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Capítulo #02: Que Alguien Me Diga Donde Estoy
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Ignacio Cuartas Villalobos | 16-02-2014 | 02:07

 

Primera semana en Bolivia y prueba superada. El viernes 7 de Febrero tras 12 horas de vuelo aterricé a las 7 de la mañana hora local de Bolivia. Me vino a recoger al aeropuerto José Lino Rocha, uno de los responsables que trabaja en “Hombres Nuevos”.

El vuelo transcurrió con toda la normalidad del mundo, e incluso tuve la fortuna de poder acceder a uno de los asientos de las puertas de emergencia, por lo que digamos que fui más que cómodo. Sin embargo, la recogida de maletas y el posterior paso por la aduana no fueron precisamente un paseo de rosas, aunque volví a tener a la “Diosa Fortuna” de mi lado, y cuando apreté el botón del semáforo para ver si la policía de aduanas tendría que abrir mi maleta salió verde, por lo que evité me abrieran la maleta y con ello conseguí ahorrar una cantidad de tiempo importante.

Tras una hora de viaje en coche llegamos al que será mi nuevo hogar durante los próximos 6 meses, “La Casa de los Alegres”, situada en la “Ciudad de la Alegría” (nombre que “Hombres Nuevos” toma como bueno tras un artículo publicado en el periódico “El Mundo” en 1998 sobre el “Plan 3.000”. “El Mundo” bautiza la zona como “Ciudad de la Alegría” debido a las excelentes instalaciones con las que contaba la zona en un lugar tan sumamente deprimido), en el barrio del “Plan 3.000”.

“Ciudad de la Alegria”
 
“Ciudad de la Alegría”
 
Escuela Nacional de Teatro situada en la
Escuela Nacional de Teatro situada en la “Ciudad de la Alegría”

 

El “Plan 3.000” adquiere su nombre debido a que en el año 1983 se produce una catástrofe natural (desborde del río Piraí como consecuencia de las tremendas lluvias que tuvieron lugar) en Santa Cruz de la Sierra. Cientos de personas se ahogaron y unas 3.000 familias se quedaron sin viviendas. Debido a esta catástrofe el Gobierno Municipal realoja a las familias afectadas en una zona ubicada a 12 Km al sureste de Santa Cruz de la Sierra, lugar que más tarde alcanza el nombre de “Plan 3.000” y que a día de hoy cuenta con más de 350.000 habitantes.

El “Plan 3.000” está dividido en unidades vecinales y cuenta con 26 barrios, entre ellos la “Ciudad de la Alegría”. Aquí no existe recogida de basura ya que normalmente se quema, y ello, sumado a los charcos de agua que se forman cuando llueve y a las aguas residuales procedentes de los hogares, hace que se formen muchos y variados focos de infección. En épocas como las que estamos viviendo ahora de lluvias, la gran mayoría de carreteras al no estar asfaltadas se convierten en auténticos barrizales, por las cuáles es muy difícil poder ir a pie o en micro (autobús pequeño que se utiliza aquí como medio de transporte más habitual).

Basuras en una zona del
Basuras en una zona del “Plan 3.000”
 
Otra zona de basuras del
Otra zona de basuras del “Plan 3.000”
 
Una de las tantas carreteras del
Una de las tantas carreteras del “Plan 3.000”
 
Otra de las carreteras del
Otra de las carreteras del “Plan 3.000”
 

Las condiciones de las casas en las que vive la gente local son escandalosamente indignas. Habitualmente estas casas solo tienen habitables unos 16 metros cuadrados y en ellas viven de 6 a 12 personas.

Casas típicas de la zona del
Casas típicas de la zona del “Plan 3.000”
 

Como recoge el “Manual de Hombres Nuevos” escrito por D. Nicolás Castellanos:

“La zona en la que se desarrolla el Proyecto “La Ciudad de la Alegría” es de extrema pobreza, en un país donde más del 90% de la riqueza está en manos del 10% de la población y donde más del 90% tiene que vivir con este 10% restante”

