Blogs

Guillermo Balbona

Fuera de campo

El robobo perperfecto

Juego de ladrones
Den of Thievesaka . 2018 140 min. EE UU.
Dirección: Christian Gudegast. Guion: Gudegast y Paul Scheuring.
Música: Cliff Martinez. Fotografía: Terry Stacey.
Reparto: Gerard Butler,  Pablo Schreiber,  O’Shea Jackson Jr., Curtis ‘50 Cent’ Jackson, Sonya Balmores,  Maurice Compte,  Evan Jones,  Brian Van Holt, Jordan Bridges.
Género: Acción dia. | Cinesa y Peñacastillo.

Lo del atraco perfecto es un subgénero tan trillado como fértil. El debutante Christian Gudegast ha optado por un acercamiento al relato de robo ambicioso con tanta energía como desidia en el guión y con tanta entrega física como dejadez en lo psicológico. ‘Juego de ladrones’ es un filme de excesos y, en este sentido, puede postularse como paradigma del presente, al menos el de la gran industria: un metraje sobredimensionado e injustificado y una narración desbordada de artificios. Como crónica impulsiva y visceral la película funciona con eficacia pero queda traicionada por esa querencia por la desmesura. Por si el espectador es tonto, algo de lo que siempre parten los distribuidores y otros eslabones de la cosa, a la opera prima le han añadido el subtítulo de ‘atraco perfecto’, lo que ya es obvio y transparente tras el primer golpe de efectismo. Ambientada en Los Angeles, con factores y elementos tan llamativos unos, como escasamente creíbles otros, la cinta discurre rimbombante, urbana, callejera e impactante. Pero su empeño en la reiteración, su discurso competitivo feroz pero, en muchas ocasiones, vacío, provoca chirridos constantes. El filme se asemeja a uno de esos tubos de escape de vehículos preparados hasta minuciosamente pero que luego solo exhibe ardor guerrero. En ‘Juego de ladrones’, con un caricaturesco y desaforado Gerald Butler al frente –que aún cree estar viviendo la epopeya de ‘300’ , toda la trama y sus protagonistas parecen inmersos en una empastillada reunión de dos bandos musculosos y armados. Todo el filme es, en definitiva, una acumulación de masa muscular y anabolizantes donde las palabras son sustituidas por armas y el suspense es una estirada prótesis blindada por un toque de astucia (más bien de engaño) que envuelve un tramo final de nuevo envuelto en la hipérbole. Gana enteros el juego cuando se echa mano de situaciones límite en un montaje paralelo, constrastando planificaciones y hechos entre quienes actúan en nombre de la ley y quienes la transgreden. Un western de camuflaje que algunos han querido irrisoriamente comparar con ‘Heat’. Ni las implicaciones familiares y emocionales transmiten verdad ni la tormenta perfecta de tiroteos con envoltura bélica son suficientes para simular un artefacto que provoca cansancio pese a su chute de proteínas. ‘Den of  Thieves’ es un catálogo de cromos de ritmo monótono y machismo militante, hiperviolento, que llega a confundir la acción con la testosterona.

Guillermo Balbona comenta la actualidad cinematográfica y los estrenos de la semana

Sobre el autor

Bilbao (1962). Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense. Ser periodista no es una profesión, sino una condición. Y siempre un oficio sobre lo cotidiano. Cambia el formato pero la perspectiva es la misma: contar historias.


April 2018
MTWTFSS
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30  

Contenido Patrocinado