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Guillermo Balbona

Fuera de campo

Reivindicativa pero naif

Pride
RU. 2014. 120 m. (7). Comedia. Director: Matthew Warchus. Intérpretes: Ben Schnetzer, Monica Dolan, George MacKay, Bill Nighy, Imelda Staunton.  Salas: Peñacastillo

Cruza subtramas, es tan reivindicativa como festiva, lúdica y curiosa por dentro y por fuera en muchas de sus fases pero muere en la orilla por dispersión y por ambición. Colectivos sociales, sectores sometidos o marginados conviven en este retrato social que lleva con demasiado etiquetado el modo ‘Full Monty’ en su ADN. Con Margaret  Thatcher siempre al fondo de la noche, las huelgas de mineros y las reclamaciones de derechos de lesbianas y gays se funden en un singular canto coral solidario con el que es fácil simpatizar pero no tanto empatizar debido al tono naif del filme que persigue más la simpatía que la verdadera conmoción.

Hay honestidad pero falta ardor guerrero, alegría combativa entre tanta superficialidad. Son las interpretaciones las que ponen el contrapunto cuando la ligereza impone su ley. Actores y actrices, como manda el canon británico, que consiguen un perfil muy definido dentro de la pluralidad de voces.

El cineasta de ‘Círculo de engaños’ y director teatral, Matthew Warchus, construye un microclima coral, colorista y entusiasta. Todo adquiere un tono de marcha de banda municipal y a los acordes de la amistad y la solidaridad uno puede dejarse llevar con una apuesta divertida, con su toque social, procurando no ofender y subordinando casi siempre cualquier situación incómoda a las ganas de agradar. Dominic West se lo monta en plan baile en un contexto inusual, la comunidad galesa en la que se ubica este retrato de unos hechos históricos, entre bendiciones cómicas y un optimista discurso. Sentido del humor, buen rollo, amabilidad, contrastes a los que se podría haber exprimido más jugo social, crítica y acidez, frente al disparate y las ganas de diversión. Con notas y partitura cinematográfica a lo ‘Tocando el viento’ y nostalgia de las comedias de la Ealing, ‘Pride’ nunca llega a desentonar pero tampoco logra instalar sus imágenes de tono pegadizo en el imaginario colectivo del retrato social más comprometido.

Los actores aportan más verdad que el discurso argumental y visual de una historia deseosa de agradar. Al tiempo los conflictos, los problemas, el desorden dramático se va diluyendo en busca de la risa para que el público muestre su complicidad. A veces el filme va pidiendo a gritos un coro conjunto, una especie de ‘viva la gente’ con Ken Loach de fondo sumándose al ejercicio de canto. Con cierto aire a lo ‘Billy Elliot’ se busca con pragmatismo, pero no siempre con lucidez, el equilibrio entre lo reivindicativo y lo lúdico. Lo mismo sucede como el ritmo y la narración que avanza desde ciertos distanciamiento al tono de celebración. A coro, ‘Pride’ suena a algo conocido pero llevadero. Un sonajero que muestra las heridas y las cicatriza con un eco familiar.

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Guillermo Balbona comenta la actualidad cinematográfica y los estrenos de la semana

Sobre el autor

Bilbao (1962). Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense. Ser periodista no es una profesión, sino una condición. Y siempre un oficio sobre lo cotidiano. Cambia el formato pero la perspectiva es la misma: contar historias.

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