{"id":502,"date":"2017-07-30T12:41:32","date_gmt":"2017-07-30T10:41:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/?p=502"},"modified":"2017-10-19T12:46:54","modified_gmt":"2017-10-19T10:46:54","slug":"lo-que-perdieron-en-sol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/2017\/07\/30\/lo-que-perdieron-en-sol\/","title":{"rendered":"Lo que perdieron en Sol"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone \" src=\"\/\/static3.eldiariomontanes.es\/www\/multimedia\/201707\/19\/media\/edificio-tetuan\/derrumbe%20(10).jpg\" alt=\"\" width=\"576\" height=\"386\" \/><\/p>\n<p>Mari\u00e1n trabaja como vigilante de seguridad, y esta semana le ha tocado montar guardia junto al edificio del Masters, el del famoso derrumbe. All\u00ed pasa ocho horas de cada d\u00eda, en un callej\u00f3n peatonal, velando porque los amigos de lo ajeno no aprovechen para colarse por el esqueleto abierto de la fachada norte y arramplen con todo lo que encuentren a su paso. Y luego llega a casa y cada tarde me cuenta exactamente lo mismo, la pena inmensa de unos vecinos que todav\u00eda no pueden creerse que se haya volatilizado el techo que ten\u00edan sobre sus cabezas.<\/p>\n<p>Los primeros d\u00edas costaba distinguirles entre los curiosos y los mirones \u2013a falta de obras, los trabajos desde el t\u00fanel de Tetu\u00e1n se han convertido en toda una atracci\u00f3n popular, con un p\u00fablico nutrido que sigue cada paso y lo comenta\u2013, pero cuando ha dejado de llamar la atenci\u00f3n a los dem\u00e1s ellos han seguido peregrinando, para contemplar en silencio ese pedazo de su vida que acaban de perder.<\/p>\n<p>Visto desde Men\u00e9ndez Pelayo, el edificio recuerda a \u201813, Rue del Percebe\u2019, aquella genialidad de V\u00e1zquez que varias generaciones de espa\u00f1oles disfrutamos en los tebeos, pero que traspasado a la realidad no tiene ni pu\u00f1etera gracia. Si a Torres Quevedo imagin\u00f3 un Diablo Cojuelo que levantaba los tejados para poder ver la vida de quienes viv\u00edan debajo, George Perec fue a\u00fan m\u00e1s all\u00e1 en \u2018La vida instrucciones de uso\u2019: \u00abMe imagino un edificio parisino al que se ha quitado la fachada&#8230; de modo que, desde la planta baja a la buhardilla, todos los aposentos que se hallan en la parte anterior del edificio sean inmediata y simult\u00e1neamente visibles\u00bb. Y es que hay ideas que nunca deber\u00edan abandonar el territorio de la ficci\u00f3n; cualquiera que haya contemplado estos d\u00edas los restos del desastre, con aquellas cocinas desconchadas, aquellas salas de estar que nunca m\u00e1s acomodar\u00e1n a sus familias, no habr\u00e1 apreciado otra cosa que tristeza. Y a\u00fan m\u00e1s desaz\u00f3n cuando, poco a poco, todo ha ido desapareciendo, convirti\u00e9ndose en escombros, cascotes, ruinas irrecuperables.<\/p>\n<p>Es f\u00e1cil comprender esa melancol\u00eda de lo que nunca volver\u00e1 que aflige a los habitantes de la calle del Sol 57; hoy d\u00eda tener una casa te lleva media existencia, supone mil sacrificios y es nuestra principal manera de ahorra, de pensar en el d\u00eda de ma\u00f1ana y de poder legar algo a nuestros hijos. Tal vez algunos lo vean s\u00f3lo como ladrillos, una inversi\u00f3n m\u00e1s, pero para los que vivimos de nuestro trabajo, un hogar es mucho m\u00e1s que cuatro paredes. Nuestra casa es nuestra vida. Y no s\u00f3lo por los cientos, miles de objetos personales que se habr\u00e1n perdido en el derrumbe: el problema es lo que no se puede rescatar, los millones de horas vividos all\u00ed, el aroma propio de cada casa, los recuerdos que se pegan a las paredes. Todo aquello que ninguna indemnizaci\u00f3n podr\u00e1 restituirles.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mari\u00e1n trabaja como vigilante de seguridad, y esta semana le ha tocado montar guardia junto al edificio del Masters, el del famoso derrumbe. 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