{"id":22,"date":"2014-07-06T19:12:54","date_gmt":"2014-07-06T17:12:54","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/?p=22"},"modified":"2014-07-06T19:12:54","modified_gmt":"2014-07-06T17:12:54","slug":"ateneo-centenario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/2014\/07\/06\/ateneo-centenario\/","title":{"rendered":"Ateneo Centenario"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/llamazaresensutinta\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2014\/07\/atesant.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-23\" title=\"atesant\" src=\"\/llamazaresensutinta\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2014\/07\/atesant.jpg\" alt=\"\" width=\"265\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2014\/07\/atesant.jpg 800w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2014\/07\/atesant-266x300.jpg 266w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2014\/07\/atesant-768x867.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 265px) 100vw, 265px\" \/><\/a>Anda estos d\u00edas el <a href=\"http:\/\/www.atesant.es\" rel=\"external nofollow\">Ateneo de Santander <\/a>de tiros largos, celebrando que lleva ya cien a\u00f1os dando voz y asilo a la Cultura con may\u00fasculas en nuestra ciudad. Y lo hace, adem\u00e1s, en el Palacete del Embarcadero, uno de los recintos m\u00e1s coquetos que puede ofrecer esta ciudad de pitimin\u00ed a la que algunos atene\u00edstas renombraron, no sin ciertas \u00ednfulas, la Atenas del Norte, en los a\u00f1os m\u00e1s oscuros del siglo pasado.<\/p>\n<p>Ha pasado ya un siglo desde que unos entusiastas del di\u00e1logo se empe\u00f1asen en la arriesgada apuesta de crear una casa para el debate, el arte, la ciencia y todo aquello que menosprecian las estrechas miradas que todo lo pesan en la balanza de la rentabilidad econ\u00f3mica, en el beneficio inmediato. El Ateneo, entre tanto, ha sabido mantenerse en su sitio, ganando con el tiempo el encanto de lo atemporal, y consiguiendo, en lugar de envejecer, convertirse en un cl\u00e1sico de la vida social de la ciudad.<\/p>\n<p>Con mayor o menor frecuencia, cualquier ciudadano inquieto acaba recalando en sus butacas tarde o temprano. De la misma manera, quien no ha presentado all\u00ed su libro no es nadie en las letras espa\u00f1olas, por ejemplo. Porque poco importar\u00eda la historia si no siguiera sirviendo de polo de atracci\u00f3n para todos aquellos que tienen algo que decir y mucho que aprender. Y de eso s\u00ed que puede presumir: no s\u00f3lo suelen abrirse las cortinas que hacen la sala m\u00e1s \u2018acogedora\u2019; tambi\u00e9n cuelgan de vez en cuando el cartel de \u2018aforo completo\u2019, algo ins\u00f3lito en esta ciudad con centenares de actos y apenas decenas de espectadores. En la \u00faltima ocasi\u00f3n, fue \u00c1lvaro Pombo quien tuvo el honor de conseguir el cerrojazo.<\/p>\n<p>Yo recuerdo a\u00fan mi \u2018primera vez\u2019 como visitante del Ateneo; corr\u00eda 2004 y acababa de instalarme en Santander. Asist\u00ed un curioso y enconado debate en el que pol\u00edticos regionales de primera fila debat\u00edan sobre la identidad de Cantabria. En el turno de preguntas, un caballero defendi\u00f3 que la provincia habr\u00eda estado mejor en la comunidad de Castilla, y uno de los ponentes, con inusitada rapidez de reflejos, repuso que fuera a la provincia de Le\u00f3n a preguntar qu\u00e9 tal les hab\u00eda ido a ellos en la misma uni\u00f3n. En medio del fuego cruzado se forj\u00f3 mi imagen del Ateneo como una instituci\u00f3n impagable, que deber\u00edamos mimar entre todos porque nos hace mucho m\u00e1s civilizados y, adem\u00e1s, mucho m\u00e1s felices.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, he vuelto con frecuencia, a escuchar a Manuel Arce o Ram\u00f3n Viadero y a tantos otros oradores como han lustrado esa tribuna. Aunque debo confesar que lo m\u00e1s me gusta de cada visita es conversar un rato con \u00c1ngel, uno de los empleados. Lo que tiene que saber ese hombre, tras toda una vida aprendiendo en el Ateneo.<\/p>\n<p><a href=\"\/llamazaresensutinta\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2014\/07\/angelateneo.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-24 aligncenter\" title=\"angelateneo\" src=\"\/llamazaresensutinta\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2014\/07\/angelateneo.jpg\" alt=\"\" width=\"592\" height=\"394\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2014\/07\/angelateneo.jpg 888w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2014\/07\/angelateneo-300x200.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/23\/2014\/07\/angelateneo-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 592px) 100vw, 592px\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Anda estos d\u00edas el Ateneo de Santander de tiros largos, celebrando que lleva ya cien a\u00f1os dando voz y asilo a la Cultura con may\u00fasculas en nuestra ciudad. 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