{"id":117,"date":"2015-02-15T11:00:31","date_gmt":"2015-02-15T10:00:31","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/?p=117"},"modified":"2015-02-15T11:00:31","modified_gmt":"2015-02-15T10:00:31","slug":"lo-que-es-gratis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/2015\/02\/15\/lo-que-es-gratis\/","title":{"rendered":"Lo que es gratis"},"content":{"rendered":"<p>Hace unos d\u00edas se presentaba en Santander un nuevo fanzine, Spaceship Magazine, y aparte de la sorpresa de que a los m\u00e1s j\u00f3venes, m\u00e1s que el digital, les \u2018pone\u2019 el papel, conversar con Adri\u00e1n Alegre, el editor, supuso confirmar que hay cosas que nunca cambian. En concreto, el esp\u00edritu rabiosamente aventurero de una edad en la que es obligatorio, si no cambiar el mundo, s\u00ed al menos intentarlo.<\/p>\n<p>Y es que, como si no quisiera apearse de esa nave espacial en forma de revista, Adri\u00e1n aseguraba que los colaboradores de este primer n\u00famero cobrar\u00edan por su trabajo, aunque fuera poco. Claro que, en estas cosas, la cantidad es lo de menos: lo realmente estratosf\u00e9rico, de otra galaxia realmente, ser\u00eda que alguien cobrase. Porque hay ciertas actividades que no se hacen por dinero, o m\u00e1s bien que se hacen aunque nadie te pague por ello, pero eso no significa que, como a veces tendemos a pensar, en realidad no valgan nada.<\/p>\n<p>Circula estos d\u00edas por la red un microc\u00f3mic en cuatro vi\u00f1etas en la que un cliente encarga dise\u00f1ador resuelve con tres trazos un logotipo, y el cliente asombrado le pregunta que c\u00f3mo va a cobrarle tanto por apenas diez minutos de trabajo. El dise\u00f1ador, no sin desd\u00e9n, tiene que explicarle que para poder hacerlo ha necesitado previamente diez a\u00f1os de formaci\u00f3n t\u00e9cnica y est\u00e9tica. Y se dir\u00eda que es una cuesti\u00f3n de Pero Grullo, pero la opini\u00f3n de que ciertos trabajos, directamente, \u2018no valen nada\u2019 est\u00e1 de lo m\u00e1s extendida. Sucede con la labor de lo que hacen la m\u00fasica que nos pasamos de unos a otros, desde que invent\u00f3 el casete nada menos; con las im\u00e1genes que tomamos de internet sin ni siquiera plantearnos que tal vez sean de alguien y que le cost\u00f3 un esfuerzo realizarlas, o con textos que copiamos con la misma delicadeza que un pelot\u00f3n de fusilamiento. Sucede algo as\u00ed como con los amigos inform\u00e1ticos, a los que siempre les pedimos \u201cfavores\u201d pero luego jam\u00e1s les preguntamos qu\u00e9 les debemos.<\/p>\n<p>Y es que, en una interpretaci\u00f3n demasiado generosa del derecho a la cultura y a la informaci\u00f3n, hemos acabado entendiendo que por encima de la autor\u00eda est\u00e1 la libertad del espectador, y acabamos por ver lo que antes era arte \u2013fuera m\u00fasica, literatura, cine o cualquier otra expresi\u00f3n creativa\u2013 como un mero \u201ccontenido\u201d, palabra maldita que cosifica la creaci\u00f3n hasta convertirla en pura mercanc\u00eda carente no ya de alma, sino incluso de valor. Se dir\u00eda que exigimos una especie de barra libre de cultura, como si otro fuese a pagar la factura. Antes, cuando el mundo parec\u00eda funcionar, la costeaba el estado. Tal vez fuera entonces cuando nos acostumbramos, cuando empezamos a pensar que todo era gratis. Curioso, en un mundo donde pagamos por la vivienda, por la ropa y hasta por la cerveza, que lo \u00fanico que creemos gratuito sea lo que no se puede producir a m\u00e1quina.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos d\u00edas se presentaba en Santander un nuevo fanzine, Spaceship Magazine, y aparte de la sorpresa de que a los m\u00e1s j\u00f3venes, m\u00e1s que el digital, les \u2018pone\u2019 el papel, conversar con Adri\u00e1n Alegre, el editor, supuso confirmar que hay cosas que nunca cambian. En concreto, el esp\u00edritu rabiosamente aventurero de una edad en [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/117"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=117"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/117\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=117"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=117"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=117"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}