{"id":718,"date":"2018-10-05T08:19:00","date_gmt":"2018-10-05T06:19:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/?p=718"},"modified":"2018-10-08T08:25:09","modified_gmt":"2018-10-08T06:25:09","slug":"lagarto-rey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/2018\/10\/05\/lagarto-rey\/","title":{"rendered":"Lagarto Rey"},"content":{"rendered":"<h1>Jim Morrison en Panama City<\/h1>\n<h3>El poeta y cantautor Javier Medina Bernal publica su primera incursi\u00f3n en la novela, \u2018Lagarto Rey\u2019<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_719\" style=\"width: 198px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-719\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-719\" src=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2018\/10\/61zNCUMSyXL-188x300.jpg\" alt=\"T\u00edtulo: Lagarto Rey. Autor: Javier Medina Bernal. NOVELA. Ed. Nieve de Chamoy, 2018. 132 p\u00e1gs., 10 \u20ac.\" width=\"188\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2018\/10\/61zNCUMSyXL-188x300.jpg 188w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2018\/10\/61zNCUMSyXL.jpg 313w\" sizes=\"(max-width: 188px) 100vw, 188px\" \/><p id=\"caption-attachment-719\" class=\"wp-caption-text\">T\u00edtulo: Lagarto Rey. Autor: Javier Medina Bernal. NOVELA. Ed. Nieve de Chamoy, 2018. 132 p\u00e1gs., 10 \u20ac.<\/p><\/div>\n<p>Si el consejo habitual en los manuales de escritura afirma que todo relato debe comenzar con un terremoto y luego seguir \u2018in crescendo\u2019, esta novela se toma el precepto absolutamente a rajatabla: \u00ab\u00a1Ja! Soy alcoh\u00f3lico. S\u00ed. La reputa de alcoh\u00f3lico. \u00bfY qu\u00e9?\u00bb. As\u00ed arranca \u2018Lagarto Rey\u2019, la primera novela del cantautor y escritor Javier Medina Bernal (Panam\u00e1, 1978), un escritor m\u00e1s que consolidado en su pa\u00eds natal, donde ha recibido el premio Ricardo Mir\u00f3 \u2013equivalente a nuestro Nacional de Literatura\u2013 en dos ocasiones: por el poemario \u2018Hemos caminado siglos esta madrugada\u2019 en 2011, y por el libro de cuentos \u2018No es la muerte\u2019 en 2013. Publicada en M\u00e9xico por la editorial Nieve de Chamoy, se trata de la primera novela del m\u00fasico y poeta, que recientemente ha visitado Espa\u00f1a dentro de su gira europea, siendo una de las paradas el espacio cultural La Vor\u00e1gine, en Santander, donde ofreci\u00f3 un concierto ac\u00fastico hace dos semanas.<\/p>\n<p>Quien nos habla al principio de la novela, y a juzgar por sus palabras en estado avanzado y semipermanente de intoxicaci\u00f3n et\u00edlica, es un escritor fracasado en cuyo historial figuran columnas de prensa y canciones de \u00e9xito \u2013interpretadas, entre otros artistas, por la mism\u00edsima Paulina Rubio\u2013, obsesionado por las mujeres y la bebida. En su curioso mecanismos de compensaci\u00f3n, ejerce de periodista cultural par \u00abpara balancear un poco la cosa por aquello de la mierda de canciones que compon\u00eda\u00bb, y en su mon\u00f3logo poco a poco ir\u00e1 desnud\u00e1ndose a s\u00ed mismo: su biograf\u00eda, sus miedos, sus miserias, sus obsesiones\u2026 Como la fijaci\u00f3n con su \u00abadorado Rey Lagarto\u00bb, Jim Morrison. Y, sobre, la evocaci\u00f3n de las diferentes mujeres de su vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con el hilo invisible de las lecturas, la influencia del narrador espa\u00f1ol \u00c1lvaro Valderas \u2013afincado desde hace dos d\u00e9cadas en Panam\u00e1, donde ejerce la docencia universitaria, pero tambi\u00e9n trabaja como editor y periodista\u2013 y su informalismo l\u00fadico late tras el estilo avasallador de Medina.<\/p>\n<p>Su estilo es desbocado, juguet\u00f3n, vivaz, r\u00edtmico\u2026 Todo un alarde que no reh\u00faye la parodia y que fluct\u00faa entre la iron\u00eda y la sensualidad, entre la sugerencia y el descaro. Usa y abusa del lenguaje coloquial, de lo soez, de lo expl\u00edcito, pero tambi\u00e9n del registro culto, de la expresi\u00f3n certera \u00ab\u2013Eso dijo exactamente. No dijo \u2018Tus canciones son buenas\u2019, o \u2018Tus canciones son profundas\u2019; sino \u2018apropiadas para hacer dinero\u2019\u00bb\u2026 En sus p\u00e1ginas late una poes\u00eda de lo cotidiano, una experiencia del presente tamizado por una voz y una mirada cr\u00edtica, desencantada, pero no exenta de humor, catalizado en forma de acid\u00edsima iron\u00eda \u2013\u00abAmigos, s\u00e9panlo: las mujeres, en realidad (cr\u00e9anme, se los ruego), les gusta la panza cervecera\u00bb\u2013.<\/p>\n<p>En lucha encarnizada con todo tipo de interferencias \u2013del \u2018code-switchin\u2019g que provocan los anglicismos, sobre los que se reflexiona solapadamente en algunos pasajes, a la cr\u00edtica musical, despiadada con Ricardo Arjona y no menos con Silvio Rodr\u00edguez\u2013, la prosa logra transmitir al lector la sensaci\u00f3n de un avance trepidante en la acci\u00f3n, pese a que en realidad no suceda demasiado, apenas nada. Sin embargo, la inmensa pasi\u00f3n que desprende la propia narraci\u00f3n resulta electrizante, como si no dejasen de sucederse los episodios apasionantes.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jim Morrison en Panama City El poeta y cantautor Javier Medina Bernal publica su primera incursi\u00f3n en la novela, \u2018Lagarto Rey\u2019 &nbsp; &nbsp; Si el consejo habitual en los manuales de escritura afirma que todo relato debe comenzar con un terremoto y luego seguir \u2018in crescendo\u2019, esta novela se toma el precepto absolutamente a rajatabla: [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7],"tags":[37,46],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/718"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=718"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/718\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":723,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/718\/revisions\/723"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=718"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=718"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=718"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}