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Y Obélix se convirtió en el mejor entrenador del Mundo
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@TabernaMou | 08-01-2013 | 10:50| 0

Cortesía obliga e imaginamos que ayer, en la sala noble del Santiago Bernabéu, algunos se alegrarían por el éxito sin precedentes del fútbol español en la gala del Balón de Oro, aunque en el fondo más de uno estuviera mortificándose hasta llegar a la urticaria. Normal. Con toda la pasta que te has dejado por el camino, todos los entrenadores que has contratado, todas las cláusulas de rescisión que has abonado religiosamente para llevarte a la flor y nata del fútbol mundial, y te tienes que conformar con dar palmas en los festejos en el papel de eterno segundón. Y lo peor, es que quien gana el premio al mejor jugador es un enano cabroncete que juega como un demonio, feo como otro demonio y portando una chaqueta digna del mejor Lauren Postigo y que no te ha costado un euro, porque le han salido los dientes en la cantera. Y por si eso no fuese ya suficientemente mortificante, el premio al mejor entrenador se lo ha llevado un tipo que se parece al doble de Depardieu en Obelix, el galo gordito que se cayó de pequeño en la marmita de la poción mágica. Definitivamente, la vida no es justa y no entiende de seres superiores.

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Los Jardines de Mou
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@TabernaMou | 02-01-2013 | 11:05| 0

Mou se ha metido en un señor jardín con la suplencia de Casillas en Málaga, aunque con lo listo que es el entrenador del Madrid, seguro que ya tenía previstas las consecuencias de tan polémica decisión, la acción y la reacción. Mourinho está en su pleno derecho a elegir a quien le plazca para jugar. Es su trabajo. Si mañana quiere colocar a Cristiano de portero, tiene toda la autoridad para hacerlo. Otra cosa es que después le envíen al psiquiatra ¿Qué razones le impulsaron para sentar en el banquillo a Iker? Solo las sabe Mourinho. Objetivamente, el capitán del Real Madrid no es el único responsable de que los blancos hayan perdido la liga en apenas tres meses ¿Entonces? Solo se nos ocurre que se trata de una elemental cuestión de confianza y aquí, y este es también un hecho, no existe ese vínculo estrecho entre técnico y jugador. No estamos hablando de un jugador cualquiera ni de un puesto en el equipo cualquiera. Aquí estamos hablando del guardameta y del capitán. Se soportan, pero no se tragan, por lo que el enorme ego de Mou, como la Diosa que lleva dentro la protagonista de las Sombras de Grey, se pilla unos mosqueos de primera categoría.
Mou se cargó a Casillas. Acción. El famoso entorno se quedó de piedra. Reacción. El Madrid perdió y jugó mal. Como es últimamente habitual. Acción. Gran parte del vestuario, rebotado ante la imagen de Iker en el banquillo. Reacción. Me importa un bledo lo que piense el mundo mundial. Acción ¿Qué sucederá este domingo frente a la Real? A saber. Si Mou se mantiene firme y vuelve a prescindir del capitán, habrá dado un golpe de autoridad incuestionable. Aquí mando yo, este es mi trabajo y lo cumplo, pase lo que pase y pese a quien pese. El cisma quedará abierto, crecerá la oposición al entrenador portugués y se enrarecerá aun más el clima en el club. Si, por el contrario, Mou cede, recula y vuelve a colocar en el once titular a Casillas, se podría interpretar como una cesión del entrenador, una bajada de pantalones y una concesión a la galería que difícilmente se conjuga con la personalidad del portugués. En resumen, que haga lo que haga siempre quedarán heridas abiertas y frentes sin cerrar que harán, si cabe aun más, complicados los largos meses que quedan hasta que concluya la temporada. No sabemos desde esta modesta tribuna tabernaria si Casillas jugará o no este domingo. Lo que sí que tenemos claro es que Mou ha logrado su objetivo: no se está hablando una sola palabra de las enormes carencias y el fútbol ramplón de su equipo. El Puto Amo.

