Blogs

Guillermo Balbona

Fuera de campo

Simpatía jurásica

El viaje de Arlo

EE UU. 2015. 100 m. (TP). Animación.

Director: Peter Sohn. Meg LeFauve (Historia: Peter Sohn, Erik Benson, Meg LeFauve, Kelsey Mann, Bob Peterson)

Música Jeff Danna, Mychael Danna.

Sala: Cinesa

 

Nace de un gesto de genialidad y luego todo parece cuesta abajo. Lo bueno –y no es un lema– reside en lo esencial. Frente a una animación cada vez más sofisticada Arlo contrapone una síntesis de algunas señas de identidad del género. Paisajes espectaculares, texturas transparentes y muy definidas, expresivos personajes se conjugan en un filme muy planificado que evita el artificio pero al que le falta una historia menos primaria. El pequeño saurio, la supervivencia, los miedos primitivos, el juego de amigos y enemigos se sucede y solapa en ‘El viaje de Arlo’, cuyo esteticismo colisiona a menudo con la simpleza ternurista y los tópicos manidos. Es como un Disney dorado al que le falta el ingenio de Pixar. Arlo es road movie y western porque el trayecto digital y el puramente emocional se unen en un argumento lineal que crece en los contrastes y juegos que mantienen los dinosaurios y lo humano en una especie de libro de la selva jurásico con más simpatía que lucidez narrativa. El viaje en toda su dureza, la fuerza de la naturaleza, el paisaje como personaje (todo remite al western) pone un punto de grandeza en un filme que se acomoda en lo melodramático. Hay, por supuesto, algo de marca de la casa pululando entre los claroscuros del filme, por ejemplo esa mezcla de sentimientos y hechos entre ‘El rey león’ y ‘Buscando a Nemo’.  Es una cinta prehistórica porque no se aparta de ciertas tradiciones pero no cierra del todo la puerta a la modernidad. En su historia se asoman peligros en medio de una atmósfera salvaje, y amenazas, fenómenos naturales y depredadores. La clave es que la reacción llega demasiado tarde y el filme pierde empatía en ese trayecto que tan pronto desciende a lo superficial como se eleva con algunos hallazgos visuales. En la batalla del ecosistema entre estilos puros y contaminados y lo puramente narrativo, Arlo casi siempre se inclina por dar prioridad a su precisión de técnica. El sentido de la aventura, el aprendizaje, la inseguridad, el sentimiento de pérdida, los temores y terrores íntimos conviven subordinados a la constante búsqueda de una caligrafía visual casi perfecta. Niño y bestia en una coreografía exquisita que solo está necesitada de visceralidad y de cierta libertad para soltarse su melena de originalidad y sutileza frente a los corsés estilísticos tan preciosistas como dominantes.

Temas

arlo, trailer, viaje

Guillermo Balbona comenta la actualidad cinematográfica y los estrenos de la semana

Sobre el autor

Bilbao (1962). Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense. Ser periodista no es una profesión, sino una condición. Y siempre un oficio sobre lo cotidiano. Cambia el formato pero la perspectiva es la misma: contar historias.


February 2016
MTWTFSS
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
29  

Contenido Patrocinado