img
Lecciones Olímpicas
img
@TabernaMou | 22-08-2016 | 09:17| 0
Acabaron los Juegos Olímpicos, ese escaparate global en el que conviven, aparentemente sin conflicto, distintos mundos paralelos. El de la favela a oscuras con el del estadio olímpico de luz cegadora; el del deportista olvidado durante cuatro años de duro y sacrificado entrenamiento, con el del político en funciones que se deja caer por la Villa Olímpica para presumir de medalla sin haber sudado una sola gota; el del país empeñado en mostrar al mundo lo mejor de su repertorio, con el del país sumido en una profunda crisis, al que los Juegos importa un rábano y ni siquiera permiten exteriorizar su malestar porque está simplemente reprimido. Quizás por todo ello, se hace más cierta esa manida frase que dice que lo mejor del deporte, sin duda, son los deportistas. La primera gran lección que nos ha dejado Río es que el universo mujer avanza imparable hacia la igualdad y que, de no ser por ellas, el balance de la medallitis con la que nos gusta medir los resultados deportivos, sería bastante mediocre. La segunda, que con inversión, medios, cuidado y paciencia, se logra modelar una generación de deportistas capaz de competir de igual a igual con quien sea. No es casual la existencia de los Gasol, Navarro, Nadal y demás. La buena noticia es que conocemos el camino para alcanzar la excelencia. La mala, que sin dinero ni medios públicos no hay paraíso. Prepárense para regresar a la travesía por el desierto, la de las gestas individuales excepcionales y la decepción. Quien no siembra, no recoge. La tercera, que es una lástima que los Juegos se celebren cada cuatro años. Gracias a Río  se ha conseguido que una parte, todavía pequeña, del espectador de deporte se haya enganchado al bádminton, el piragüismo, la halterofilia o el taekwondo y que, después de los Juegos, lamentablemente perderá el contacto con esa modalidad deportiva con la que ha vibrado durante unas horas a través de la televisión. Nadie volverá a hablar de Lydia Valentín, de Maialen Chourraut, o de Eva Calvo porque volverán a la clandestinidad. Por desgracia, la cultura deportiva de nuestro país se agita cada cuatro años. Cristiano, Messi y compañía, toman el relevo.
Ver Post >
El espíritu olímpico
img
@TabernaMou | 08-08-2016 | 08:37| 0
Los Juegos Olímpicos son un totum revolutum de deportes concentrados en 16 días en plena pausa estival y que cada cuatro años nos hace disfrutar de la visibilidad de numerosas modalidades deportivas que viven en la más absoluta clandestinidad durante el resto del calendario. Hasta aquí, todo razonablemente bien. A partir del encendido del pebetero olímpicos, comienzan los problemas. El primero, la sospecha de que en el COI los criterios empleados para elegir la sede de este acontecimiento global no van más allá del dinero puesto sobre la mesa. Que las infraestructuras sean precarias o terminadas deprisa, corriendo y mal, no importa. Que una parte importante de la población no se identifique con los Juegos, tampoco. Esto mismo se puede aplicar a la elección de sedes de Mudiales de fútbol. Como todos deberíamos saber, el mejor lugar para jugar al fútbol en verano es el desierto. El segundo problema, la cobertura televisiva. Nunca acertará quien decida programar un partido de tenis ya que solapará al ciclismo; quien quiere ver el baloncesto, se tragará una prueba de tiro que ni entiende, ni le gusta. Un caos que obliga a los comentaristas a hacer un curso acelerado CCC sobre un deporte que jamás han visto anteriormente, con el aluvión de críticas despiadadas de los puristas oficiales. Si, además, quien tiene los derechos es la televisión pública, peor aún ya que es con el dinero de todos, que han viajado ciento y la madre, etc, etc, etc. El tercer problemas es la ausencia absoluta del mal llamado ‘espíritu olimpico’. Todo se mide por el criterio resultadista habitual: eres bueno si logras medalla. Si no lo consigues, es un fracaso, una enorme decepción. Solo valen los metales, sin pararse a pensar que esto es deporte, que el mejor ciclista bajando puertos del mundo, pierde el oro y las dos clavículas descendiendo a 18 km de meta o que el número uno del mundo del tenis puede perder en primera ronda y a nadie se le ocurriría decir que tanto Nibali como Djokovic son un par de fracasados. Hagan un experimento: prueben a ver las pruebas de Río con el volumen del televisor muy bajito y sin engancharse a twitter. Seguro que disfrutarán mucho más del deporte, se enfadarán menos y dejarán tranquillo al troll que todos llevamos dentro.
