{"id":344,"date":"2016-08-12T20:16:27","date_gmt":"2016-08-12T18:16:27","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/?p=344"},"modified":"2016-08-12T20:16:27","modified_gmt":"2016-08-12T18:16:27","slug":"los-bajos-fondos-de-bilbao-en-la-capital-del-mundo-de-gonzalo-garrido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/2016\/08\/12\/los-bajos-fondos-de-bilbao-en-la-capital-del-mundo-de-gonzalo-garrido\/","title":{"rendered":"Los bajos fondos de Bilbao en \u2018La capital del mundo\u2019, de Gonzalo Garrido"},"content":{"rendered":"<h1>La parte oculta de la vida<\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_345\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"\/llamazaresensutinta\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2016\/08\/garrido-capital.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-345\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-345 \" style=\"margin: 5px;\" title=\"garrido-capital\" src=\"\/llamazaresensutinta\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2016\/08\/garrido-capital.jpg\" alt=\"\" width=\"190\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2016\/08\/garrido-capital.jpg 1722w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2016\/08\/garrido-capital-768x1207.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 190px) 100vw, 190px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-345\" class=\"wp-caption-text\">T\u00edtulo: La capital del mundo. Autor: Gonzalo Garrido. NOVELA. Ed. Alrev\u00e9s, 2016. 288 p\u00e1g., 17 \u20ac.<\/p><\/div>\n<p>Que el crimen no es monopolio del inframundo, que existe hasta en las m\u00e1s aparentemente armoniosas sociedades lo vino a poner de manifiesto la novela negra escandinava y el boom editorial que experiment\u00f3 en la \u00faltima d\u00e9cada. Y hasta en la era Zapatero, en la \u00e9poca del \u2018buenismo\u2019 oficial y oficioso, hay quien consigue destapar turbios secretos y bajos fondos; aunque sea en Bilbao, como nos propone Gonzalo Garrido en su tercera novela, \u2018La capital del mundo\u2019.<\/p>\n<p>Uno de los ingredientes fundamentales de toda novela negra es dar con un personaje memorable; en este caso, Garrido nos propone a Ricardo Malpartida, un antiguo taxista, aburrido de su oficio, que decide dejar de subir y bajar bandera para reconvertirse en detective privado, tras leer un reportaje el \u2018El Correo\u2019 que magnificaba las peripecias de un investigador local, bajo el lema vital \u00abentre la miseria, con la miseria, por la miseria\u00bb, y cuyo h\u00e1bitat va a ser Bilbao la Vieja, \u00abuna mala imitaci\u00f3n del Bronx de los a\u00f1os setenta\u00bb.<\/p>\n<p>El investigador, desde luego, encaja en los c\u00e1nones del antih\u00e9roe: primario en sus instintos, sus pretensiones vitales se limitan al m\u00ednimo esfuerzo y en sus razonamientos no muestra tampoco gran agudeza, como cuando relaciona el apetito sexual de los norteamericanos con sus tendencias republicanas, a trav\u00e9s de la Asociaci\u00f3n Nacional del Rifle, o cuando opina que \u00abtodo el mundo deber\u00eda ser asesino por un d\u00eda, para conocerse mejor\u00bb.<\/p>\n<p>Obviamente, el punto fuerte de la novela es el humor\u00edstico; para empezar, con la socarrona elecci\u00f3n de nombres para los personajes \u2013el periodista Calamar, el muerto Mato, el juez Lapena\u2013, aunque ese tono ir\u00f3nico y mordaz se va envenenando a medida que avanza la novela, que se va ensombreciendo cada vez m\u00e1s, incluso en el lenguaje. Un viaje del desenga\u00f1o a la desilusi\u00f3n, que le sirve para desmantelar todo un entramado de aparente sociedad mod\u00e9lica, bajo el que se oculta un mundo mucho menos id\u00edlico, con pol\u00edticos megal\u00f3manos de planes secretos, de buenas familias que evaden impuestos, de empresas corruptoras y en el que hasta en la caja de ahorros de tu barrio te \u00abenga\u00f1an sin escr\u00fapulos\u00bb.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, claro, de despacharse a gusto con los cantantes de \u00e9xito \u2013\u00abel hortera de Bisbal\u00bb\u2013, los pol\u00edticos \u2013del alcalde de la ciudad destaca \u00absu habitual altaner\u00eda\u00bb\u2013 y con la prensa \u2013\u00abNo hay m\u00e1s que conocer algo de lo que escriben los periodistas para darte cuenta de que jam\u00e1s coinciden los hechos descritos con la realidad. \u00a1Cu\u00e1nto cuentista frustrado!\u00bb\u2013 y hasta con los escritores \u2013\u00abun escritor inteligente\u00bb es \u00abuna iron\u00eda de la naturaleza\u00bb\u2013. No se ahorra tampoco calificativos sobre Bilbao: \u00abciudad sin pulso\u00bb, \u00abb\u00e1sica\u00bb, \u00abrepleta de mujeres que se creen modelos\u00bb.<\/p>\n<p>El contrapunto dram\u00e1tico, rayano con la cr\u00edtica social, aparece en una especie de codas, en cursiva, entre cap\u00edtulos alternos; en ellas se transcriben unas anotaciones \u2013cuya autor\u00eda no debemos revelar, para mantener el secreto de sumario que toda novela de intriga exige\u2013 que, entre reflexiones de muy diverso calado, esconden las claves para la resoluci\u00f3n de la trama.<\/p>\n<p>Garrido ofrece, en definitiva, una muy can\u00f3nica obra de g\u00e9nero, que no s\u00f3lo cumple a la perfecci\u00f3n con el dif\u00edcil reto de una lectura \u00e1gil y amena, sino que har\u00e1 las delicias de aquellos que entienden la novela negra como una forma de denuncia.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La parte oculta de la vida &nbsp; Que el crimen no es monopolio del inframundo, que existe hasta en las m\u00e1s aparentemente armoniosas sociedades lo vino a poner de manifiesto la novela negra escandinava y el boom editorial que experiment\u00f3 en la \u00faltima d\u00e9cada. Y hasta en la era Zapatero, en la \u00e9poca del \u2018buenismo\u2019 [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7],"tags":[46],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/344"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=344"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/344\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}