“La Casa de los Alegres” es una casa sencilla compuesta por 10 habitaciones para voluntarios en la que no tenemos televisión, lavadora, microondas o cualquier bien de los que podamos considerar “normales” o “corrientes”, ya que la idea es vivir lo más parecido posible a los vecinos del lugar. Los voluntarios van y vienen por distintos periodos de tiempo, y actualmente la casa cuenta con gente de Bolivia, España y República Dominicana. Cada día cocina uno para el resto, y he de decir que el nivel es alto, por lo que tendré que aplicarme. De momento he sido capaz de hacer unos espaguetis boloñesa con tomate frito casero. Para los amantes de la cocina os parecerá de lo más simple, pero en mi caso, cuando he ido a la tienda de D. Mario a comprar tomate frito y me ha dicho que aquí de eso no hay, os puedo asegurar que el elaborar mi propia salsa de tomate frito ha sido un auténtico desafío. Creo que no me salieron mal del todo.

“Casa de los Alegres”
 
Enrique y yo en la
Enrique y yo en la “Casa de los Alegres”
 
Vecinos de la zona con la tienda de D. Mario de fondo
Vecinos de la zona con la tienda (aquí llamado quiosco) de D. Mario de fondo
 
Entre fogones
Entre fogones
 
De izquierda a derecha. El Padre Germán, Javier, Enrique, Guillén, yo, Caonabo, Celia, María, Chapa y Wilma
Cena en casa. De izquierda a derecha. El Padre Germán, Javier, Enrique, Guillén, yo, Caonabo, Celia, María, Chapa y Wilma. Nota: La televisión que se ve de fondo no funciona y no se utiliza. Se trajo a la casa desde uno de los centros para guardarla. Podríamos decir que es un mero elemento decorativo.
 

“Hombres Nuevos” cuenta con una infinidad de proyectos, y las dos aéreas en las que se centra primordialmente son la educación y la salud. No os voy mencionar todos los proyectos que “Hombres Nuevos” tiene ya que no terminaría nunca, pero si os enumerare algunos de ellos.

  • Hospital Virgen Milagrosa: Cuenta prácticamente con todas las especialidades, entre ellas: medicina interna, ginecología, pediatría, cirugía, traumatología, cardiología u oftalmología.
  • Comunidades Educativas: A través de psicólogos, pedagogos o trabajadores sociales busca mejorar la calidad de la profesionalidad en la educación.
  • Comedores Infantiles: Ofrece desayunos y comidas. Se centra en educar a los más jóvenes en los hábitos de higiene, salud, convivencia y socialización.
  • Hogar “Mensajeros de la Paz”: Presta educación alternativa y acompañamiento para niños con familias desestructuradas.
  • Centro de Día “Camino Nuevo”: El principal propósito es erradicar el trabajo infantil y promover la participación en la escuela.
  • Vivero de Microempresas: Pretende la estimulación del espíritu emprendedor a través de la creación y consolidación de pequeñas empresas.
  • Centro de Día para Ancianos: Persigue una vejez digna a través de distintas actividades. No obstante hay que tener en cuenta que la esperanza de vida en Bolivia es de 65 años, por lo que este centro está destinado para gente a partir de 55 años.
  • Acción Social en la Cárcel de “Palmasola”: Servicio para adultos mayores que permanecen privados de libertad. Brinda servicios tales como gestiones jurídicas, prestaciones sanitarias o facilitación de contactos familiares entre otros.

Es increíble ver la dedicación, motivación, ilusión y actitud que ponen tanto los trabajadores como los voluntarios en cada proyecto en el que están ubicados. Cada día es una nueva jornada que no sabes qué te va a deparar, y la gente la afronta con renovado entusiasmo, ya que al final, de lo que se trata, es de dar lo mejor de uno mismo en el día a día, puesto que cuando se tiene un objetivo final no hay que mirar al largo plazo, sino marcarnos pequeñas metas diarias, ya que de esa manera lograremos con el transcurso del tiempo el propósito final fijado. Siempre he creído que en la vida no hay que esperar a que las cosas sucedan, hay que hacer que sucedan. Y eso precisamente es lo que pasa aquí.

A lo largo de esta semana me han ido enseñando todos los proyectos, para que en base a las necesidades y mis preferencias y capacidades, dialogue este fin de semana con los responsables para comenzar a trabajar en aquel o aquellos en los que más pueda aportar.

Como siempre ocurre la realidad supera a la ficción y en este caso no es diferente. He de reconocer que las primeras sensaciones impresionan, pero al final, como suele suceder en la vida, te acabas acostumbrando a la realidad en la que vives, incluso a los bichos, que los hay de todas las clases y tamaños (como dicen aquí, muchos tamaño xxl) . Los días iniciales te cuentas las picaduras, pero transcurridos esos primeros días empiezan a convertirse en una cosa de lo más normal, y podríamos decir que el repelente se convierte en tu nuevo perfume. También os confesaré que tengo pánico a toda esta clase de insectos, reptiles o arácnidos, y que he pasado de estar dos horas el primer día deshaciéndome de ellos en la habitación a poder mantener una “convivencia” de respeto y quién sabe si algún día de  cariño, aunque esto último la verdad que lo dudo bastante. Por lo tanto, voy progresando.

Os quiero contar una pequeña anécdota que me sucedió esta semana en el “Centro de Día para Ancianos”.

La señora María tiene 67 años y todos los días acude al “Centro” porque allí es feliz, le tratan bien, conoce gente, y sobre todo se divierte jugando a las cartas y realizando las actividades que el “Centro” ofrece. Jugando una partida de cartas con ella, al juego de “la loba” (lo aprendí el otro día y es bastante divertido) en la cual me ganó, me contó su historia.

Ella lleva toda la vida vendiendo cosméticos de puerta en puerta, pero ya no puede porque tiene una hernia de disco y no puede ni caminar ni moverse bien. Por supuesto, no tiene dinero para operarse. Se siente inútil y que no vale para nada, y su hija le recrimina que no trabaje y le maltrata psicológicamente. Ella vive con el dinero que le dá el Estado que se llama la “Renta Dignidad”, que son 250 bolivianos (al cambio unos 25 euros) al més. Aun así la señora María no para de reírse y es una persona que irradia energía positiva aun subsistiendo en la realidad en la que vive.

La señora María
La señora María
 
Mariana, Javier (responsable del
Mariana, Javier (responsable del “Centro de Día para Ancianos”), la señora María y yo
 

Escuchar historias como la de la señora María y conocer su forma de afrontar la vida refleja dos grandes verdades. Cómo con muchísimo menos se puede hacer frente a la vida con una disposición y talante que muchos quisiéramos, ya que recordad que no es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita, y la labor tan increíble que está realizando la “Fundación”, ya que la señora María cuando más feliz se encuentra es cuando está aquí con nosotros.

Este tipo de ejemplos son las que nos tienen que hacer reflexionar sobre nuestras preferencias en la vida, y sobre qué asuntos y puntos de verdad son importantes y cuáles no. Ni decir tiene que ha de servir para darnos cuenta de lo afortunados que somos, y de ser capaces de valorar lo que tenemos y saber dar las gracias por ello. ¿Cómo? Muy sencillo, haciendo el bien a los demás; Así de fácil. Como dijo Confucio:

“No hagas a otros aquello que no te gustaría que te hicieran a ti”

Si todo el mundo aplicase este “elemental” principio, qué diferente sería el mundo. ¿No creéis?

Hemos de procurar tener el firme compromiso con la vida de ser nuestra mejor versión, siempre y en cada momento, sin excusas.

Quiero aprovechar estas líneas finales para mandar todo mi cariño y ánimo a Chema, un gran amigo de mi Familia, que está pasando por momentos duros, pero está dando una auténtica lección de valentía, coraje e ilusión por la vida. Este capítulo va dedicado a ti.

Hasta la semana que viene.

 

Mi nombre es Ignacio Cuartas Villalobos, tengo 32 años, y soy natural de Santander. Soy licenciado en Derecho y en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad San Pablo CEU de Madrid. Tras finalizar mis estudios universitarios trabajé en Londres en Banca de Inversión durante unos años y del 6 de Febrero de 2014 al 2 de Julio de 2014 realicé un programa de Voluntariado con la Fundación "Hombres Nuevos" en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). Tras esta gran experiencia cursé el Full - Time MBA en la Escuela de Negocios IESE de Barcelona. Actualmente estoy en un programa rotacional de directivos en una empresa del sector de la distribución. Si queréis poneros en contacto conmigo podéis escribirme a: ignaciocuartasvillalobos@gmail.com