Ver Post >
Con Villar, nunca se sabe
img
@TabernaMou | 19-07-2016 | 07:56| 0
No se sabe qué es más complicado, si elegir presidente de Gobierno o encontrar seleccionador nacional de fútbol. Le estamos tomando el gusto a la interinidad, porque lo de apurar hasta el último instante para resolver los problemas es algo que está en nuestro ADN, así que no necesita entrenamiento. Lo malo es que, mal que bien, se puede seguir funcionando con un presidente en funciones, pero no podemos saltar a un campo de fútbol con un entrenador interino. O sí. Con Villar, nunca se sabe. A diferencia de lo que sucede en el Congreso, la elección del máximo responsable de la selección depende única y exclusivamente del presidente de la Federación. No hay un cambio de cromos y cargos, no hay negociaciones más o menos transparentes ni cambios de estrategia de un día para otro. A lo más que se llega en la Federación es a filtrar ciertos nombres de candidatos y esperar a ver la reacción de ese extraño ente llamado ‘afición’. El menos protestado, entonces, será designado seleccionador. O no. Con Villar, nunca se sabe. Estamos en el último tramo de julio. Hace más de un año que Vicente del Bosque anunció que se retiraba tras la Eurocopa, ganara o perdiera. Desde ese momento, el presidente Villar ha estado ocupado en varios asuntos, como enfrentarse con la Liga, el Gobierno de la nación, salvarse de la quema por los casos corrupción en UEFA y FIFA, preparar la reelección al cargo y plantearse la opción de ser el próximo presidente del fútbol en toda Europa. Un estrés, oiga. Como para estar perdiendo el tiempo buscando a un entrenador válido, de prestigio y que no esté aún colocado en un buen equipo. Lo mismo no corre prisa porque el presidente es de los que piensa que estos jugadores son tan buenos, que se entrenan solos. O no. Con Villar, nunca se sabe.
Ver Post >
Sin volumen y sin móvil
img
@TabernaMou | 12-07-2016 | 08:18| 0
El fútbol es injusto, es ingrato, es incomprensible, juguetón, travieso o cruel pero a veces, solo a veces, te sorprende por sus caprichosas decisiones. Cinco a uno. El termómetro de las casas de apuestas, los nuevos Rey Midas de la parte oscura del deporte, no daba mucho crédito a la victoria de Portugal en la final de la Eurocopa y se equivocó, vaya si se equivocó e hizo ricos a quienes pusieron su dinero en los los compañeros de Cristiano, el gran protagonista ausente del partido y detonante de los peores y más bajos instintos de los ‘neutrales’ espectadores que vieron el partido en nuestro país. No tenemos porvenir alguno como suizos. Unos iban con Francia por aquello de que estaba Griezman. Otros con Portugal por la presencia de Ronaldo. Y se lió. Incluso se vieron afectados los portugueses rojiblancos que, como Paulo Futre, sufrieron las iras del patio de porteras iracundas de las redes sociales por cometer el error, terrible error, de apoyar a su país y lamentarse por la lesión de Cristiano, el capitán de la seleçao de su país. Así que, una vez más, el campo de batalla de París no tenía como protagonistas a Griezman, Rui Patricio, Pogba o Nani. No. De nuevo jugaban en la sombra Casillas, Mourinho, Cristiano, Messi y la Agencia Tributaria. Pereza, enorme pereza. No tenemos remedio. Nos alegramos de la lesión de un futbolista, tanto como para apartar la vista del televisor para hacer memes hirientes y colgarlos con 140 caracteres en twitter; nos acordamos de Casillas y eso que no jugó un solo minuto con España y no estaba convocado, que se sepa, ni con Francia ni con Portugal; lo mismo que Messi, que jugó el partido junto a su padre y demás asesores fiscales en medio de una conspiración oscura para desestabilizar al Barça. Primero fue bajar a cero el volumen del televisor. Lo próximo será apagar el movil y pedir a alguien de confianza que lo esconda durante los partidos. Por higiene mental.