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El Becario, la Telebasura y la Estrella cabreada
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@TabernaMou | 26-12-2012 | 21:16| 0

Alguien dijo hace ya un tiempo que mal asunto cuando el periodista es el protagonista de la noticia. Lamentablemente, es la tónica habitual del periodismo actual. Es el llamado ‘Espíritu Sálvame’. Este nuevo género televisivo es brillante y su inventor un verdadero genio. Horas y horas de programación low cost en las que una plantilla de presuntos periodistas del antaño llamado corazón, se despellejan entre ellos mismos. Y digo que es brillante porque ya no se necesita hablar de un famoso o famosete para justificar el programa. La justificación principal son ellos mismos, sus vicios, sus adicciones, sus tendencias sexuales, sus traiciones, sus infidelidades, su pasado, su presente y su futuro. Lo mejor del asunto es que el modelo funciona, proporciona una notable audiencia y, por supuesto, una pingues beneficios en publicidad. El negocio perfecto.

Se decía que la telebasura había quedado reducida al ámbito de estos programas de casquería humana, pero no, su inconfundible aroma es contagioso y poco a poco va tomando sin prisa, pero sin pausa, el resto de espacios de las parrillas de programación, deporte incluido. Los pioneros de este ‘nuevo periodismo’ deportivo fueron brillantes plumas que, como tipos listos que son, captaron al vuelo que la mejor manera de hacerse rico en este oficio era crear un personaje, cuanto más histriónico, hooligan, polémico y bocazas, mejor que mejor. Después llegaron las tertulias, hace años un recurso menor en los programas de radio y de televisión, cuando se informaba más que se opinaba. Ahora no. Ahora informar o dar noticias es lo de menos. Lo que importa es la opinión de los nuevos gurús del deporte con carné de periodista, representantes oficiosos del club de sus amores, aunque se sospecha que eso también es una pose. Debates tabernarios de escaso rigor y excesos verbales y escaso contenido intelectual en los que el vencedor por puntos es aquel que cuenta con mayor capacidad para generar decibelios en el plató o para soltar por la boca la barbaridad más grande ¿Les suena eso de algo? De seguir así, el próximo paso será conocer las verguenzas íntimas de los protagonistas del nuevo periodismo deportivo y hacer un serial. Jorge Javier Vázquez les va a demandar por copiotas. Una demanda conjunta con Kermele, Mariñas y los Matamoros Brothers.
Eso sí, que no se cruce en el camino de las nuevas megaestrellas un becario y te arruine el programa ¡Por ahí no paso! Uno tiene su prestigio bien ganado a pulso tras muchas horas de vuelo en los platós junto a las alegres comadres del deporte como para que un advenedizo sabotee tu programa. Eso sí que no. Y ahora voy y me enfado y, como me encuentre mañana con el becario, me las piro. Ahí queda eso. Menos mal que nuestro crack televisivo rectificó y pidió disculpas un día después, de aquella manera, eso sí, al pobre becario afectado por su mosqueo. El torpe aprendiz ha salvado el trasero, por el momento. Que no le extrañe que monten un programa especial.

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El Futbolista guarrete
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@TabernaMou | 20-12-2012 | 14:51| 0

Pues sí. Nos han retratado. Nos han dejado con las vergüenzas al aire y hemos quedado como Cagancho en Almagro. Ya teníamos por ahí fuera, más allá de los Pirineos, mala fama, todo hay que decirlo, pero esta vez nos hemos caído con todo el equipo. Los pijoteros esos ingleses, la que han organizado por el piscinazo y posterior penalty de Santi Cazorla. Ellos, los de la Pérfida Albion, los puretas del fútbol, de la nobleza en los terrenos de juego, los amos del fair play y demás coñas marineras. Les sale un sarpullido cuando un tipo listo engaña al árbitro y se beneficia del error. Claro está que estos Mister Proper del juego limpio se olvidan de decir que fueron ellos quienes inventaron el holiganismo, las peleas mutitudinarias entre aficiones y la prisión preventiva mientras se juegan los partidos. Por lo demás, el fútbol inglés es todo un ejemplo de buenos principios en los que no hay racismo ni líos de faldas, por poner solo dos ejemplos. Eso sí, se escandalizan cuando un extranjero se inventa una falta.

