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Álvaro Machín

El Paseante

Palabra de emprendedor

El emprendimiento está muy sobrevalorado. No hay discurso político que no tenga una párrafo dedicado a los emprendedores. Es una de esas palabras ‘caja’ de la jerga de las tribunas. En ellas cabe de todo y, además, suenan bien. Y, con eso (con tanto), nos han engañado un poco a todos. Porque emprender, en sí mismo, es algo que está muy bien, pero le hemos dotado a todo esto de una atmósfera de genialidad y de tontuna digna solo de unos tipos listillos y repeinados. Hace unos días, alguien que lleva de verdad tiempo trabajando en este campo me soltó una frase definitiva: “Es que hoy en día no entra en la cabeza que montar una carnicería también es emprendimiento”. Pura poesía.

Esa es la clave. El concepto. Porque si un proyecto de emprendedor implica menú del día, grasa o buzo parece que no mola. Siempre habrá un gurú que mire por encima del hombro. Gurú, otro fenómeno. Más que nada porque me alucinan los expertos en redes sociales con cuentas desapercibidas. Se las saben todas. Las horas para poner el mensaje con impacto, los simbolitos (emoticonos, para ellos) que deben acompañar cada palabra, las claves para que el ‘hashtag’ pegue… Tienen un discurso con todas las respuestas, como un oráculo en la cima de una montaña, pero no llegan a cien seguidores en su cuenta. Que no digo yo, ni mucho menos, que el objetivo del Twitter sea acumular seguidores, pero…

Todo esto viene porque estas dos castas -emprendedores y gurús- manejan un lenguaje nuevo, una ‘modelna’ terminología que se mueve como pez en el agua en reuniones y notas de prensa (porque esta gente se reúne mucho). Los participantes en una jornada reciente a la que asistí empezaban el día con un ‘Check in’, luego seguían con un ‘world café’, que estaba justo antes del ‘Brainstorming’. A la mañana siguiente no faltaba una ‘Situación lectura feedback’, antes de un ‘PrototipadoII‘ (que no sé si es un dos en números romanos o dos eles seguidas). Ya cuando se iban tocaba ‘Presentación tipo birthgiving’ y, claro, ‘Check out’. Durante las sesiones se hacía un ‘mind map’ “con los problemas-oportunidades que vayamos detectando en el entorno”. Y lo peor de todo es que la convocatoria, lo que trataron, tenía buena pinta…

Macho, yo no soy un tolay (que no está en el diccionario, pero nos entendemos) que dice ‘mercadotecnia’ en vez de márketing. Que no. Que grito córner cuando creo que ha salido y entiendo lo que significa que la parejita tuvo al niño de penalti. Pero déjate de ‘break’ para pedirme que nos tomemos un descanso y no me vendas motos con lo del ‘personal trainer’ que te está poniendo como un tiro. Porque de ahí a ir a comprarte un abrigo con la ‘personal shopper’ hay un paso y detrás de todo esto suele haber mucho humo

Lo último es lo del ‘coach’ para hablar de cualquiera que te da un curso o te enseña algo (o participa en un programa de televisión de cantantes). Tócate los ‘eggs’…




Temas

Brainstorming, break, coach, emprendedores, emprendimiento, gurús, jornadas, mind map, paseante, santander

Artículos de opinión sobre la vida cotidiana

Sobre el autor

Santander (19 de noviembre de 1976). Licenciado en Periodismo. Ha compaginado durante años su labor en la prensa con trabajos en radio y televisión. Autor del blog 'El paseante'.

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