{"id":491,"date":"2017-09-03T12:47:33","date_gmt":"2017-09-03T10:47:33","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/?p=491"},"modified":"2017-10-19T12:48:11","modified_gmt":"2017-10-19T10:48:11","slug":"la-caducidad-de-los-mapas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/2017\/09\/03\/la-caducidad-de-los-mapas\/","title":{"rendered":"La caducidad de los mapas"},"content":{"rendered":"<p>M\u00e1s all\u00e1 de lo pr\u00e1ctico, los mapas siempre han fascinado a los so\u00f1adores. Por m\u00e1s que s\u00f3lo sean l\u00edneas y papel, encierran el mundo, a veces el mundo entero. Lugares mitificados como las grandes capitales, o ex\u00f3ticos como los pa\u00edses lejanos. Para quien sabe mirar, todo son aventuras. Las que nos han contado desde ni\u00f1os, las que hemos le\u00eddo en libros de historia o de leyendas, y las que imaginamos nosotros mismos con s\u00f3lo contemplar esa representaci\u00f3n de territorios que, si ya conoc\u00edamos, nos sirven para recordarlos, y si nunca hemos estado, podemos ir anticipando en nuestra mente.<\/p>\n<p>De entre toda la cartograf\u00eda, me quedo con los mapas mudos, ese invento escolar en el que los alumnos desobedientes pod\u00edan nombrar los pa\u00edses como quisieran, y levantar ciudades o ubicar fronteras a su antojo. O incluso prescindir de ellas.<\/p>\n<p>Los mapas antiguos, en cambio, tienen una belleza rara y nost\u00e1lgica; a poco que amarilleen, casi todos contienen lugares inexistentes. \u00abCielo y tierra pasar\u00e1n\u00bb, dec\u00eda la cita b\u00edblica, pero no acierta. El cielo y la tierra siguen ah\u00ed, lo que cambian son las denominaciones, los tonos con que coloreamos cada pa\u00eds, las l\u00edneas que delimitan las fronteras. Lo que inventamos los hombres. El mundo real sigue ah\u00ed, ajeno a la geometr\u00eda que defienden los mapas pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Recuerdo, por ejemplo, que cuando visit\u00e9 Praga hace dos d\u00e9cadas, el mapa de Checoslovaquia que llevaba en la guantera dibujaba un pa\u00eds que ya no exist\u00eda: se hab\u00eda partido en dos. Y tambi\u00e9n que conoc\u00ed algunos refugiados que se acostaron una noche siendo yugoslavos y unos despertaron serbios, otros croatas y otros ni siquiera despertaron. Y ni siquiera era nada nuevo: el genial Berlanga nunca olvidar\u00eda aquel Imperio Austroh\u00fangaro que estudiara en el colegio. Y Cela ir\u00eda a\u00fan m\u00e1s all\u00e1, con sus \u2018Apuntes carpeto-vet\u00f3nicos\u2019.<\/p>\n<p>Aunque no podamos verlo \u2013y tampoco nos guste demasiado\u2013, la geograf\u00eda m\u00e1s que una disciplina se dir\u00eda que es un ente vivo, que evoluciona con el tiempo, que muta nombres, parajes y territorios. Donde antes hab\u00eda un valle ahora puede haber un embalse, donde hubo un para\u00edso vegetal una veta de carb\u00f3n, y lo que fue jungla puede convertirse en un desierto. Pero los mapas f\u00edsicos no son tan vol\u00e1tiles como los pol\u00edticos, cuya fragilidad les hace tan sensibles a las guerras, las revoluciones o incluso a un simple refer\u00e9ndum.<\/p>\n<p>Hijos como somos del romanticismo, tendemos a atribuir a las naciones valores eternos y hasta personalidad propia, estableciendo con ellas lazos sentimentales, pero olvidamos que hace un milenio Europa era un rosario de peque\u00f1os reinos, y hace dos un imperio regido por la ley romana. Qui\u00e9n sabe si dentro de unos meses los mapas que ahora miramos y damos por buenos e inamovibles estar\u00e1n obsoletos, y si lo que hasta ahora conoc\u00edamos como Espa\u00f1a tenemos que empezar a llamarlo de otra manera.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e1s all\u00e1 de lo pr\u00e1ctico, los mapas siempre han fascinado a los so\u00f1adores. Por m\u00e1s que s\u00f3lo sean l\u00edneas y papel, encierran el mundo, a veces el mundo entero. Lugares mitificados como las grandes capitales, o ex\u00f3ticos como los pa\u00edses lejanos. Para quien sabe mirar, todo son aventuras. Las que nos han contado desde ni\u00f1os, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/491"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=491"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/491\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":492,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/491\/revisions\/492"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=491"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=491"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=491"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}