{"id":663,"date":"2018-04-15T08:56:38","date_gmt":"2018-04-15T06:56:38","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/?p=663"},"modified":"2018-08-21T08:58:02","modified_gmt":"2018-08-21T06:58:02","slug":"pais-de-chinches","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/2018\/04\/15\/pais-de-chinches\/","title":{"rendered":"Pa\u00eds de chinches"},"content":{"rendered":"<p>Por muchos hechos diferenciales que se quieran buscar, lo que siempre acabamos encontrando son similitudes entre los espa\u00f1oles, sean del norte o del sur, del este o del oeste, del centro o de la periferia o, sobre todo, del Bar\u00e7a o del Madrid. Porque aunque en apariencia puedan resultar muy diferentes, en el fondo se parecen terriblemente.<!--more--><\/p>\n<p>Siempre se ha dicho que la envidia es nuestro deporte nacional, y aunque la idea no ande muy desencaminada, nuestra verdadera especialidad es otra: chinchar al pr\u00f3jimo. Ese \u2018j\u00f3dete y baila\u2019 es santo y se\u00f1a de todos los espa\u00f1oles, m\u00e1s all\u00e1 de origen regional, simpat\u00edas pol\u00edticas o tendencias independentistas.<\/p>\n<p>Y eso que \u2018chinchar\u2019 no es resulta un t\u00e9rmino demasiado bien ponderado. La Real Academia, por ejemplo, no se explaya nada en sus definiciones: molestar, fastidiar. Tan parca descripci\u00f3n se queda cort\u00edsima para una actividad practicada con pasi\u00f3n e intensidad por todos los hablantes de nuestra lengua. Porque aprendemos a chinchar desde peque\u00f1os, en la escuela o en la calle, pasando por las narices a los dem\u00e1s aquello lo que disfrutamos y ellos carecen, record\u00e1ndoles lo que han hecho mal o simplemente provocando su envidia, generalmente malsana. Luego crecemos y seguimos chinchando, vacilando de novias, de ligues, de curro, de lo que sea. Hasta de que los nuestros han ganado las elecciones, y los tuyos no.<\/p>\n<p>En el lenguaje de la calle, \u2018picar\u2019, que es la actividad de los \u2018picoteros\u2019, que van hurgando en heridas que a veces no es posible rascar. La contrapartida ser\u00eda \u2018picarse\u2019, que es lo que hacen las v\u00edctimas de los chinchosos, y se convierten en \u2018picajosos\u2019. Un aut\u00e9ntico entretenimiento que nos ocupa media vida y, para bien o para mal, nos distrae de las peque\u00f1as y grandes miserias de este mundo.<\/p>\n<p>Esta semana, sin ir m\u00e1s lejos, media Espa\u00f1a futbol\u00edstica ha chinchado de lo lindo a la otra mitad, cuando a los cul\u00e9s se les ocurri\u00f3 hacer un Emery en Roma. Batacazo \u00e9pico que en clave local vino a demostrar que el Racing no tiene el monopolio de las papardas, pero en clave planetaria \u2013porque el bipartidismo ib\u00e9rico parece haberse extendido ya a todo el \u2018planeta f\u00fatbol\u2019\u2013 supuso que todos los cul\u00e9s desconectaran sus tel\u00e9fonos y se pasaran unas hora alejados de las redes sociales, porque lo peor de perder no son las derrotas en s\u00ed, sino el escarnio del eterno rival. Y el eterno rival puede resultar cruel hasta l\u00edmites insospechados.<\/p>\n<p>Claro que si el recochineo del madridismo no tuvo mesura, a punto estuvo el destino de brindar un poco de justicia po\u00e9tica a los sufridos barcelonistas, cuando los merengues, apenas veinticuatro horas despu\u00e9s, rozaron el rid\u00edculo repitiendo eliminaci\u00f3n contra pron\u00f3stico, pero esta vez en casa, que fastidia todav\u00eda m\u00e1s. Al final les salv\u00f3 la campana, o m\u00e1s bien el silbato del colegiado, pero a punto estuvieron de acabar en tablas. Aunque este campeonato, por desgracia, tiene pinta de que no terminar\u00e1 nunca.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por muchos hechos diferenciales que se quieran buscar, lo que siempre acabamos encontrando son similitudes entre los espa\u00f1oles, sean del norte o del sur, del este o del oeste, del centro o de la periferia o, sobre todo, del Bar\u00e7a o del Madrid. Porque aunque en apariencia puedan resultar muy diferentes, en el fondo se [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6],"tags":[23,54],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/663"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=663"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/663\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":664,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/663\/revisions\/664"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=663"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=663"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=663"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}