{"id":749,"date":"2018-11-11T14:47:07","date_gmt":"2018-11-11T13:47:07","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/?p=749"},"modified":"2018-11-28T14:56:19","modified_gmt":"2018-11-28T13:56:19","slug":"con-la-banca-hemos-topado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/2018\/11\/11\/con-la-banca-hemos-topado\/","title":{"rendered":"Con la banca hemos topado"},"content":{"rendered":"<p>Dicen que las hipotecas s\u00f3lo te dan dos alegr\u00edas: la primera, el d\u00eda que las firmas, y la segunda, el d\u00eda que terminas de pagarlas. Aunque nunca falta alg\u00fan espabilado que, en lugar verlas como una condena a treinta a\u00f1os y un d\u00eda, las conciben como las crisis de los \u2018coaches\u2019: como una oportunidad\u2026 de hacer dinero f\u00e1cil, claro. Y para esto hay dos caminos: el legal, y el otro. El primero, el del inversor avispado \u2013 comprar barato, vender caro, jugar con la carencia y especular sin escr\u00fapulos\u2013, ya vimos en 2008 c\u00f3mo acaba: con burbujas explotando. Del otro, el de los fuera de la ley, sabemos bastante menos. Y es que \u00bfqui\u00e9n iba a pensar que era posible enga\u00f1ar a los bancos? Sobre todo, cuando tenemos tan asumido que lo inevitable es que te \u2018enga\u00f1en\u2019 ellos a ti.<\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os, el anarquista Lucio Urtubia, que en los setenta puso en jaque al Citybank falsificando cheques de viaje por valor de veinte millones de d\u00f3lares de la \u00e9poca, declar\u00f3 que \u00abRobar a un banco es un honor y un placer\u00bb. Es m\u00e1s, en lugar de \u00abrobar\u00bb, \u00e9l hablaba de \u00abexpropiar\u00bb. Obviamente, los bancos no son de la misma opini\u00f3n. Ni los jueces, claro. Urtubia, que al final s\u00f3lo pas\u00f3 seis meses a la sombra, ni siquiera se quedaba el dinero, sino que serv\u00eda para financiar esa revoluci\u00f3n social que no lleg\u00f3 nunca.<\/p>\n<p>Pero no todos los ladrones de bancos son precisamente Robin Hood; lo acabamos de comprobar hace un par de d\u00edas, cuando la benem\u00e9rita ha desarticulado una banda m\u00ednima \u2013una madre y su hijo; de Laredo y de B\u00e1rcena de C\u00edcero, por m\u00e1s se\u00f1as\u2013 que se las hab\u00eda ingeniado para estafar a varios bancos falseando los valores de venta de pisos. Por supuesto que no vamos a aplaudir sus fechor\u00edas, pero hay que reconocer que conseguir d\u00e1rsela con queso a la banca tiene su m\u00e9rito. Mucho m\u00e9rito. Hay m\u00e1s seguridad en sus operaciones que en los controles de los aeropuertos norteamericanos, aparte de que te inspeccionan como si fueras a casarte con sus hijos, y no les parecieras buen partido. Y esta mujer y su hijo, sin embargo, lo consiguieron. Y no una, sino quince veces. Incre\u00edble.<\/p>\n<p>Claro que, de buenos ladrones, nada de nada. No sabemos si luego lo echar\u00edan todo en el cepillo de las limosnas, pero al inflar el precio de venta, al final acababan echando a los vendedores a los leones \u2013perd\u00f3n, a Hacienda\u2013, y como utilizaban testaferros, los seis mil euros que les pasaban bajo cuerda se quedan en calderilla comparada con la deuda que adquir\u00edan con unos bancos a los que no les hace ninguna gracia la daci\u00f3n en pago.<\/p>\n<p>Porque, si s\u00f3lo hubieran tangado a bancos, no habr\u00eda juez en el mundo severo con ellos. Bueno, s\u00ed: los quince del Supremo que el martes votaron a favor de la banca.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dicen que las hipotecas s\u00f3lo te dan dos alegr\u00edas: la primera, el d\u00eda que las firmas, y la segunda, el d\u00eda que terminas de pagarlas. 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