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Fecha: January, 2017
Los cinco pasos del duelo blanco
@TabernaMou 26-01-2017 | 11:02 | 0

Debe de ser duro ser esta mañana aficionado del Real Club Celta de Vigo. Acabas de eliminar a todo un Real Madrid en la Copa del Rey y la prensa apenas te dedica un minuto de reconocimiento. Es más importante debatir sobre el perdedor, decidir si es o no un fracaso caer en los cuartos de final coperos, si la flor de Zidane se ha secado, si la Copa es un torneo que merece la pena el esfuerzo o, por contra, es hasta positiva la eliminación para centrarte más en el objetivo de la Liga y la Champions, por no hablar de las mil justificaciones para aliviar una salida precipitada de la competición, un año más. El periodismo palmero tiene por delante un trabajo agotador.

Lo que le ha sucedido al Celta no es anecdótico. Es el sino del equipo modesto. De nada sirve ganar al grande ya que en este gran circo que es el fútbol, tiene que resignarse a jugar un papel de secundario. Los bufones de la corte no daban crédito. El Madrid, su Madrid, eliminado por un equipo menor! Una vez recuperados del soponcio, queda seguir los cinco pasos del duelo. Superada la fase de negación (esto no nos ha podido pasar a nosotros), queda la de la ira (que se preparen los jugadores señalados por la derrota), la negociación (vale, hemos perdido, pero con la cabeza alta), la depresión (se nos fue el triplete a la basura) y, por último, la aceptación (vale, eliminados en Copa, pero no se acaba el mundo, ¿no?).

Puede que no se les reconozca, pero siempre quedará la intensidad, el buen trato al balón y el esfuerzo colectivo con el que juega el Celta de Berizzo, un equipo que, sin hacer apenas ruido, sin tener el reconocimiento que de verdad merece, ya está en las semifinales de la Copa del Rey tras eliminar, ¡oh, proeza! al todopoderoso Real Madrid.

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El enfado de Sergio Ramos
@TabernaMou 16-01-2017 | 10:16 | 0

Reconozcámoslo: somos unos cínicos y unos hipócritas de campeonato con los jugadores profesionales de fútbol (válido a cualquier otro deporte). Les exigimos ser ejemplares, tener un comportamiento modélico e impecable tanto dentro del campo como fuera. Representan al club que les paga, decimos. Y muy bien pagados, añadimos. Nos lanzamos como fieras cuando, por ejemplo, celebran una fiesta de cumpleaños programada con semanas de antelación porque coincide que el equipo ha perdido esa misma tarde y se tiene que guardar recato y compostura. Tienen que defender el escudo y no responder jamás a las provocaciones, ni siquiera cuando le mienten a la madre. Si te molesta, te aguantas. Va en el sueldo, querido. Sergio Ramos tuvo un feo gesto con la grada más radical del Pizjuán. Mal por el futbolista, pero no por lo que se le ha criticado, no. Lo peor que se puede hacer con el que insulta, agrede y disfruta con la humillación ajena es seguirle el juego. Protegido por la masa, se siente fuerte, invencible y con derecho a hacer lo que le da la gana. Si, además, cuenta con el amparo de una directiva irresponsable (cría cuervos…), nada podrá con ellos. Y Ramos lo sabe, o debería de saberlo, ya que conoce muy bien de qué va este negocio. Lo más paradójico del asunto es que Ramos tiene muchas y poderosas razones para sentirse ofendido, dolido y más que harto de recibir insultos en la que fuera su casa hasta volar a Madrid. Y sabe quién es el verdadero culpable de esta hostilidad. Como contaba Tomás González-Martín en ABC, Ramos quería quedarse a toda costa en el Sevilla, el Real Madrid no presentó una oferta hostil por el central y José María del Nido aceptó gustoso los 27 millones ofrecidos por el jugador, eso sí, culpando al jugador de su adiós. Mentiras y medias verdades que emponzoñaron la relación de Ramos con los aficionados sevillistas que, lejos de rectificar, abundan hasta el punto de pedir que se sancione al jugador por provocador con la grada. El colmo del cinismo y de la hipocresía. La mentira no va en el sueldo.

