{"id":621,"date":"2018-08-12T11:23:30","date_gmt":"2018-08-12T09:23:30","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/?p=621"},"modified":"2018-08-20T13:33:38","modified_gmt":"2018-08-20T11:33:38","slug":"asdfg","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/2018\/08\/12\/asdfg\/","title":{"rendered":"Asdfg"},"content":{"rendered":"<p>Mi sobrino Jorge se ha empe\u00f1ado en que le ense\u00f1e a escribir. Escribir a m\u00e1quina, claro, aunque hoy d\u00eda esa definici\u00f3n haya perdido buena parte de su sentido, porque ya no utilizamos m\u00e1quinas de escribir, sino que m\u00e1s bien se dir\u00eda que prolongamos la vida cotidiana en las pantallas de los ordenadores.<\/p>\n<p>El caso es que al peque\u00f1o, supongo que de tanto verme teclear \u2013\u00aben realidad, estoy tocando el piano\u00bb, sol\u00eda bromear con mi hijo cuando era peque\u00f1o y todav\u00eda le hac\u00edan gracia las ocurrencias de su padre\u2013 le ha apetecido aprender \u00e9l tambi\u00e9n. <!--more-->Cuesti\u00f3n de velocidad, que dir\u00eda Gamoneda, porque lo que le ha fascinado, b\u00e1sicamente, es c\u00f3mo volaban los dedos sobre el teclado y se convert\u00edan en caracteres en la pantalla, luego en palabras y m\u00e1s tarde en textos y art\u00edculos.<\/p>\n<p>A los siete a\u00f1os uno se impresiona con cualquier cosa, pero el peque\u00f1o Jorge ya se maneja con cierta habilidad con el port\u00e1til, aunque utilice la estrategia del \u00e1guila, con los dedos \u00edndices revoloteando hasta dar con la tecla buscada. Una t\u00e9cnica no muy depurada pero que con la insistencia adecuada puede dar resultados m\u00e1s que aceptables; de hecho, los mejores escritores y periodistas que he conocido escrib\u00edan con dos dedos, y eran verdaderos velocistas, superando la categor\u00eda paral\u00edmpica. A\u00fan as\u00ed, a los que nos toc\u00f3 aprender el estilo ortodoxo nos duelen las articulaciones al ver los otros ocho dedos agarrotados, como garras de un ave rapaz.<\/p>\n<p>En mi caso, fue cosa de mi madre. A los catorce a\u00f1os me envi\u00f3 a una academia a aprender mecanograf\u00eda. Una hora cada ma\u00f1ana en aquellos veranos plomizos de los ochenta, aporreando m\u00e1quinas antediluvianas que hoy no querr\u00edamos ni en un museo. Por suerte para el peque\u00f1o Jorge, el teclado del port\u00e1til donde practica es suave y ergon\u00f3mico; nada que ver con aquellos tiempos en los que hab\u00eda que sujetar una moneda con el dorso de cada mano y al terminar te dol\u00edan los me\u00f1iques. En aquella \u00e9poca, las pulsaciones no s\u00f3lo eran card\u00edacas, y al final de cada l\u00ednea sonaba una campa\u00f1a, mientras hac\u00edamos a mano el retorno del carro. La banda sonora de las oficinas, que hoy suena a blanco y negro, a nostalgia del siglo XX.<\/p>\n<p>As\u00ed que a mi sobrino le puse a practicar como en la vieja escuela: a, ese, de, efe, ge. Y as\u00ed hasta que te lo aprendas de memoria. Toda una \u00e9tica del esfuerzo, de la recompensa del trabajo, con esa sonrisa de cuando consigues sincronizar los me\u00f1iques con las e\u00f1es y las aes.<\/p>\n<p>Aunque al final acabaron por asomar sus verdaderas intenciones, cuando el peque\u00f1o, con la inteligencia chispeando en los ojos, se aburri\u00f3 del \u00abasdfg\u00bb. Harto de repeticiones y convencido de su pericia, solt\u00f3 un \u00ab\u00bfY ahora qu\u00e9 escribo?\u00bb. Ese es el problema, Jorge. Que para eso no hay tablas, ni cursillos, ni manuales. No hay m\u00e1quina que te diga qu\u00e9 hay que contar en tus escritos. Eso tienes que descubrirlo t\u00fa mismo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi sobrino Jorge se ha empe\u00f1ado en que le ense\u00f1e a escribir. Escribir a m\u00e1quina, claro, aunque hoy d\u00eda esa definici\u00f3n haya perdido buena parte de su sentido, porque ya no utilizamos m\u00e1quinas de escribir, sino que m\u00e1s bien se dir\u00eda que prolongamos la vida cotidiana en las pantallas de los ordenadores. 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