{"id":499,"date":"2017-08-06T12:36:08","date_gmt":"2017-08-06T10:36:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/?p=499"},"modified":"2017-10-19T12:37:00","modified_gmt":"2017-10-19T10:37:00","slug":"un-euro-de-felicidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/2017\/08\/06\/un-euro-de-felicidad\/","title":{"rendered":"Un euro de felicidad"},"content":{"rendered":"<p>Eusebio lo tiene todo calculado. Con tres millones se apa\u00f1a: uno para retirarse \u00e9l, otro para que se retire su mujer, y el tercero de colch\u00f3n, por si acaso. Luego, si son m\u00e1s, mejor, pero para ir tirando con esa cifra se apa\u00f1ar\u00eda. Ahora ya s\u00f3lo falta que le salga bien el plan.<\/p>\n<p>El problema es que lo que se trae entre manos mi compa\u00f1ero de oficina no es un pelotazo inmobiliario, ni una jugada maestra en la bolsa. Ni siquiera saltar la banca en el Casino o atracar la caja fuerte del Santander. Qu\u00e9 va. Eusebio, que es demasiado pac\u00edfico para ciertas aventuras, lo f\u00eda todo a la suerte. A esa esquiva y caprichosa de la loter\u00eda.<\/p>\n<p>El caso es que el asunto no deja de asombrarme, porque yo le ten\u00eda por un hombre cabal, y muy de letras. Tanto, que tal vez no se ha molestado en comprobar la probabilidad de que le sonr\u00eda la fortuna: entre ciento cuarenta millones, una\u2026 o ninguna. Pero, \u00bfqui\u00e9n dijo miedo? Que sea dif\u00edcil no quiere decir que no pueda suceder, y a esa posibilidad se aferra Eusebio, que cada semana se acerca al estanco al sellar su boleto.<\/p>\n<p>Y es que le pasa lo que a todos, claro: que sue\u00f1a con una vida mejor. No se trata de arremeter contra el t\u00f3pico del dinero y la felicidad, sino que lo que de verdad importa, el tiempo, cuesta muy caro. Car\u00edsimo. A \u00e9l, por ejemplo, que es doctor en Arqueolog\u00eda, le cuesta treinta y siete horas semanales de tramitar facturas \u2013que le importan bastante poco\u2013, poder dedicar algunos ratos perdidos a su verdadera pasi\u00f3n: la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No hay m\u00e1s que verle cada ma\u00f1ana, c\u00f3mo se le pierde la mirada mientras el Excel y los programas de contabilidad hacen chiribitas en la pantalla de su ordenador. Algunos fantasean con la fama, la gloria o el \u00e9xito, pero \u00e9l sue\u00f1a con yacimientos visigodos, con hallazgos numism\u00e1ticos, con necr\u00f3polis intactas. Con escapar de la oficina y pasarse el d\u00eda revolviendo el polvo del pasado. Y so\u00f1ar ser\u00e1 muy barato, pero convertirlo en realidad tiene su precio: tres millones, seg\u00fan \u00e9l. Y luego, a vivir.<\/p>\n<p>Igual que los esclavos de Roma ahorraban para comprar su libertad, Eusebio \u2018invierte\u2019 en loter\u00edas y quinielas no con la intenci\u00f3n de aumentar su patrimonio, sino de entrar anticipadamente en el mundo de los afortunados, adelantando esa edad dorada que llamamos jubilaci\u00f3n, porque viene de j\u00fabilo.<\/p>\n<p>Y como yo tampoco s\u00e9 nada de c\u00e1lculo de probabilidades, mejor no hablarle de las pe\u00f1as quiniel\u00edsticas, de las apuestas m\u00faltiples, de los profesionales que reba\u00f1an los eurillos de los jugadores individuales. Prefiero que siga teniendo ese brillo en los ojos cada vez que mira al horizonte y ve excavaciones arqueol\u00f3gicas donde otros s\u00f3lo ver\u00edamos ficheros y expedientes. Si le da tanta felicidad, es el euro mejor invertido.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eusebio lo tiene todo calculado. Con tres millones se apa\u00f1a: uno para retirarse \u00e9l, otro para que se retire su mujer, y el tercero de colch\u00f3n, por si acaso. Luego, si son m\u00e1s, mejor, pero para ir tirando con esa cifra se apa\u00f1ar\u00eda. Ahora ya s\u00f3lo falta que le salga bien el plan. 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