img
Autor: Diego Ruiz
Frutos secos
img
Diego Ruiz | 09-08-2016 | 7:06| 0

Conviene llevar siempre en el bolso o en el bolsillo unas cuantas piezas de frutos secos: nueces, almendras, pistachos y avellanas, que son los más sanos por aquello de que reducen los niveles de colesterol y contienen omega 3. Son un buen remedio para combatir el ataque de hambre de las siete de la tarde, siempre metiendo en la boca pequeñas cantidades. No vale atiborrarse.
Pero se han fijado alguna vez en todos los usos de éstos frutos que se esconden en el interior de una cáscara dura. Todos ellos tienen un largo recorrido en la cocina, para elaboraciones tanto dulces como saladas.
Las nueces son bien ricas en crudo, pero hubo un postre en su época muy demandado. Nata, nueces y miel. Y en salado, ingrediente vital para los caracoles navideños.
Gracias a las almendras tenemos el mazapán, el turrón, la tarta de Santiago y hasta un licor que merece la pena probar. Buen acompañamiento en ensaladas y en algunas salsas para carne. Y ojo a los helados de almendra. Buenísimos. Como los de pistacho, que van muy bien en ensaladas. Las avellanas casan de maravilla con el chocolate y son la base del praliné, el turrón… Y muy apropiado con algunos quesos.
Muy de moda, ahora, todos ellos, para rebozados.

Ver Post >
Jamón Ibérico vs anchoa
img
Diego Ruiz | 25-07-2016 | 10:42| 0

Hay cosas por las que no paso. Cosas que alguien se inventa sin fundamento, calan entre la gente y se convierten en dogmas de fe. Me pasa con el asunto de la tauromaquia. Tengo amigos que se empeñan en que si eres aficionado a los toros lo eres también al flamenco. Pues, bien, yo no lo soy. Soy de los Beatles a muerte y de Camarón tengo un vinilo que me regaló un colega y que tan solo he escuchado un par de veces. También tengo que oír que porque seas del Real Madrid y no del Barça, eres de derechas. ¡Si yo hablara de algunos ‘colchoneros’!…
Esto viene a cuento de algo que se ha puesto de moda entre algunos ‘aficionadillos’, como yo siendo modesto por otra parte, al mundo de la gastronomía. Hay quien sostiene, y lo he oído ya en más de una ocasión, que las anchoas del Cantábrico, las que se hacen en Santoña, Laredo, Colindres, Castro…, recuerdan, sobre todo en su aroma, a la pata de jamón ibérico cortada a cuchillo. Pues no, leches, que no. Que el jamó ibérico es una cosa, magnífica por cierto, y las anchoas otra, aún más si cabe. Estamos todos de acuerdo en que casi todo lo que viene del cerdo cuando se cura en sal es una pasada, pero es que el bocarte cuando se tiene en sal muera desde junio a diciembre, es para morirse. Y tienen que ver lo uno con lo otro lo mismo que John Travolta con Dani de Vito, por poner dos burdos ejemplos. La anchoa recuerda a mar, a olas, a viento, a percebes si me apuran, a un erizo recién partido, y el jamón a bellotas, a extensas dehesas, a ese tocino que es más de cielo que el dulce pastel también muy ligado al sur. La anchoa es lluvia, cielo gris, pan de hogaza y vino tinto. El jamón ibérico de bellota es sol, cielo azul, ‘picos’, regañas y manzanilla. Así que no me vengan con historias, que las anchoas poco o nada tienen que ver, salvo en el precio y su exquisitez, con el jamón de Guijuelo. Que las rabas son una cosa, y los calamares a la romana, otra.

Ver Post >
De Abiada a La Lomba
img
Diego Ruiz | 12-07-2016 | 12:14| 0

Campoo es uno de los valles más maravillosos de nuestra comunidad autónoma. Un lugar que siempre hay que visitar por sus paisajes, sus gentes y su gastronomía.
Hacía tiempo que no pasaba unos días por los pueblos campurrianos, disfrutando de ese siempre necesario contacto con la naturaleza. Un fin de semana con mi mujer y dos buenos amigos, Santiago y Alicia, sirvieron para llenar bien los pulmones y de paso el estómago.
La primera parada la hicimos en la localidad de Abiada, donde nos alojamos. Allí, en La Cotera, tienen habitaciones dobles y cuartos con literas para la temporada de esquí, a precios muy interesantes. Y en su restaurante comimos el sábado. A rebosar, por cierto, a las tres de la tarde nos decidimos por dos de las especialidades de esta casa donde Manuel y ‘El Chicu’ son toda una institución. Garbanzos con callos y huevos fritos con jijas, morcilla o jamón. Con unas patatas fritas en sartén, de esas que sólo se catan en unos pocos lugares. Había caras conocidas de la capital allí, dándole a la mandíbula. De postre, tarta de queso casera y los habituales cafés. Después, un largo paseo por la zona del puente romano de Riaño, viendo el deambular del río, oyendo su murmullo. Una gozada la comida, su precio y la posterior caminata.
Abiada, a pesar de ser un pueblo pequeño, tiene también un bar casi de culto, donde las tostas, los mojitos y los gin tónics tienen mucha categoría. Se llama Cantina La Joyanca. A la una de las mañana estaba cual pub de Cañadío en temporada de verano. Merecen la pena sus hamburguesitas de potro. En La Lomba, en dirección a Alto Campoo, encontramos el Pico Casares. Parada obligatoria para degustar cualquiera de sus productos a la brasa. También a reventar, allí pedimos, del amplio menú del día, una ensalada de cecina, entremeses fríos y calientes –magníficas las croquetas y la ensaladilla– y, de plato fuerte, callos (caseros, caseros), chuleta de potro y un cabrito asado que resultó tierno y jugoso. De los postres, destacar la tarta de orujo de Liébana.
Lo dicho, Campoo bien merece una extensa y gastronómica parada.

