Devaluar la política | Llamazares en su tinta - Blogs eldiariomontanes.es

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Javier Menéndez Llamazares

Llamazares en su tinta

Devaluar la política

La flamante candidata por el PP a presidirnos durante cuatro años acaba de cometer su primer desliz ante la prensa y se ha llevado el chorreo mediático y cibernético de rigor. No será el último, ni el desliz ni el chorreo. Desde luego que pronto la experiencia le enseñará que los galones hay que llevarlos de otra manera, pero tampoco hay que preocuparse demasiado. ¿O es que alguien creía que la habían colocado de cabeza de lista por su brillante oratoria o la consistencia de su programa electoral?

A los mandamases de su partido en Madrid, que son los que la han nombrado a dedo, probablemente les importa bastante poco todo el cachondeo de estos días. En realidad, cuanto más la abrasen, mejor. A fin de cuentas, las críticas, por mordaces o atinadas que resulten, vienen desde la otra trinchera, de los que jamás se plantearían votar por ella, y mucho menos por las siglas que representa. Y cuanto más la aticen, más simpatías despertará entre su electorado esta mártir de la causa. Si es que están contra ella, y total sólo por liarse un poquillo con el castellano. ¡Que hablar en público es muy difícil, oiga! Y menos mal que no dijo ‘personas humanas’. Al final, ha salido en todos los noticiarios y ha sido la comidilla de las redes sociales, así que probablemente la jugada de marketing electoral está más que amortizada.

El problema de todo esto que el inmenso dedazo de Pablo Casado nos está dejando claro lo que le importa Cantabria, que o bien va a ser gobernada digitalmente desde la madrileña calle Génova, o bien quedará a merced de las decisiones de Ruth Beitia, que no es exactamente una debutante en política, pero desde luego tampoco es que le sobren muchas tablas.

Pero a Casado hay que entenderlo: ¿cómo iba a competir en las próximas elecciones contra Felisuco y Revilla? Vista la consideración que la competencia tiene de nosotros como votantes, no tenía sentido tomar partido en las guerras fratricidas entre las distintas familias populares. Mucho más sencillo es tomar esta decisión salomónica. Si, total, al final los votos los van a pescar en el caladero de siempre. ¿Para qué poner a un político con conocimientos, con discurso, con ideas? Sobre todo, pudiendo poner en su lugar a un famoso. Ya nos lo había contado hace décadas Eddie Murphy, cuando en ‘Su distinguida señoría’ fallece un candidato al Congreso y un buscavidas con el mismo nombre gana su escaño usando el eslogan: «Vota por Jeff Johnson, el nombre que ya conoces».

Pensábamos que están excentricidades eran cosa de los americanos, pero si ellos encumbraron a Schwarzenegger mejor ni imaginarse cómo podemos acabar aquí. Porque cualquier día algún asesor mirará los índices de audiencia y los parlamentos españoles acabarán pareciendo una versión de Sálvame y Gran Hermano VIP. Y, encima, con nuestros votos.

Blog del escritor Javier Menéndez Llamazares en El Diario Montañés

Sobre el autor

Desde 2009 escribo en El Diario Montañés sobre literatura, música, cultura digital, el Racing y lo que me dejen... Además, he publicado novelas, libros de cuentos y artículos y un poemario, aparte de cientos de páginas en prensa y revistas. También me ocupé de Flic!, la Feria del Libro Independiente en Cantabria. www.jmll.es

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