{"id":445,"date":"2017-04-23T23:50:06","date_gmt":"2017-04-23T21:50:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/?p=445"},"modified":"2017-05-10T23:51:08","modified_gmt":"2017-05-10T21:51:08","slug":"pesadillas-contemporaneas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/2017\/04\/23\/pesadillas-contemporaneas\/","title":{"rendered":"Pesadillas contempor\u00e1neas"},"content":{"rendered":"<p>Lo que m\u00e1s tem\u00edan nuestros antepasados medievales era que el demonio les sorprendiera durmiendo y acabara posey\u00e9ndoles, y qui\u00e9n sabe c\u00f3mo de figurada o literal podr\u00eda ser esa posesi\u00f3n. Los copistas, por ejemplo, ten\u00edan su diablillo particular, llamado Titilvillus, que les confund\u00eda susurr\u00e1ndoles cosas al o\u00eddo, o introduciendo alguna errata que luego se arrastrar\u00eda de copia en copia durante siglos.<\/p>\n<p>Luego, las pesadillas evolucionaron en una direcci\u00f3n que inaugurar\u00eda Kafka: el pavor de ser engullidos por un sistema deshumanizado. Charles Chaplin lo contar\u00eda con m\u00e1s gracia en \u2018Tiempos modernos\u2019, donde la cadena de producci\u00f3n provocaba que Charlot siguiera apretando tuercas muchas horas despu\u00e9s de salir de la f\u00e1brica. Y Harold Lloyd unir\u00eda el v\u00e9rtigo y la dictadura del reloj en su magistral \u2018El hombre mosca\u2019.<\/p>\n<p>Nuestras pesadillas, pues, se van volviendo m\u00e1s y m\u00e1s sofisticadas, aunque que desde hace una d\u00e9cada ha aparecido una de lo m\u00e1s recurrente: el p\u00e1nico a quedarse sin m\u00f3vil. Y eso precisamente le ocurrido al que suscribe, que por algo arrastra una no del todo inmerecida fama de despistado.<\/p>\n<p>Por alg\u00fan motivo inexplicable \u2013aunque seguro que Titilvillus tuvo algo que ver\u2013 esa maravilla de la t\u00e9cnica que \u00faltimamente parece un ap\u00e9ndice de mano, mi adorado tel\u00e9fono m\u00f3vil, se me qued\u00f3 olvidado qui\u00e9n sabe d\u00f3nde justo el d\u00eda en que sal\u00eda de viaje, y no repar\u00e9 en el descuido hasta que ya hab\u00eda pasado los controles de pasaporte, ese punto de no retorno. Por delante me quedaban cuatro d\u00edas sin conexi\u00f3n, una eternidad de la que no sab\u00eda c\u00f3mo salir indemne.<\/p>\n<p>Y es que uno no es consciente de sus adicciones hasta que no sufre el s\u00edndrome de abstinencia. Que en mi caso empez\u00f3 con un leve cosquilleo en la mano derecha, que se sent\u00eda hu\u00e9rfana sin el tacto a pl\u00e1stico y cristal de mi querido aparatejo. Porque el m\u00edo hasta tiene nombre: \u2018Kleiner\u2019 le puse, el chiquito. Y as\u00ed andaba yo perdido por el mundo, cruzando aeropuertos, surcando Europa, bajando al subsuelo, montando en barcos y caminando por las aceras y mi vista no se deten\u00eda en los monumentos, en el paisaje o en todo lo hermoso que se cruzaba a mi paso. Qu\u00e9 va: yo s\u00f3lo ve\u00eda m\u00f3viles. Gente feliz que sonre\u00eda al chatear, que mataba el aburrimiento jugando al Candy, que cotilleaba despreocupadamente en las redes sociales. Que le\u00eda el peri\u00f3dico o compraba por correspondencia. Gente a la que miraba con envidia creciente porque hac\u00eda todo lo que yo no pod\u00eda hacer con ese bendito artilugio que es lo que une a esa Europa multicultural en la que no importa tu raza ni tu credo sino la marca de tu m\u00f3vil.<\/p>\n<p>No sufr\u00eda tanta ansiedad desde que dej\u00e9 de fumar, hace m\u00e1s de quince a\u00f1os. Todo un viaje al pasado, sin correo, sin mensajes del redactor jefe, ignorando la temperatura de mi pueblo o qu\u00e9 foto habr\u00eda subido mi hijo esa tarde. Una pesadilla que r\u00edase usted de Kafka.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo que m\u00e1s tem\u00edan nuestros antepasados medievales era que el demonio les sorprendiera durmiendo y acabara posey\u00e9ndoles, y qui\u00e9n sabe c\u00f3mo de figurada o literal podr\u00eda ser esa posesi\u00f3n. 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