{"id":374,"date":"2016-09-02T17:53:18","date_gmt":"2016-09-02T15:53:18","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/?p=374"},"modified":"2016-09-02T17:53:18","modified_gmt":"2016-09-02T15:53:18","slug":"el-libro-de-los-espantos-de-pablo-gallo-y-benat-arginzoniz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/2016\/09\/02\/el-libro-de-los-espantos-de-pablo-gallo-y-benat-arginzoniz\/","title":{"rendered":"\u2018El libro de los espantos\u2019, de Pablo Gallo y Be\u00f1at Arginzoniz"},"content":{"rendered":"<h1>Entra\u00f1able serie B<\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_375\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"\/llamazaresensutinta\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2016\/09\/GAlloEspantos.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-375\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-375 \" style=\"margin: 5px;\" title=\"GAlloEspantos\" src=\"\/llamazaresensutinta\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2016\/09\/GAlloEspantos.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2016\/09\/GAlloEspantos.jpg 800w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2016\/09\/GAlloEspantos-150x150.jpg 150w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2016\/09\/GAlloEspantos-300x300.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2016\/09\/GAlloEspantos-768x767.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-375\" class=\"wp-caption-text\">T\u00edtulo: El libro de los espantos. Autores: Be\u00f1at Arginzoniz y Pablo Gallo. MICRORRELATOS. Ed. El Gallo de Oro, 2016. 109 p\u00e1g., 15 \u20ac.<\/p><\/div>\n<p>En las dedicatorias de esta obra \u2013para las que Pablo Gallo utiliza tinta blanca, pues las p\u00e1ginas de cortes\u00eda aparecen de luto, completamente en negro\u2013, el pintor suele escribir: \u00abPara X, este espantoso libro\u00bb. Y ciertamente se trata de un libro de espantos, o m\u00e1s bien de personajes espantados, en el que el pintor da rienda suelta a su pasi\u00f3n por la serie B: iconograf\u00eda del mediados del XX y una tem\u00e1tica que oscila entre el misterio y el horror.<\/p>\n<p>Sin pr\u00f3logos ni pre\u00e1mbulos, el libro da paso a una galer\u00eda de personajes capturados en el preciso instante del espanto \u2013entre los retratos aparecen incluso un perro, un mono y qui\u00e9n sabe si hasta un editor; quien s\u00ed que aparece horrorizado es un lector en pleno acto\u2013, aderezados cada uno con un microrrelato alusivo firmado por Be\u00f1at Arginzoniz, cargados de un fuerte simbolismo hasta el punto de que en ocasiones casi parecen prosa po\u00e9tica \u2013\u00abAlguien te habita: un animal extra\u00f1o vive oculto en el fondo del deseo\u00bb\u2013, aunque en su mayor\u00eda glosan los personajes que Gallo propone, y que parecen sacados de una pel\u00edcula en blanco y negro, con ese estilo tan particular del pintor en el que se combinan pop y expresionismo, apostando un trazo grueso y una est\u00e9tica claramente retro, en este particular homenaje al terror, al susto, a la plasmaci\u00f3n gr\u00e1fica del miedo. Todo, obviamente, desde una atm\u00f3sfera mucho m\u00e1s ir\u00f3nica que siniestra; y es que abunda el humor negro, como cuando de un muerto con un pastel en la mano se afirma que \u00abmuri\u00f3 de la muerte m\u00e1s dulce\u00bb.<\/p>\n<p>La disposici\u00f3n de texto e ilustraci\u00f3n induce a pensar que se trata de un texto ilustrado \u2013las p\u00e1ginas impares, las m\u00e1s destacadas seg\u00fan las teor\u00edas de pr\u00e1cticas lectoras, se reservan para la tipograf\u00eda, mientras que en las en teor\u00eda secundarias pares aparecen los dibujos\u2013; sin embargo, hay un detalle que nos lleva a deducir precisamente lo contrario: que se trata de un libro de estampas \u2018ilustradas\u2019 por los microrrelatos.<\/p>\n<p>Y es que en la p\u00e1gina 19, tras la imagen de un hombre que mira \u2013con espanto, como no pod\u00eda ser menos\u2013 un peque\u00f1o papel, Arginzoniz nos dice que \u00abla muerte por un cheque sin fondos podr\u00eda ser el t\u00edtulo de este dibujo\u00bb. As\u00ed pues, parece claro que la g\u00e9nesis de la obra se produjo en ese orden: primero Gallo plasmaba sus dibujos, y despu\u00e9s el escritor ideaba un texto ad-hoc. Lo que, adem\u00e1s, da sentido, aparte del cronol\u00f3gico, a la ordenaci\u00f3n de imagen y texto.<\/p>\n<p>Aunque el libro esconde innumerables detalles, juegos y gui\u00f1os que, adem\u00e1s de reflejar el deleite de los autores con su trabajo, construyen un nexo muy especial de complicidad con el lector. Por ejemplo, en las p\u00e1ginas 34 y 35. En la impar, el texto habla de la sed en el desierto, con la \u00fanica soluci\u00f3n de \u2018besar\u2019 un cactus. Y se alude a un \u00abPablo en el desierto\u00bb, que sufre de enso\u00f1aciones art\u00edsticas, \u00abcomo el Gallo (sic)\u00bb. El juego de metarreferencias se completa, obviamente, con un autorretrato del pintor, de quien asegura Arginzoniz que su \u00abarte sigue girando entre la profec\u00eda y la alucinaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Sorprende, eso s\u00ed, la visi\u00f3n de s\u00ed mismo que nos traslada Pablo Gallo, mientras sujeta un cactus con las manos sangrantes. Se dir\u00eda que el espanto, como la tele, engorda.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entra\u00f1able serie B &nbsp; En las dedicatorias de esta obra \u2013para las que Pablo Gallo utiliza tinta blanca, pues las p\u00e1ginas de cortes\u00eda aparecen de luto, completamente en negro\u2013, el pintor suele escribir: \u00abPara X, este espantoso libro\u00bb. 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