 


Vale. Ya nos hemos desahogado en la primera parrafada. Dejamos el modo ‘por qué poca cosa se quejan estos ingleses’, abandonamos momentáneamente la indignación dolida y vamos a dejarnos, por un instante, de mirarnos el ombligo, que ya lo tenemos muy visto. Seamos honestos: aquí desde que somos unos renacuajos, nos enseñan que hay que engañar al tipo que viste de negro y tiene un silbato. Y quien no lo hace, es que es un poco tonto. Aprendemos desde que nos salen los dientes a que una entrada flojita al tobillo la convertimos en una rotura de tibia, peroné y ligamentos varios, con aullidos, gemidos y toda la parafernalia de dolores insufribles diversos. Aquí nos enseñan desde que empezamos a caminar que, dentro del área, impera la ley del más fuerte y eso incluye dar codazos al delantero o al defensa, según el papel que te toque jugar, sin que se note mucho, agarrar, escupir (hace bien poco asistimos a todo un manual de cómo escupir bien con la firma de Sergio Ramos y de Diego Costa); tocar con disimulo las partes blandas y menos blandas del contrario y, en definitiva, a hacer todo lo posible para convertir el terreno de juego en una guerra de guerrillas. La única condición que se pone es que no te pillen.
Dijo en su día Luis Aragonés, que para eso es el Sabio de Hortaleza, que el fútbol es un deporte para listos y no le falta un gramo de razón. Y lo tenemos asumido. Si te inventas un penal, es que eres un jugador pillo. Si haces una falta en medio campo para cortar un contragolpe, se trata de una ‘falta táctica’. Si sacas de quicio al contrario de inicio a fin de partido, es ‘juego psicológico’. No le den más vueltas. Lo llevamos en los genes.

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La huida hacia adelante del Real Madrid
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@TabernaMou | 17-12-2012 | 11:29| 0

Está cada día más claro que esta temporada queda a título de inventario para el Real Madrid. Ahora vienen los matices. Partimos de la base de que el proyecto Mourinho está finiquitado y que no le aguanta ya ni su propia sombra por los pasillos del Bernabéu, queda por determinar cómo se gestiona la larga transición que le espera al club blanco hasta la llegada del nuevo técnico. Llegados a este punto, las cosas se pueden hacer mal, peor o como las están haciendo los rectores madridistas.

Aquí da la impresión de que el Madrid es como la Cuadrilla de Pancho Villa, haciendo cada uno la guerra por su cuenta, conteniendo la respiración cada vez que alguien abre la boca, asistiendo a espectáculos que rozan el bochorno y con constantes huidas hacia adelante. La semanita ha sido de enmarcar. Primero, el presidente ratifica y reafirma su relación de amor con el entrenador en una cena navideña. El mensaje tiene tanta credibilidad en el propio club que a más de uno le cuesta aguantar la sonrisa al escuchar al mandamás. Después, el entrenador se aplica en ceremonias pseudomafiosas, con la complaciente colaboración del departamento de comunicación del club, rodeando a un periodista de Radio Marca para pedirle, exigirle, que cite a sus fuentes, con insultos incluidos. Al más puro estilo de Los Soprano, con Mou en el papel de Toni y sus ayudantes encarnando a Pauli Gualtieri y a Silvio Dante. Haciendo amigos. Y para rematar la faena, viene de visita el Espanyol y te empata el partido, con lo que a mediados de diciembre, tienes que reconocer que das por perdida la Liga. Brillante panorama.
Otro de los síntomas inequívocos de que algo no funciona es la extraña unanimidad de los medios, muchos de ellos antagónicos, en la crítica del entrenador portugués. Divorcio y pérdida de la confianza y respeto de la plantilla, mínima confianza de la cúpula directiva y filtraciones interesadas (aquí nadie da puntadas sin hilo y se hila fino, muy fino) sobre conflictos, broncas y todo aquello susceptible de crear el ambiente adecuado para llegar a una situación insostenible que justifique una decisión que ya está tomada: acabar con el Mourihnato en el Real Madrid. Nada nuevo en el modus operandi. Cuando el dedo pulgar apunta hacia el suelo, la maquinaria se pone en marcha y el reo ya sabe que tiene los días contados. La única duda es conocer cuándo entrarán en escena los leones, porque la temporada puede ser larga, muy larga en el circo blanco.