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El héroe y el súper villano
@TabernaMou 09-01-2017 | 9:41 | 0

Con una Liga para algunos ¿sentenciada? especialmente para los departamentos de comunicación y propaganda, llegamos a ese punto en el que es necesario empezar a construir los mitos y leyendas con los que adornar la hazaña de conquistar un campeonato en enero y, ya que estamos, de paso desmontar la presunta excelencia del rival, menospreciando sus virtudes y cuestionando la también presunta armonía en la que vive el club que ha tiranizado la competición doméstica en los últimos años. Como en otras ocasiones, la figura de Guardiola es la referencia a seguir. Como en esto del fútbol y el periodismo deportivo se vive al día, el que ayer era un petardo incapaz, hoy es nuestro ídolo y a nadie parece extrañar tan brusco cambio de opinión en tan corto espacio de tiempo. Zinedine Zidane es un buen ejemplo. De entrenador sin experiencia que debe toda su fortuna a una inmensa flor situada en salva sea la parte, se ha convertido en un táctico excelso, un brillante gestor de egos superlativos y un sabio manejador del difícil entorno que rodea a un club inmenso como es el Real Madrid. Ni siquiera Carlo Ancelotti, el paradigma de la mano izquierda y mejor tacto consiguió tanto elogio. La propaganda trabaja a destajo. Aquí y allí. Si unos dan por logrado el título, otros tienen que justificar que la Liga está seriamente comprometida apelando a las socorridas conspiraciones arbitrales que recurrentemente son un comodín de fácil digestión para el consumidor de periodismo deportivo de bufanda. Del ‘Villarato’ al ‘Tebas, vete ya’. No nos podemos quejar. Los Reyes Magos nos han traído para este recién estrenado 2017 al nuevo super héroe y al nuevo super villano con el que asustar a los niños que se portan mal. Se nos va a hacer muy largo el final de esta Liga…

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Arrivederci, Peter
02-01-2017 | 9:40 | 0

El Valencia CF o el paradigma de las sociedades históricas convertidas en histéricas y que sufren las consecuencias del lado más oscuro y perverso del capitalismo futbolero, aquel que permite que cualquier piernas, eso sí, con dinero para aburrir, se pueda permitir comprar un juguete llamado club de fútbol, en países o ciudades que, posiblemente, ni sepa colocar medianamente bien en un mapa. Oigan, dirán algunos de ustedes, no se pongan tan exquisitos con los Peter Lim del mundo balompédico, que de no ser por este señor de Singapur, el Valencia, como otros muchos equipos, estarían ahora en la zona de desahuciados de la UCI del fútbol. Susto o muerte. Se supone que alguien que consigue amasar una de las mayores fortunas del mundo es cualquier cosa menos un estúpido y que tiene un ojo clínico para los negocios. Por ello aparecen en la revista Forbes y el resto en la guía telefónica. Por eso extraña, sorprende y, que quieren que les digamos, incluso indigna que tipos tan listos hagan o permitan hacer barbaridades como las que se han estado perpetrando en el Valencia CF en los últimos meses de agonía. Que se vaya Prandelli dando un portazo y pidiendo poco menos al último que apague la luz es el penúltimo episodio de esta penosa historia. Cómo lo vería el italiano para decir ‘arrivecerci, Peter’, pillando  a todos con el pie cambiado. No sería justo, en honor a la verdad, culpar de todos los males del Valencia CF exclusivamente a su nuevo propietario. La historia de incompetencia, mala gestión, puñaladas traperas y guerras familiares es larga, como bien conocen los sufridos y auténticos aficionados valencianistas. Lo de ahora no deja de ser un capítulo más, escrito por un dueño probablemente ni sepa con detalle lo que está sucediendo, por unos representantes sobre el terreno que tampoco deben de estar muy duchos en lo que es el manejo de un gran club, por una secretaría técnica con una reputación bastante dudosa, por un entrenador cansado de pedir sillas y recibir armarios y por una afición que asiste perpleja a una degradación de su equipo que solo puede tener muy mal desenlace. El enfermo tiene mala pinta…salvo que Voro lo arregle una vez más.

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Sobre el autor @TabernaMou
¡Bares, qué lugares! Tres cosas tienen en común estos templos del saber: la ensaladilla fosilizada, una buena estaca disuasoria para los simpas y las apasionadas discusiones deportivas. Esto quiere ser la Taberna de Mou, un lugar de encuentro para hablar de deporte sin límite de edad, sexo y condición. Bienvenido, te estábamos esperando