{"id":113,"date":"2015-02-01T10:48:49","date_gmt":"2015-02-01T09:48:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/?p=113"},"modified":"2015-02-01T10:48:49","modified_gmt":"2015-02-01T09:48:49","slug":"la-pista-griega","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/llamazaresensutinta\/2015\/02\/01\/la-pista-griega\/","title":{"rendered":"La pista griega"},"content":{"rendered":"<p>Desde la ca\u00edda de Constantinopla no se asustaba tanto Europa por lo que ocurr\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de Los Balcanes. Claro que, por entonces, cuando se empez\u00f3 a gestar la batalla de Lepanto, eran otros tiempos. Una \u00e9poca en la que las diferencias se dirim\u00edan por tierra o por mar, con la espada o el arcabuz en la mano, y cara a cara.<\/p>\n<p>Eso si, entonces, como ahora, lo que ocurra en el conf\u00edn de Occidente afecta sin remedio al resto del continente, y de qu\u00e9 manera.<\/p>\n<p>Y es que viendo las remojadas barbas de los partidos tradicionales, a los neoconservadores y socialdem\u00f3cratas de toda Europa les est\u00e1 entrando un tremendo tembleque, no sea que prenda tambi\u00e9n la mecha del descontento en el resto de \u2018para\u00edsos neoliberales\u2019 de la Uni\u00f3n.<\/p>\n<p>Porque, lo miremos como lo miremos, la UE se ha cebado con Grecia. Y no con sus poderes pol\u00edticos, con sus agentes econ\u00f3micos o con sus grandes fortunas \u2013que qui\u00e9n sabe, e importa bastante menos\u2013, sino con sus ciudadanos, que son lo que se esconde detr\u00e1s de cualquier top\u00f3nimo grandilocuente, por mucho que lo adornemos con himnos y banderas. Los \u2018ajustes\u2019 de la temida troika m\u00e1s bien consist\u00edan en apretar las tuercas de la miseria a un sociedad angustiada por el fantasma de la bancarrota. Los despidos masivos, los salarios del hambre y la incertidumbre frente a un futuro cancelado desde Berl\u00edn \u2013por mucho que fuera v\u00eda Bruselas\u2013 convirtieron a todo un pa\u00eds en una especie de laboratorio de pruebas macroecon\u00f3micas, que s\u00f3lo han servido para confirmar la escalofriante sospecha de que el neoliberalismo, m\u00e1s que asimetr\u00eda, produce b\u00e1sicamente pobreza, con el efecto secundario de engordar hasta la obesidad m\u00f3rbida a los peces ya gordos. Las recetas de los sabios de la econom\u00eda, de los salvadores de los privilegiados, han conseguido mantener el crecimiento sostenido de los que ya dominaban el mundo; en cambio, no hab\u00edan previsto que detr\u00e1s de las estad\u00edsticas, debajo de cada muesca en las listas del paro, hab\u00eda un ser humano. Personas que sufren, que tienen familias y necesidades, y que gracias a un invento griego de hace tres milenios y a varias revoluciones sangrientas tienen derecho a votar y a elegir, en la medida de lo posible, c\u00f3mo se organiza el mundo en el que viven.<\/p>\n<p>La Europa del capital quiso triturar a toda una sociedad, para que encajase en sus par\u00e1metros contables. Tras un lustro de padecimientos, los ciudadanos han decidido desmontar el sistema, con la fuerza de la democracia. Seguramente, su camino estar\u00e1 lleno de emboscadas, y es posible que no logren cambiar demasiado pero, aunque todo salga mal, habr\u00e1 sido el \u00faltimo atisbo de romanticismo en este mundo de unos y ceros.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde la ca\u00edda de Constantinopla no se asustaba tanto Europa por lo que ocurr\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de Los Balcanes. Claro que, por entonces, cuando se empez\u00f3 a gestar la batalla de Lepanto, eran otros tiempos. 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