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Odriozola El Magnífico
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@TabernaMou | 12-12-2012 | 12:49| 0

Los cargos federativos deberían de ser vitalicios y hereditarios. Así, como suena. De esta forma nos evitaríamos paripés innecesarios, tediosos procesos electorales y pérdida absurda de tiempo y de dinero. Siempre va a ganar quien tiene que ganar, así que de esta forma se da una cobertura legal a lo que de facto sucede en gran parte de las federaciones deportivas españolas ¿Para qué necesitan de elecciones personajes como Angel María Villar o José María Odriozola? Como la banca, siempre ganan.

La oposición es un ente realmente curioso dentro del deporte. Estar, está. Hacerse oír, se hace oír. Pero poco más, porque cuando llega el momento de la verdad, de dar el paso al frente, recoger firmas y avalar así su candidatura, normalmente todo se queda en nada. Pocos tienen ganas de auto-inmolarse. Sí, es cierto que quien ostenta el poder, maneja la maquinaria del poder, pero nadie nunca dijo que fuese tarea sencilla cambiar ciertos modos de hacer las cosas y a las personas que están al frente del anciano régimen. Es más, los que desde hace décadas manejan el cortijo, fueron en su día, aunque parezca mentira, unos revolucionarios que consiguieron destronar el poder establecido.

Esta semana se celebrarán elecciones en el Atletismo español. Finalmente y a pesar de tanto ‘clamor popular’ contra la gestión de Odriozola, el septuagenario presidente solo tendrá que enfrentarse a un contrincante, el valenciano Vicente Añó. La cara del cambio ha sido durante muchos años, curiosamente, vicepresidente del propio Odriozola. Al parecer, no había ‘sangre nueva’ en todo el atletismo español para sustituir al viejo presidente. O sí la había. Fermín Cacho y Martín Fiz, dos grandes de nuestro atletismo, se decidieron a dar el paso hacia adelante… hasta que Cacho se unió a la candidatura de Añó y Fiz dijera que lo dejaba para mejor ocasión.

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Y el Fútbol vendió su alma al Diablo
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@TabernaMou | 09-12-2012 | 20:33| 1

El fútbol es uno de esos extraños negocios en los que el cliente nunca tiene razón, se le pone todos los obstáculos imaginables para hacerle la vida fácil y se intenta por casi todos los medios echarle del local. Raro, pero cierto. Especialmente en España, un país que ha maltratado por sistema a los aficionados, ocasionales o de carné, provocando una lenta, pero inexorable deserción en las gradas, como se ha visto recientemente en la última eliminatoria de Copa o incluso en un duelo de Champions con el pedigrí del Real Madrid y el Ajax. Antaño, habría bofetadas por entrar en el Bernabéu para ver este partido, aunque no hubiera gran cosa en juego.

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Cuando Mou dejó de ser Special One
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@TabernaMou | 06-12-2012 | 20:54| 2