Ver Post >
El peor final para la mejor selección
img
@TabernaMou | 04-07-2016 | 09:54| 0
Es un hecho contrastado que en nuestro país gestionamos de pena las despedidas. Da igual los méritos contraídos anteriormente, da lo mismo la trayectoria: siempre se sale de los sitios de mala manera. Vicente del Bosque no es una excepción. De ser junto con Luis Aragonés los artífices del sueño español de los títulos y el reconocimiento internacional, a terminado como un simple coloca conos en los entrenamientos y el Marqués de cierta hortaliza de la familia de las crucíferas y que nos negamos a utilizar por las segundas intenciones que tiene la palabra. Una lástima. Es cierto que el propio seleccionador ha cometido errores de bulto el el diseño de su adiós.  Posiblemente eligió el peor momento para la jubilación. Pudo haberlo hecho el Brasil, especialmente tras el primer aviso de la Confederaciones, pero optó por continuar. Solo el salmantino conoce las razones por las que se mantuvo al frente de un proyecto que ya ofrecía serios síntomas de agotamiento. La historia de esta Eurocopa y el abrupto final de España son conocidos. Tampoco ayudó la invisibilidad del máximo responsable de la selección y de toda la Federación Española, escondido para salvarse de la tormenta que ha asolado el centro de gravedad de la corrupción en UEFA y FIFA. Del Bosque también tendrá sus razones para señalar con el dedo acusador a Casillas durante su despedida mediática. Solo ellos saben qué ha sucedido para que una relación de más de 20 años se haya deteriorado de esta forma. Lo cierto es que ha sido como el pistoletazo de salida para que toda la porquería acumulada en el patio trasero de la selección saliera a la luz, en un intento de demostrar que no todo era felicidad y armonía dentro del equipo. Y uno se pregunta si ha merecido la pena emborronar de esta manera tan triste la bella y brillante historia de la mejor generación de futbolistas que ha tenido este país en toda su historia…
Ver Post >
Messi y los ídolos caídos
img
@TabernaMou | 27-06-2016 | 09:41| 0
Posiblemente son, sin quererlo ni desearlo, ídolos de masas, iconos y ejemplos para la sociedad. Su vida es un inmenso escaparate global en el que todo aquel que pase por delante tiene derecho a criticar, opinar, decir, insultar, alabar, valorar, poner en duda, ensalzar o llevar su pasión hasta el fanatismo. El hecho de ser futbolistas de élite, jóvenes, ricos y mundialmente famosos supone que a veces se olvide que son también personas, con un don, pero con vida propia. Algunos lo llevan bien, viven cómodos en el rol de estrellas, de seres de culto. Otros, por el contrario, directamente no lo llevan. Leo Messi es posiblemente, que para gustos los colores, más si hablamos de fútbol, el mejor jugador de fútbol del mundo. Sin embargo, da la impresión (nosotros mismos estamos juzgando) de que no es un tipo feliz. Es lógico pensarlo cuando un jugador de su talla anuncia que lo deja, que se marcha, que no quiere volver a vestir la camiseta de su país, el mayor honor que puede llegar a tener cualquier futbolista. También sería lógico comprender el presumible hartazgo de un deportista, permanentemente cuestionado por su compromiso con la selección y responsabilizado del ¿fracaso? de la albiceleste. Hay quien no entenderá jamás el gesto de Messi y lo verá como un calentón, como la reacción infantil de un jugador inmaduro después de perder un partido, de un incapaz e ingrato que no asume el liderazgo acorde a su altísimo salario. Va con el sueldo ser perfecto, sonreír siempre y poner buena cara, aunque te estés muriendo por dentro. Un ídolo caído más para la insaciable máquina trituradora.
