{"id":199,"date":"2015-08-16T14:09:23","date_gmt":"2015-08-16T12:09:23","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/?p=199"},"modified":"2015-08-16T14:09:23","modified_gmt":"2015-08-16T12:09:23","slug":"hablar-claro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/2015\/08\/16\/hablar-claro\/","title":{"rendered":"Hablar claro"},"content":{"rendered":"<p>Si existe un pecado imperdonable en el arte de la comunicaci\u00f3n, y en especial, en el de la escritura, es el de la oscuridad. Hablar sin que nadie te entienda es privilegio exclusivo de especialistas en f\u00edsica cu\u00e1ntica y de los trileros de la pol\u00edtica; el resto, nos guste o no, estamos obligados a expresarnos de la forma m\u00e1s comprensible que podamos. Y, si no, habr\u00eda que hacer una ley nos forzase a ello.<\/p>\n<p>Al menos, eso me cuenta Sof\u00eda Hern\u00e1ndez, una amiga de Malia\u00f1o que en ocasiones sufre demasiado con mis columnas: \u00abLo leo entero y, cuando llego al final, me digo: igual es que se me ha pasado algo. As\u00ed que lo releo todo, y otra vez me quedo con cara de tonta: \u00bfSer\u00e1 posible que no me haya enterado de nada?\u00bb. Y entonces a quien se le queda cara de p\u00f3quer es a m\u00ed, porque cuando no te comprenden, lo que suele pasar es que t\u00fa te has expresado mal.<\/p>\n<p>En el fondo de todo esto est\u00e1 latente cierta concepci\u00f3n colectiva, que nos lleva a pensar que lo complicado siempre es m\u00e1s inteligente que lo simple, y que quien habla con sencillez es porque en realidad su mente es m\u00e1s bien simplona. Claro que defender esta postura m\u00e1s o menos viene a ser como creer que tenga m\u00e1s raz\u00f3n qui\u00e9n m\u00e1s alto grite en una discusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por alg\u00fan extra\u00f1o motivo, tendemos a pensar que cuanto m\u00e1s complejo sea un discurso m\u00e1s inteligente debe de ser quien lo pronuncia. As\u00ed, nos deslumbramos ante las per\u00edfrasis innecesarias y las redundancias de quienes se le llena la boca al hablar de \u2018personas humanas\u2019 en vez de decir \u2018gente\u2019. Pero no s\u00f3lo: tambi\u00e9n podemos sentirnos como verdaderos analfabetos funcionales tratando de descifrar cualquier manual de instrucciones, que eso s\u00ed que suele ser literatura de misterio. O en una aula de cualquier facultad, donde parece que paguen complementos por utilizar el l\u00e9xico m\u00e1s complicado posible. Aunque la palma se la llevan los textos jur\u00eddicos: \u00bfc\u00f3mo es posible que a un ciudadano medio, por muchos estudios que pueda tener, la constituci\u00f3n le suene a chino? \u00bfNo ser\u00e1 que falla algo en la redacci\u00f3n?<\/p>\n<p>En fin, que bastantes complicaciones tiene ya la vida, como para que adem\u00e1s cuando escribimos nos empe\u00f1emos en a\u00f1adir m\u00e1s dificultades, y todo por sacar pecho e ir fardando de dominio del lenguaje y talento literario. Cierto que hay algunas cuestiones que cuesta m\u00e1s explicar, y que, en ocasiones, es mejor insinuar las cosas y recurrir a la iron\u00eda \u2013no vean lo mal que se toman las cr\u00edticas los pol\u00edticos, por ejemplo\u2013, pero por muy po\u00e9ticos que nos sintamos, escribir del modo m\u00e1s enrevesado no nos convertir\u00e1 en genios incomprendidos, como Antonio Gamoneda. Qu\u00e9 va, m\u00e1s bien har\u00e1 que, al final, no quiera leernos nadie.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si existe un pecado imperdonable en el arte de la comunicaci\u00f3n, y en especial, en el de la escritura, es el de la oscuridad. 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