{"id":783,"date":"2019-02-10T10:21:24","date_gmt":"2019-02-10T09:21:24","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/?p=783"},"modified":"2019-02-21T10:25:27","modified_gmt":"2019-02-21T09:25:27","slug":"el-senor-de-los-palillos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/2019\/02\/10\/el-senor-de-los-palillos\/","title":{"rendered":"El se\u00f1or de los palillos"},"content":{"rendered":"<p>Para los que est\u00e1bamos convencidos de que el gamberrismo era una man\u00eda juvenil y, sobre todo, que se cura con el tiempo, la actualidad ha venido a darnos en las narices con ese semioctogenario vigu\u00e9s que dedica el tiempo libre a hacer el mal, imaginamos que a jornada completa, porque entre lo poco que tendr\u00e1 que hacer y lo mucho que cansa eso de andar li\u00e1ndola por todos lados, no le dar\u00e1 tiempo para mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p>Resulta que al hombre, a sus setenta y nueve a\u00f1azos, le ha dado por rayar coches y meter palillos en cerraduras de veh\u00edculos y portales. Y, adem\u00e1s, con t\u00e9cnica y mala leche, seg\u00fan la polic\u00eda: primero introduce el mondadientes y luego lo parte, dejando el mecanismo inutilizado. Una afici\u00f3n que le ha llevado a enemistarse con todo el vecindario, at\u00f3nito e impotente ante esta oleada de actos vand\u00e1licos que ni las autoridades han podido frenar, tras llevarle un par de veces al cuartelillo y otras cuantas al juzgado, donde al parecer le han hecho rascarse bien el bolsillo, pero no lo suficiente.<\/p>\n<p>Cierto que un barrio llamado \u2018El Calvario\u2019 como que invita a hacer la pascua, pero hasta para hacer el cafre hay que hacerlo bien. Y como lleva desatado al menos desde 2013, al final lo ten\u00edan calado y han acabado poni\u00e9ndole en los carteles, como si fuera un moderno Billy el Ni\u00f1o, pero con gorra y cacha. Cacha que, al parecer, maneja con alegr\u00eda y lleva siempre cargada, para aporrear con ella a cualquiera que se atreva a recriminarle lo m\u00e1s m\u00ednimo.<\/p>\n<p>Nadie sabe si obra siguiendo un plan revolucionario o si est\u00e1 cabreado con el mundo; de momento, se descarta que buscase un r\u00e9cord, porque lleva ya m\u00e1s de mil coches rayados, y la excusa de que no estuviera en sus cabales la ha echado por tierra la polic\u00eda, que despu\u00e9s de tres horas de interrogatorio tuvo que soltarlo, d\u00e1ndole por cuerdo. Los que s\u00ed quieren darle, pero de verdad, son los vecinos, sobre todo porque sus gracietas salen a unos dos mil euros por v\u00edctima. Y visto que, por su avanzada edad, no va a acabar entre rejas, lo \u00fanico que le libra de que se tomen la justicia por su mano es que agredir a un anciano, adem\u00e1s de ser una bajeza, debe de estar muy penado. Pero no descarten que, de seguir en sus trece, acaben aplic\u00e1ndole la ley de Lynch antes de que consiga que le ingresen de balde en alg\u00fan asilo, que podr\u00eda ser lo que anda buscando.<\/p>\n<p>Eso s\u00ed, ahora que no nos vengan con que la juventud se est\u00e1 echando a perder y que ya no respetan nada. Ya ven, el siglo XXI ha acabado rompiendo todas las barreras, incluso las generacionales: los gamberros ya no tienen edad. Manifestaciones, vandalismo y qui\u00e9n sabe si pronto hasta botellones\u2026 \u00a1C\u00f3mo nos lo vamos a pasar en el geri\u00e1trico!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para los que est\u00e1bamos convencidos de que el gamberrismo era una man\u00eda juvenil y, sobre todo, que se cura con el tiempo, la actualidad ha venido a darnos en las narices con ese semioctogenario vigu\u00e9s que dedica el tiempo libre a hacer el mal, imaginamos que a jornada completa, porque entre lo poco que tendr\u00e1 [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6],"tags":[114],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/783"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=783"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/783\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":784,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/783\/revisions\/784"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=783"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=783"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=783"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}