Ver Post >
El héroe y el villano
img
@TabernaMou | 19-06-2016 | 18:26| 0
Cristiano Ronaldo seguramente se estará preguntando por qué es tan odiado en todo el mundo, por qué se mofan globalmente de sus fallos, por qué genera tan poca empatía allá por donde vaya; por qué, en definitiva, siendo tan buen futbolista como, sin duda, lo es, no genera más que sentimientos negativos hacia su superlativa persona. Opina John Carlin que el fenómeno de la animadversión ronaldiana se debe a un duro pasado de padre alcoholizado, infancia dura, carácter complicado, aduladores interesados y amistades peligrosas, léase, Jorge Mendes, representante y tipo, para muchos, escasamente recomendable. Andrés Iniesta es posible que se pregunte por qué siendo considerado unánimemente uno de los mejores jugadores del mundo, no ha recibido aún el reconocimiento del llamado fútbol oficial por todos sus logros. O puede que no, porque este pequeño jugador es un tipo que se mueve siempre dentro de los límites territoriales de la normalidad, es alguien tan corriente como usted o como yo, con la sutil, pero importante diferencia de que él es capaz de hacer magia con un balón en los pies, mientras que el resto hace o intenta lo que puede. Iniesta es un futbolista feliz que disfruta y hace disfrutar a espectadores y compañeros con su trabajo. Ese, posiblemente, sea el mejor reconocimiento que necesita el albaceteño. Con ello no ha ganado un Balón de Oro ni entra con facilidad en los ‘onces’ ideales de la UEFA, pero ha ganado todos los trofeos con los que soñaría cualquier jugador de fútbol. A Cristiano, por contra, le imaginamos realmente infeliz, insatisfecho, con el super ego sufriendo cada día de partido, cada gala del fútbol o cada galardón de reconocimiento anual. Uno colecciona admiración y respeto. El otro, mucho odio y bastante desprecio. Uno no tiene trofeos a la vanidad. El otro los atesora. Uno solo puede aspirar a promocionar helados familiares. El otro es una máquina rehacer dinero con el glamour de la ropa cara. Debe de ser jodido estar en el pellejo de Cristiano Ronaldo
Ver Post >
Hooligans, guarrerías y el debut de la selección
img
@TabernaMou | 13-06-2016 | 07:48| 0
No ha terminado siquiera la primera jornada de la Eurocopa y ya tenemos la primera imagen para la vergüenza del fútbol europeo: los salvajes incidentes de aficionados rusos e ingleses en las calles de Marsella ¿Cómo es posible, se preguntan las autoridades francesas, que hayan permitido la salida de sus países a semejantes ejemplares? Irónica queja de una nación en estado de alerta máxima por terrorismo, pero sorprendida por la violencia extrema de un grupo de borrachos pendencieros con ganas de bronca para los que el fútbol no es más que una excusa para una buena pelea. El problema no es cómo les han dejado salir de Reino Unido o Rusia, sino que ya no quieran dejar que regresen… La segunda imagen tiene que ver con el tratado de tocamientos, excrecencias y guarrerías diversas protagonizadas por el seleccionador alemán, Joachim Löw. Sorprende que un tipo ya experimentado, sabedor de que en un partido de fútbol, Gran Hermano Televisión te vigila, que no puedes ni hablar sin tener la boca cubierta por la mano, haya sido tan pardillo al pensar que no le iban a pillar con las manos en la masa…nunca mejor dicho. Cualquiera es el valiente que se coloca a su lado en el comedor de la selección alemana de fútbol… La última imagen de esta Euro está por llegar. Es la imagen que ofrecerá hoy la selección española en su debut. Hasta ahora, los campeones de Europa han sorteado con cierta calma y experiencia los campos de minas situados en el inicio del camino. A los habituales juicios sumarísimos a Del Bosque se ha añadido el caso De Gea, oportunamente destapado días antes del comienzo del torneo. Un palo más en la rueda de una selección acostumbrada a vivir sobre el alambre y salir airosa. Nos vamos a entretener en esta recién nacida Eurocopa.
