Blogs

Javier Menéndez Llamazares

Llamazares en su tinta

Científicos perdidos

Si, como descubrieron hace ya dos siglos, escribir en España es llorar; ¿qué será investigar? Claro que Larra era un romántico, y prefirió dejar un bonito recuerdo, a lo James Dean, pero en plan lánguido. Hoy día, sin embargo, aunque ya no se lleve la absenta, a los jóvenes se les sigue avinagrando la vida, y a muchos –a los mejores, como siempre–, no les queda otra que pensar en cruzar el mundo, del uno al otro confín…

Estos días se ha celebrado la Semana de la Ciencia, y los estudiantes de los institutos han podido conocer de primera mano cómo y dónde trabajan nuestros científicos, los de verdad. Los que investigan en nuestro país, contra viento y marea, o más bien contra los embates de un sistema que por una lado saca pecho con la ‘marca España’ y por otro niega el pan y la sal esos mismos de los que se supone que presume.

Resulta, pues, verdaderamente descorazonador motivar a los jóvenes que se acercan a los centros de investigación para que emprendan una carrera cuya meta no se sabe muy bien dónde está, si es que existe. Porque el camino resulta arduo e interminable, y si tras los largos años de estudio, de grados y postgrados, de horas invertidas en laboratorios y de cientos de páginas de tesis, si después de sobrevivir con becas que no dan para casi nada, luego no hay recompensa, no es de extrañar que nuestros jóvenes investigadores se identifiquen con esa etiqueta de ‘precarios’ que ya debería de añadirse al diccionario de la RAE, junto a otras como mediomileurista o preemigrante.

Y es que ya no se trata del ‘que inventen ellos’, ni mucho menos. Ya sabemos que los científicos españoles están a la altura de los de cualquier otro país, y muchos de ellos regresaron pensando que podrían trabajar aquí; lo hicieron cuando vivíamos en Jauja y creíamos que el bienestar iba a durar para siempre, pero la realidad es que muchos se han visto atrapados por el martillo neoliberal, y están viendo pasar años que podrían ser fructíferos y apenas contarán como sexenios exiguos, tan apretados en el presupuesto que acabarán por expulsarles de su propio país.

Pero no sólo se trata que se corte la progresión de investigadores ya consolidados, sino de que vamos a tener toda una generación perdida para la ciencia. La mayoría de los estudiantes de bachillerato que visitaron los centros científicos esta semana saben que más les vale aprender inglés, porque en su país no van a poder trabajar si optan por la investigación. Y los mejores lo harán, no tanto por ‘espíritu aventurero’ como por vocación. Seguro que en un par de décadas les vamos a echar mucho de menos.

 

[publicado en EL DIARIO MONTAÑÉS el domingo 16 de noviembre de 2014]

Temas

Blog del escritor Javier Menéndez Llamazares en El Diario Montañés

Sobre el autor

Desde 2009 escribo en El Diario Montañés sobre literatura, música, cultura digital, el Racing y lo que me dejen... Además, he publicado novelas, libros de cuentos y artículos y un poemario, aparte de cientos de páginas en prensa y revistas. También me ocupé de Flic!, la Feria del Libro Independiente en Cantabria. www.jmll.es

noviembre 2014
MTWTFSS
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930