Ver Post >
Bares y más bares
img
Diego Ruiz | 04-07-2016 | 12:51| 0

El movimiento de
bares en Santander
comienza a
ser vertiginoso,
mareante, estresante si se
prefiere. Cierran unos,
abren otros a los tres días y
aparecen locales nuevos en
huecos en los que antes
tan sólo se veía una puerta.
Hay que quienes dicen que
hay tantos bares en la capital
cántabra que muchos
de ellos se van a ver abocados
al cierre en poco tiempo.
En menos de un mes,
en la mítica Plaza de Cañadío
se han abierto dos nuevos
negocios, que se suman
así a los ya existentes
y que, por cierto, son unos
cuantos.
En mi barrio, en la Plaza
de la Leña –qué nombre
más bonito la verdad–, reabrió
sus puertas La Mejillonera,
que mantiene su
nombre a pesar de haber
dado un cambio de imagen
espectacular. Tiene varias
raciones de picoteo, aunque
la salsa original de las
patatas bravas que servía
Berto en el antiguo local la
tiene ahora el ‘Sin Vueltas’,
justo en la esquina con
Cervantes, un lugar de comida
XXL cada día más
concurrido.
Por cierto, este tipo de
menús está muy de moda
entre la gente joven. Por
poco dinero, los chavales
se meten entre pecho y espalda
unas hamburguesas,
unos perritos calientes y
unos sandwiches que les
mantienen sin hambre
unas cuantas horas. Generalmente,
además, se suelen
acompañar estos gigantes
‘tentempiés’ de patatas
fritas y salsas, que llenan
aún más la panza.
Pero sigamos con los bares
nuevos. También en la
calle Cervantes abrió hace
unos meses La Santa, un
local muy original, pero
que desde hace unos días
tiene sus puertas cerradas.
Se dice que una avería ha
obligado a sus propietarios
a un descanso, ¿temporal?
En la calle Tetuán, con
casi una quincena de bares
y restaurantes, aún hay
hueco y se prevé que, en
breve, se inauguren una
cafetería y una pizzería.
Y como se lleve a cabo la
peatonalización del tramo
final de la calle Cervantes,
a buen seguro que como ha
pasado con Rubio, alguno
verá un negocio en ciernes

Ver Post >
¡Una tapita!… porfa
img
Diego Ruiz | 16-06-2016 | 6:55| 0

El pasado 16 de junio se celebrara, por iniciativa de una asociación que pretende lanzar al mundo el turismo gastronómico de España, el Día Internacional de la Tapa. Esta muestra de comida que en algunos establecimientos se sirve para acompañar el vino, la caña o el vermut, tiene lugares y lugares. No en todas las ciudades españolas se tiene por costumbre ponerle una tapa al cliente. En algunas se da gratis, y en otras se cobra o se aumenta el precio de la consumición para así hacer más rentable el detalle. Granada, León, Logroño, Zaragoza, Sevilla, Almería… Son lugares donde la tapa alcanza sus cotas más altas.
Recuerdo especialmente algunas tapas memorables que invitan a repetir la experiencia y volver a visitar esos establecimientos en los que además de tomarte un vino puedes saborear algo delicioso que ayuda a ‘distraer’ el alcohol de la consumición. En León, en pleno Barrio Húmedo, hay un bareto llamado La Bicha, donde su tapa de morcilla es un escándalo. El bar es pequeño y su dueño no es precisamente un buen relaciones públicas, pero es imprescindible entrar ahí para probar algo realmente exquisito. En Salamanca, fuera del casco histórico, hay un bar de estos de barrio, donde la tapa de callos es espectacular. Y no solo la de estas vísceras, la de jamón ibérico también merece la pena. El lugar se llama Bar Roda y está en la avenida Villamayor. En Sevilla es obligatorio, y más si eres de Cantabria, hacer una visita a La Flor de Toranzo, en la calle Jimios. Allí, Rogelio Gómez creó una variada muestra de tapas, entre las que destaca el emparedado de leche condensada con anchoa.
En Almería alguien preguntó en broma, harto de tanta tapa, dónde se podían comer unas buenas cigalas a buen precio. Alguien dijo el nombre del bar y añadió. «Pide una caña y cuándo te pregunten qué tapa quieres, pide cigalas. Sólo te cobrarán la cerveza». Cierto.

Ver Post >
Sobre el autor Diego Ruiz
Santander 1960. Universidad de Cantabria. Sección de Deportes, Cantabria en la Mesa y, a veces, algo de toros. En la redacción de EL DIARIO MONTAÑÉS desde 1984 pasando por casi todas las secciones.

Otros Blogs de Autor