{"id":743,"date":"2018-10-21T14:36:45","date_gmt":"2018-10-21T12:36:45","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/?p=743"},"modified":"2018-11-28T14:37:51","modified_gmt":"2018-11-28T13:37:51","slug":"novecientos-euros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/2018\/10\/21\/novecientos-euros\/","title":{"rendered":"Novecientos euros"},"content":{"rendered":"<p>Como cantidad podr\u00eda parecer mucho, pero novecientos euros son treinta euros diarios. Nada m\u00e1s. Porque esa cifra que tanto asusta a los c\u00edrculos de empresarios y a los vigilantes de Bruselas no es un fajo de billetes sin l\u00edmite sino una sueldo que estirar hasta lo inimaginable.<\/p>\n<p>Vivir cuesta. Probablemente m\u00e1s de lo que vale, pero lo cierto es que cuesta, y mucho. Dos cincuenta para un desayuno con tortilla recalentada, un euro para el autob\u00fas, diez para un men\u00fa apa\u00f1ado, otro euro para la vuelta. La merienda es opcional, pero las cenas tampoco las regalan. Como no son gratis la ropa que compras, aunque sea en las rebajas, ni el m\u00f3vil sin el que ya no podr\u00edas vivir. Vivir, desde luego, tampoco es barato; si no quieres ser okupa, es probable que te cueste todo lo que te ha sobrado despu\u00e9s de un d\u00eda de lujo asi\u00e1tico.<\/p>\n<p>As\u00ed es la vida de muchos espa\u00f1oles, m\u00e1s de un veinte por ciento. La pobreza es un umbral muy inc\u00f3modo, pero acoge a millones de ciudadanos. Y otros muchos sobreviven como pueden, con muchos sacrificios y mirando de reojo una televisi\u00f3n que parece la tierra prometida. Hace quince a\u00f1os nos sonre\u00edamos cuando se hablaba de mileurismo, y hoy cu\u00e1nto no dar\u00edan la mayor\u00eda de los j\u00f3venes por ver mil euros todos los meses en su cuenta corriente. Y tantos pensionistas.<\/p>\n<p>Novecientos euros tampoco es demasiado. Desde luego, no para llevarse las manos a la cabeza, como si el cielo se nos cayera encima. Y mucho menos para que lo hagan precisamente aquellos que no saben qu\u00e9 es el IPREM, ni las ayudas familiares ni la cola del paro. Aquellos que no reparan en que detr\u00e1s de todas esas cifras y estad\u00edsticas hay personas que trabajan sin descanso y tienen familias que mantener. Personas sin planes de pensiones ni seguros sanitarios privados. Eso que antes llamaban \u2018la gente\u2019 y hoy en muchas esferas se act\u00faa como si no existieran, m\u00e1s all\u00e1 de como fuerza barata que emplear de mensajeros, teleoperadores o cualquier otro oficio tan agotador como malpagado.<\/p>\n<p>Benjam\u00edn Prado titul\u00f3 su \u00faltima novela \u2018Los treinta apellidos\u2019, en referencia al pu\u00f1ado de familias que, asegura, controlan la econom\u00eda espa\u00f1ola desde hace dos siglos. Familias que no se preocupan por el IPC o el sueldo base, o lo hacen de otra manera: pensando en lo que pierden, m\u00e1s que en lo que ganan.<\/p>\n<p>Para los dem\u00e1s, los que no tenemos capacidad para influir en que el poder judicial se corrija a s\u00ed mismo para que la banca siempre gane, la noticia deber\u00eda ser buena. Magn\u00edfica, incluso. Lo m\u00ednimo que se espera de un gobierno que se autodenomina socialista. Lo malo es que luego uno mira los mil quinientos euros de salario m\u00ednimo en Francia o los mil seiscientos cuarenta y cinco de Alemania, y se le quitan las ganas de celebraciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como cantidad podr\u00eda parecer mucho, pero novecientos euros son treinta euros diarios. Nada m\u00e1s. Porque esa cifra que tanto asusta a los c\u00edrculos de empresarios y a los vigilantes de Bruselas no es un fajo de billetes sin l\u00edmite sino una sueldo que estirar hasta lo inimaginable. Vivir cuesta. 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