Cuando la solución a un problema se convierte en un problema mayor, es que no es una solución. No, no se trata de una perogrullada ridícula ni de un gramo de filosofía comprada en el todo a cien, sección de menaje del hogar. Es la historia de Mou, el Madrid y la de su máximo dirigente, Florentino Pérez, hombre que encomendó al entrenador portugués la ardua tarea de ganar títulos y recuperar el prestigio perdido, costara lo que costara, pesara a quien pesara, fuera como fuera. El fin imponía los medios y no importaba nada más. Era la solución. En lo que no cayó nadie en el club blanco fue en que uno de los efectos secundarios del cortoplacismo es que el recorrido de esta estrategia es corto, muy corto y, como los niños coñazos, son muy ricos cinco minutos, pero después, no los aguanta ni su padre.
Nadie debería discutir que Mourinho no haya cumplido a la perfección con la misión encomendada ¿Querían títulos? Ahí están. Nadie debería alegar ignorancia en el Real Madrid sobre la metodología del portugués. Sería de una ingenuidad rayana con la estupidez afirmar que se desconocía el carácter, la forma de ser, la ambición o el ego de Mou. José Mourinho ha sido, es y será siempre como se muestra, como se exhibe. El comprador sabía qué compraba. Tampoco ningún alto cargo del club blanco debería de sorprenderse de la ingobernabilidad del personaje, de su ansia de poder absoluto, de control absoluto del territorio que pisa. Rasgarse las vestiduras por la lista de exigencias presentadas por el entrenador al club es, cuando menos, sorprendente. Ese es el modus operandi del técnico. El club soy yo y estoy por encima del bien y del mal.
Tampoco se puede quejar este particular entrenador. A Mou se le han permitido muchas cosas en el Real Madrid. Demasiadas. Más que a ningún predecesor en el banquillo blanco. Algunas cabezas, algunas ilustres y de peso, fueron sacrificadas para despejar la vista del entrenador. Se ha mirado hacia otro lado cada vez que organizaba un incendio para crear una cortina de humo que tapara alguna mala tarde de juego, incendios que cada día eran más neronianos y más complicados de atajar; se le ha permitido que cuestionara el madridismo y el compromiso de algunos de los pesos pesados del vestuario, o que utilizara como rehenes en sus particulares batallas a técnicos o jugadores de la cantera. Incluso se hizo la vista gorda a la evidencia de que el estilo de juego de Mourinho, no tenía nada que ver con el ADN del Real Madrid. Basta con repasar la historia de este club grande para recordar sonoras destituciones de entrenadores que disfrutaban del liderato, pero hacían padecer a los aficionados. Cualquier cesión era asumible con tal de poder pasear un título por las calles de Madrid. Ahora que han aparecido las primeras dudas sobre la capacidad de Mou para ganar algo esta temporada, todos los que miraban de lado, miran de frente, acusan y destapan todas las miserias del antes héroe, ahora villano. El sacrificio ritual está listo para calmar conciencias ¡Que pase el siguiente!

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Equipo grande, equipo pequeño
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@TabernaMou | 03-12-2012 | 15:05| 0

Un equipo grande es aquel que, haga lo que haga, siempre es candidato y favorito a todo. Un equipo grande es aquel que cuenta con jugadores que no se arrugan ante las citas importantes o se esconden bajo tierra en los partidos importantes. Un equipo grande es aquel que actúa con rigurosa disciplina en las fiestas de pueblo y lo da todo cuando tiene que salir a la Opera de Milán. Un equipo que aspira a ser grande es aquel que se queda a medio camino, que se arruga ante los grandes, al que le tiemblan las piernas en las citas marcadas en rojo. Son un quiero y no puedo, muy válidos y respetables para asuntos menores, pero a los que les falta un hervor cuando tienen que saltar al escaparate en el que quedan retratadas todas las vergüenzas. Eso fue lo que se vio este sábado en el Bernabeu: un equipo grande frente a un eterno aspirante que siempre se queda a mitad de camino.

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La especialidad de la casa
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@TabernaMou | 30-11-2012 | 12:59| 0

El seguidor atlético de la facción optimista normalmente terminaba los partidos ante el Madrid afirmando, con resignación cristiana, el ya manido ‘ jugamos como nunca y palmamos como siempre’. Bueno, muy optimista, porque la mayoría de las veces en la historia reciente de los derbis era más un: ‘jugamos de pena -como siempre- para palmar como es habitual’ que otra cosa. Hay una tercera corriente de opinión, más fatalista, más victimista, que se ha especializado en encontrar un culpable ajeno para justificar las derrotas en territorio comanche. Bien porque llueve, hay un sol deslumbrante, truena, nieva y graniza, siempre se encuentra algo que perjudica especialmente a los que visten de rayas.

Y cuando todo esto no es suficiente, siempre se puede recurrir al árbitro, ese canalla con silbato, sicario del Villarato, versión rojiblanca, empeñado en ofrecer, año tras año, un recital sobre cómo hacer que el Madrid juegue con doce, perjudicando bien con una del todo injusta expulsión (da igual que el rival tenga la tibia en la mano, es injusta), un gol injustamente anulado (aunque haya traspasado el balón un metro), un fuera de juego (nadie es perfecto, oiga) o interrupciones diversas, únicamente cuando atacan los fieros jugadores del Atlético. Algo así como: este partido pudo haber sido perfecto, hasta que llegó el de siempre y lo jorobó, por no decir otra cosa más fea ¿Será igual este año?

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Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando