{"id":268,"date":"2016-02-07T12:47:46","date_gmt":"2016-02-07T11:47:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/?p=268"},"modified":"2016-02-07T12:47:46","modified_gmt":"2016-02-07T11:47:46","slug":"conservarse-en-vino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/2016\/02\/07\/conservarse-en-vino\/","title":{"rendered":"Conservarse en vino"},"content":{"rendered":"<p><img class=\"alignright\" src=\"\/\/www.eldiariomontanes.es\/noticias\/201602\/04\/media\/docampo.jpg\" alt=\"\" width=\"50%\" \/>Diga lo que diga el m\u00e9todo cient\u00edfico, hay veces que los m\u00e9dicos no tienen raz\u00f3n. Cierto, s\u00ed, que aquel vaquero que en la tele de los ochenta anunciaba Marlboro ten\u00eda el destino escrito, y c\u00f3mo no, acab\u00f3 contrayendo un c\u00e1ncer de pulm\u00f3n como para cumplir una esperada profec\u00eda. Cierto tambi\u00e9n que el que la hace la paga, y que como usted o yo nos descuidemos un pel\u00edn en cualquier fiesta de guardar, enseguida llega el de cabecera con el botecito y la aguja de vampiro y nos quita la carne roja, el az\u00facar y la poca alegr\u00eda que nos quedara en la vida.<\/p>\n<p>Y, sin embargo, los hay que van por libre, a su bola, aferrados a las costumbres m\u00e1s temerarias, y ah\u00ed siguen, tan campantes, mientras el resto de los mortales nos pasamos los d\u00edas rezando porque no salgan asteriscos en el papeluco del colesterol y los triglic\u00e9ridos.<\/p>\n<p>Uno de esos suertudos, tal vez el m\u00e1s afortunado, se llamaba Antonio Docampo, y no se puede decir que acabe de pasar a mejor vida, porque la verdad es que el hombre en este mundo no es que pasara muchas privaciones, precisamente. Y es que hab\u00eda conseguido alcanzar nada menos que su cumplea\u00f1os n\u00famero ciento siete aferrado a la receta m\u00e1s improbable: tres litros de vino al d\u00eda, y el agua\u2026 para las ranas.<\/p>\n<p>Pase que algo de truco tiene el asunto, porque este vinatero retirado \u2013el negocio que fund\u00f3 con su hermano, Bodegas Docampo, lo siguen explotando sus sobrinos\u2013s\u00f3lo beb\u00eda de su propia cosecha; uno de esos vinos caseros que no dejan ni ver a los qu\u00edmicos, y que hay que tomarlos r\u00e1pidamente porque, si no, enseguida se pican. Pero, a\u00fan as\u00ed, la historia de este gallego con fama de afable y salud de hierro \u2013en su primer siglo de vida no tom\u00f3 ni un solo medicamento, y se lo llev\u00f3 una neumon\u00eda y no su h\u00edgado\u2013 viene a poner de manifiesto que, a menos que tuviera superpoderes, algo falla con lo que nos cuentan las todopoderosas autoridades sanitarias.<\/p>\n<p>Si resulta que este hombre acababa con la cosechas \u00e9l solito, y nosotros vamos una noche a Ca\u00f1ad\u00edo y nos pasamos toda la semana penando, entre ibuprofenos y omeoprazoles, es que van a tener raz\u00f3n los veteranos con aquello de que las nuevas generaciones somos unos flojeras y que ya no hay gente como la de antes. Para empezar, porque a nosotros, m\u00e1s que el vino, lo que nos va a matar es la cocacola, entre otras cosas.<\/p>\n<p>Pero seguro que a si a Docampo le llega a trincar Sanidad y le analizan el vino, le precintan la bodega y le obligan a cambiarse a un vino que pase la ITV. Uno de esos con bouquet y taninos y retrogusto afrutado. Uno moderno y bendecido por las autoridades, vamos. Y ah\u00ed s\u00ed que le hubieran entrado los siete males, seguro.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diga lo que diga el m\u00e9todo cient\u00edfico, hay veces que los m\u00e9dicos no tienen raz\u00f3n. Cierto, s\u00ed, que aquel vaquero que en la tele de los ochenta anunciaba Marlboro ten\u00eda el destino escrito, y c\u00f3mo no, acab\u00f3 contrayendo un c\u00e1ncer de pulm\u00f3n como para cumplir una esperada profec\u00eda. 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