Ver Post >
¿Quién querrá ser la nueva Garbiñe…?
img
@TabernaMou | 06-06-2016 | 07:33| 0

Ya hemos hablado en este foro de la falta de cultura deportiva de este país en el que todo aquello que no sea fútbol, vive encerrado en la amplia jaula de la sección ‘polideportivo’. Por eso es cuasi milagroso la existencia de jugadoras como Garbiñe Muguruza, que la selección de basquet sea considerada como la mejor del mundo no NBA, o que nuestros pilotos, jugadoras de badminton, triatletas, ciclistas o waterpolistas sean toda una referencia mundial. Aquí somos tan originales que nos importan más las apasionantes vacaciones de Cristiano Ronaldo antes de incorporarse a su selección que el contar con la mejor generación de deportistas de todos los tiempos. Y conste que el jugador portugués no tiene culpa alguna del desatino.

Posiblemente, el autor intelectual de este orden de prioridades tendrá argumentos sólidos y bien fundamentados, con incontestables números sobre qué es lo que vende más en los quioscos para soltarnos, con cierta sonrisa irónica, que somos unos ingenuos si pensamos que una joven tenista, por mucho que llegue a la final de Roland Garros, puede competir contra las apasionantes vacaciones de una estrella de fútbol. Desengáñate: sólo alcanzarás la gloria de la portada o de la apertura del informativo en el caso de haber hecho algo muy, pero que muy grande. No solo se trata de incultura deportiva. Es, además, la tiranía de la cultura del éxito.

Vales lo que valen tus triunfos. El segundo, como decíamos la semana pasada sobre el Atlético, no entra en la historia. Si tienes la desgracia de haber elegido practicar un deporte que no sea fútbol, has de saber que tus esfuerzos serán anónimos; tu recompensa económica, mínima; tu presencia en televisión, clandestina; tu repercusión mediática, escasa, salvo que seas un genio y alcances repetidamente la gloria en tu deporte. Entonces, y solo entonces, los grandes medios se ocuparán de ti, los políticos, más si estamos en periodo electoral, se pelearán por hacerse una foto contigo y vivirás en una efímera nube para despertar de nuevo en la soledad absoluta de tus entrenamientos y tus penurias para que no se cierre el grifo de las becas para poder comer. Así que, si quieres ser la nueva Garbiñe, piénsatelo mucho. En España lo tendrás mal…

Ver Post >
La Historia nunca se acuerda del segundo
img
@TabernaMou | 30-05-2016 | 07:18| 0
La Historia es un relato que escriben los ganadores, y la Historia nunca se acuerda de quién quedó segundo. Dos verdades como puños aplicables también al fútbol. El ganador moldea el discurso de los acontecimientos a conveniencia, magnificando lo bueno, suavizando lo menos bueno y borrando del libro todo capítulo que afee la hazaña. La memoria es muy selectiva y también bastante puñetera y dentro de unos años, habrá quién recuerde dónde ganó el Madrid la Undécima, algunos menos contra quién y muy pocos en qué circunstancias se desarrolló la Final. Como a estas alturas los escribanos del libro ganador habrán comenzado a escribir la Historia del vencedor, quizá sea bueno acordarse de que hubo también un vencido, todavía en estado de conmoción por esta nueva derrota trágica, por esos fantasmas que se creía encerrados en una sala alejada en el pasado y por un fatalismo que también se pensaba estaba ya curado. Pero no. San Siro, nuevo icono del campo maldito para los atléticos y de cómo, de la manera más cruel posible, la historia daba un nuevo quiebro a un club que, por fin, había alcanzado la madurez para conquistar por primera vez la Copa de Europa. Lisboa fue considerada por los rojiblancos como un ensayo general. Por eso, muchos aficionados del Atlético regresaban a casa fastidiados, pero contentos. Milán era otra cosa. Milán era el Día D, el momento señalado, el ahora o nunca, por los de hoy y por los que se fueron y no  tuvieron tiempo de verlo. Por eso Simeone tenía razón al afirmar que era un fracaso perder dos finales, aunque cayeras con orgullo y honor y seguramente no será la última final que disputes en los próximos años. Pero la Historia, la maldita Historia, es tan rácana que sólo tiene sitio para el primero…
Ver Post >
Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando