{"id":236,"date":"2013-09-01T18:53:38","date_gmt":"2013-09-01T18:53:38","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/laengana\/?p=236"},"modified":"2013-09-01T18:53:38","modified_gmt":"2013-09-01T18:53:38","slug":"la-senda-de-los-cultivos-entre-moneo-y-trespaderne","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/laengana\/2013\/09\/01\/la-senda-de-los-cultivos-entre-moneo-y-trespaderne\/","title":{"rendered":"La senda de los cultivos entre Moneo y Trespaderne"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"mceTemp\">\n<dl id=\"attachment_237\" class=\"wp-caption alignleft\" style=\"width: 670px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/45_1100x731.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-237\" title=\"45_1100x731\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/45_1100x731.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"439\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/45_1100x731.jpg 660w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/45_1100x731-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/a><em><span style=\"font-size: 11px; line-height: 17px;\">Apartadero de Moneo, con la se\u00f1al del punto kilom\u00e9trico y el edificio de viajeros. T. COBO<\/span><\/em><\/dt>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p>HAZ CLIC <strong><a href=\"http:\/\/cabeceras.eldiariomontanes.es\/imagenes-municipios\/cantabria\/6394\/de-moneo-a-trespaderne-por-la-traza-ferroviaria.html#imagen1\" rel=\"external nofollow\">AQU\u00cd<\/a><\/strong> PARA VER LA GALER\u00cdA DE IM\u00c1GENES<\/p>\n<p><strong>Las magn\u00edficas vistas compensan lo accidentado de este trayecto de casi 12 kil\u00f3metros por la antigua traza ferroviaria del SM<\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><strong>Un puente met\u00e1lico sobre el Nela que ha perdido parte de las traviesas, toda una prueba de v\u00e9rtigo, es la obra m\u00e1s destacable del tramo<\/strong><\/p>\n<p>Para recorrer a pie el trayecto que cubr\u00eda el ferrocarril Santander-Mediterr\u00e1neo entre Moneo y Trespaderne es preciso saltar peque\u00f1os cursos de agua, trepar por trincheras, aplastar hierbajos que te llegan hasta la cintura y cruzar un puente volado sobre el r\u00edo Nela que ha perdido las traviesas en sus primeros metros, lo que obliga a pasar en equilibrio sobre una de las dos bandas met\u00e1licas que sustentaban los ra\u00edles y vencer un v\u00e9rtigo que puede ser paralizante para quienes no son inmunes a ese miedo a las alturas. En esta traves\u00eda abundan los corzos, que nos salen al paso en un par de ocasiones. Vastas superficies de cultivo se extienden a ambos lados de la caja de la v\u00eda. El primer y el \u00faltimo kil\u00f3metro son criminales, pero, entre la estaci\u00f3n de origen y la de destino, el paisaje es una maravilla.<\/p>\n<p>Con este trecho de 11,7 kil\u00f3metros entre Moneo y Trespaderne hemos completado todo el trazado del Santander Mediterr\u00e1neo entre Boo de Guarnizo, en Cantabria, y O\u00f1a, en Burgos, tanto en los tramos que nunca fueron como en los que dejaron de ser. El ferrocarril qued\u00f3 a falta de abrir los 63 kil\u00f3metros que distaban entre Santelices y Boo de Guarnizo, muy cerca de Santander y desde donde ya hab\u00eda v\u00eda. En realidad, en ese ramal fallido s\u00f3lo pueden recorrerse los 17,8 kil\u00f3metros que se construyeron, aunque sin llegar a instalar la v\u00eda, desde Santelices hasta Yera, en Vega de Pas, y que incluyen el t\u00fanel de La Enga\u00f1a, de casi 7 kil\u00f3metros de longitud y cada vez menos transitable por los derrumbes.<\/p>\n<p>Entre Yera y Susvilla median 27,4 kil\u00f3metros que ni siquiera se sacaron a subasta, por lo que no hay traza que seguir. Y desde Susvilla a Boo de Guarnizo hay 17,8 kil\u00f3metros en los que se acometieron obras parciales y en los que hoy el trazado ferroviario est\u00e1 desdibujado, interrumpido o directamente desaparecido y transformado en fincas, cultivos o bosque. S\u00f3lo es posible reconocer, e incluso pisar a intervalos, algunos trozos de explanaci\u00f3n en las inmediaciones del Parque de la Naturaleza de Cab\u00e1rceno, cuya entrada principal es precisamente un paso inferior bajo la v\u00eda que no lleg\u00f3 a tenderse. Muy cerca est\u00e1 el t\u00fanel de Obreg\u00f3n, de 267 metros, hoy cercado por alambres de espino que cierran fincas ganaderas.<\/p>\n<p>En Santelices, el ramal hacia Santander empalmaba, mediante el viaducto que se construy\u00f3 al efecto, con la v\u00eda de 366,5 kil\u00f3metros que s\u00ed se construy\u00f3 entre Calatayud, la estaci\u00f3n de origen, y Cidad-Dosante, la estaci\u00f3n que result\u00f3 ser terminal y que dista dos kil\u00f3metros de Santelices. En Calatayud, el Santander-Mediterr\u00e1neo enlazaba con el Central de Arag\u00f3n hasta Valencia. De los 366,5 kil\u00f3metros de la l\u00ednea que funcion\u00f3 entre 1930 y 1985, hasta ahora hemos recorrido a pie 53,7, repartidos en las siguientes etapas: Dosante-Brizuela (10,7 kil\u00f3metros), Brizuela-Horna\/Villarcayo (9,5 kil\u00f3metros), Horna\/Villarcayo-Moneo (12,3 kil\u00f3metros), Moneo-Trespaderne (11,8 kil\u00f3metros) y Trespaderne-O\u00f1a (9,5 kil\u00f3metros).<\/p>\n<div class=\"mceTemp\">\n<dl id=\"attachment_238\" class=\"wp-caption alignleft\" style=\"width: 670px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/41_1100x731.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-238\" title=\"41_1100x731\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/41_1100x731.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"439\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/41_1100x731.jpg 660w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/41_1100x731-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/a><em><span style=\"font-size: 11px; line-height: 17px;\">Trinchera invadida por juncos y maleza, vista desde lo alto del talud. T. COBO<\/span><\/em><\/dt>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p><strong>En marcha<\/strong><\/p>\n<p>El trayecto que nos ocupa es el que discurre entre Moneo (a tres kil\u00f3metros de Medina de Pomar) y Trespaderne. Es 30 de agosto y, despu\u00e9s de un mes muy caluroso, hoy amanece con una niebla espesa. A las nueve de la ma\u00f1ana hay una temperatura de 7 grados. Que no cunda el des\u00e1nimo. En cuanto se despeja la ma\u00f1ana y los claros se imponen con rotundidad a las nubes, queda un d\u00eda c\u00e1lido y soleado. El edificio de viajeros del apartadero de Moneo est\u00e1 habitado, pero conserva su aspecto original y, enfrente, se mantiene en pie el poste indicador que marca el punto kilom\u00e9trico 333,3. A partir de aqu\u00ed veremos las se\u00f1ales con cifras cada vez m\u00e1s bajas, ya que vamos en sentido Calatayud, donde estaba el kil\u00f3metro 0.<\/p>\n<p>La explanaci\u00f3n ferroviaria est\u00e1 cortada por la maleza a la salida de Moneo y en sentido a Zaragoza, por lo que debemos tomar una trocha, a la izquierda, y avanzar unos metros hasta retomar el trazado del tren. A la derecha dejamos un campo de girasoles que ya comienzan a secarse. A doscientos metros de la estaci\u00f3n, encontramos un min\u00fasculo puente met\u00e1lico volado sobre el camino a Valdelapuesta.<\/p>\n<p>Enseguida entramos en una trinchera muy larga, pero de paredes bajas. La senda est\u00e1 atestada de juntos de la altura de un hombre y plantas de humedal con flores de color lila. Es imposible seguir. Trepamos por el talud derecho y abrimos surco entre la hierba para continuar, pero la trinchera se corta en una brecha por la que fluye un arroyo que se intuye entre una mara\u00f1a de juncos y hierbas. Tenemos que bajar a la base del terrapl\u00e9n y saltar, un poco a ciegas, el peque\u00f1o curso de agua. Nos ha faltado una vara. No hay modo de acertar. Despu\u00e9s de la experiencia en el tramo de Horna a Moneo, en el que las zarzas nos dejaron las piernas como jerogl\u00edficos, hoy llevamos pantalones largos, bien, y una tijera de podar, no tan bien. Cu\u00e1nto mejor hubiera sido un buen palo para tantear el terreno.<\/p>\n<p><strong>En busca de salida<\/strong><\/p>\n<p>Salvado el arroyuelo, subimos de nuevo por la pared derecha de la trinchera, cada vez m\u00e1s alta. Su borde no es un lugar demasiado c\u00f3modo para caminar. Pronto vemos que, all\u00e1 abajo, la senda se despeja y decidimos retornar a la antigua v\u00eda. Buscamos el mejor punto de descenso del talud. No lo hay. Bajamos por el menos malo, pero de nuevo hay que sortear un curso de agua que corre por el margen de la explanaci\u00f3n camuflado entre juntos y hierbas. Reanudamos la marcha por la traza del ferrocarril y, al final de la trinchera, la espesura vuelve a cerrarnos el paso. La expedici\u00f3n decide dividirse en dos, es decir, uno saca la tijera y se pone a podar zarzas y otro se sube al talud de la izquierda, el \u00fanico que queda en este tramo. Desde all\u00ed arriba se advierte que la poda es una ingenuidad, porque la mara\u00f1a vegetal llega lejos, as\u00ed que procedemos a la unificaci\u00f3n de efectivos en lo alto del terrapl\u00e9n, donde encontramos un camino descuidado que avanza por la izquierda.<\/p>\n<div class=\"mceTemp\">\n<dl id=\"attachment_239\" class=\"wp-caption alignleft\" style=\"width: 670px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/37_1100x731.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-239\" title=\"37_1100x731\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/37_1100x731.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"439\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/37_1100x731.jpg 660w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/37_1100x731-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/a><em><span style=\"font-size: 11px; line-height: 17px;\">Hay que cruzar campos de cultivo para regresar a la traza del Santander-Mediterr\u00e1neo. T. COBO<\/span><\/em><\/dt>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p>El camino se separa poco a poco del trazado ferroviario, que no perdemos de vista porque estamos en altura. Unos metros m\u00e1s all\u00e1, la caja de la v\u00eda parece m\u00e1s despejada, as\u00ed que cruzamos hacia la derecha entre un campo de girasoles y otro de siega y subimos a la explanaci\u00f3n, que ahora est\u00e1 por encima del terreno. Vemos la se\u00f1al del punto kilom\u00e9trico (PK) 332,2, o sea, que tanta energ\u00eda gastada ha servido para recorrer s\u00f3lo un kil\u00f3metro. La senda es intrincada, pero es posible seguir por ella y no tardamos en alcanzar Pradolamata. Un camino lleva a esta poblaci\u00f3n desde el PK 331,8.<\/p>\n<p>Al otro lado del paso a nivel (PN) del PK 331,0, sobre el camino a Los Y\u00e9sares, la maleza invade la explanaci\u00f3n e intentamos tomar un camino colindante, a la izquierda, pero a escasos metros est\u00e1 cortado por un charco enorme, ya que el arroyo de La Pinta desagua all\u00ed mismo antes de seguir su curso. Hay que elegir entre mojarse los pies o pelearse con la maleza y elegimos lo segundo. Volvemos a la caja de la v\u00eda y enseguida vemos el paso inferior (una alcantarilla) bajo el que fluye el agua que interrump\u00eda el camino, en el PK 330,9. La senda se complica hasta desaparecer de nuevo engullida por la vegetaci\u00f3n. Salimos a un camino paralelo que discurre esta vez por la derecha, junto a extensas tierras de cultivo de hortalizas.<\/p>\n<div class=\"mceTemp\">\n<dl id=\"attachment_240\" class=\"wp-caption alignleft\" style=\"width: 670px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/32_1100x731.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-240\" title=\"32_1100x731\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/32_1100x731.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"439\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/32_1100x731.jpg 660w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/32_1100x731-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/a><em><span style=\"font-size: 11px; line-height: 17px;\">La caja de la v\u00eda est\u00e1 flanqueada por vastas extensiones de cultivo. T. COBO<\/span><\/em><\/dt>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p><strong>Por fin una senda<\/strong><\/p>\n<p>En el PK 330,5 volvemos a la caja de la v\u00eda. A la derecha hay un enorme campo de siembra de lechuga en plena actividad. Desde el paso a nivel del PK 330,3, el trazado del Santander-Mediterr\u00e1neo se convierte en un aut\u00e9ntico camino que se adentra entre hileras de quejigos. Un gran corzo cruza veloz delante de nosotros. A ambos lados de los \u00e1rboles se extienden inmensos trigales ya cosechados. Al fondo, a la derecha, hay una larga fila de \u00e1rboles y, m\u00e1s all\u00e1, las monta\u00f1as de la sierra de la Tesla. En los troncos aparecen pintadas de vez en cuando las marcas blanca y roja que nos indican que avanzamos por una senda rural: el GR 1006 aprovecha aqu\u00ed el trazado de la v\u00eda desmantelada. Salvo las se\u00f1ales verticales del kilometraje que se mantienen en pie, nada nos recuerda que aqu\u00ed hubo una v\u00eda.<\/p>\n<div class=\"mceTemp\">\n<dl id=\"attachment_241\" class=\"wp-caption alignleft\" style=\"width: 670px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/29_1100x731.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-241\" title=\"29_1100x731\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/29_1100x731.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"439\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/29_1100x731.jpg 660w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/29_1100x731-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/a><em><span style=\"font-size: 11px; line-height: 17px;\">Paisaje que se ve desde la v\u00eda desmantelada en el kil\u00f3metro 324. T. COBO<\/span><\/em><\/dt>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p>Desde el PK 329,3, observamos, por la izquierda, una hermosa chopera. En el PK 327,4, hallamos el PN sobre la carretera de Nofuentes a Urr\u00eda y seguimos por la senda hasta que entramos en la estaci\u00f3n de Nofuentes, situada en el PK 326,7. El edificio del almac\u00e9n est\u00e1 abandonado y el entorno est\u00e1 tan descuidado que se tolera un foco de escombros y vertidos, pese a que all\u00ed mismo, al otro lado, se encuentran las piscinas municipales. El edificio de viajeros est\u00e1 en buen estado y se utiliza como vivienda. Una mujer lee el peri\u00f3dico sentada en una silla y junto a una colada colgada junto a la fachada que da al and\u00e9n. Tambi\u00e9n se conserva la caseta de servicios. Hacemos una parada para comprar agua en el bar de la piscina, cambiarnos el pantal\u00f3n largo por el corto y desprendernos de las bolitas de pinchos que llevamos adheridas a calzado y ropa.<\/p>\n<p>Salimos de la estaci\u00f3n de Nofuentes entre campos de trigo y de girasol y tras superar un antiguo paso a nivel. Desde aqu\u00ed la senda ya no es el GR 1006, pero est\u00e1 en buenas condiciones: es el t\u00edpico camino en el que, a fuerza de hollarlo el pie humano, se forman dos angostas trochas a derecha e izquierda de una mediana de espigas, hierbas y matorrales. En el PK 325,5, a la izquierda, aparece el muro de contenci\u00f3n de una trinchera de poca altura.<\/p>\n<div class=\"mceTemp\">\n<dl id=\"attachment_242\" class=\"wp-caption alignleft\" style=\"width: 670px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/24_1011x731.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-242\" title=\"24_1011x731\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/24_1011x731.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"477\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/24_1011x731.jpg 660w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/24_1011x731-300x217.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/a><em><span style=\"font-size: 11px; line-height: 17px;\">Edificio de pasajeros de la estaci\u00f3n de Nofuentes, utilizado como vivienda. T. COBO<\/span><\/em><\/dt>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p><strong>A velocidad de recta<\/strong><\/p>\n<p>Desde el PN del PK 325,1, el camino se despeja en una interminable recta por la que avanzamos a una velocidad desconocida hasta ahora en el recorrido. Da gusto, despu\u00e9s de tanto obst\u00e1culo. Un suave y fresco viento nos ayuda a aligerar el paso y mueve las hojas de los olmos que nos acompa\u00f1an por la derecha con su relajante crepitar.<\/p>\n<p>A partir del PK 324, la senda se pone otra vez fea, invadida por espigas y plantas silvestres. Tomamos una pista paralela a la derecha que nos lleva de nuevo a la explanaci\u00f3n en el PK 323, 3. Ahora caminamos sobre balasto suelto. Aqu\u00ed s\u00ed se nota que hubo v\u00eda.<\/p>\n<p>Y llegamos a la construcci\u00f3n m\u00e1s interesante del trayecto: un puente volado sobre el r\u00edo Nela. Al acercarnos, comprobamos que en los primeros metros han desaparecido las traviesas, por lo que estamos obligados a pasar en equilibrio sobre una de las dos bandas met\u00e1licas que soportaban los maderos y los ra\u00edles. A izquierda y derecha tenemos el vac\u00edo y procuramos no mirar abajo, por donde fluye el Nela, porque la sensaci\u00f3n de v\u00e9rtigo es tremenda. Una vez en la zona de traviesas, varias de ellas torcidas, avanzamos con m\u00e1s seguridad, pero al final hay otro tramo sin travesa\u00f1os.<\/p>\n<div class=\"mceTemp\">\n<dl id=\"attachment_243\" class=\"wp-caption alignleft\" style=\"width: 670px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/14_1100x731.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-243\" title=\"14_1100x731\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/14_1100x731.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"439\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/14_1100x731.jpg 660w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/14_1100x731-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/a><em><span style=\"font-size: 11px; line-height: 17px;\">Puente met\u00e1lico sobre el r\u00edo Nela. Entre las traviesas media el vac\u00edo, pero, adem\u00e1s, faltan maderos. T. COBO<\/span><\/em><\/dt>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p>A la salida del puente met\u00e1lico entramos en un bosquecillo de pinos que estrecha la traza. A falta de kil\u00f3metro y medio para llegar a la estaci\u00f3n de Trespaderne, la senda se vuelve penosa, con alternancia de trechos en los que hay que aplastar hierbajos y zarzas, y trechos en los que hay que andar sobre c\u00famulos de grava ferroviaria. A 800 metros del destino, un joven corzo salta de entre los \u00e1rboles y huye al trote por la traza de la v\u00eda en sentido contrario al nuestro. Los \u00faltimos metros son una aut\u00e9ntica selva. A la altura del gran silo que precede a la estaci\u00f3n, no hay por d\u00f3nde avanzar y hay que abrirse paso por las bravas. Es desagradable, y nos acordamos de los pantalones largos que, motivados por el calor y por el buen estado que presentaba el camino, hemos guardado en las mochilas en Nofuentes, en una decisi\u00f3n precipitada.<\/p>\n<p>Por fin salimos al cercado que circunda la estaci\u00f3n, convertida en Centro de Interpretaci\u00f3n Arqueol\u00f3gica del Desfiladero de la Horadada. Pasamos bajo dos maderos que hacen las veces de puerta trasera para ver de cerca la antigua furgoneta del Santander-Mediterr\u00e1neo que fue adaptada, con unas ruedas met\u00e1licas especiales, para poder circular por los ra\u00edles. Fuera de servicio desde que se desmantel\u00f3 la v\u00eda, este curioso veh\u00edculo presenta un aspecto lamentable.<\/p>\n<div class=\"mceTemp\">\n<dl id=\"attachment_244\" class=\"wp-caption alignleft\" style=\"width: 670px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/2_1011x731.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-244\" title=\"2_1011x731\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/2_1011x731.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"477\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/2_1011x731.jpg 660w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2013\/09\/2_1011x731-300x217.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/a><em><span style=\"font-size: 11px; line-height: 17px;\">Edificio de viajeros de la estaci\u00f3n de Trespaderne, rehabilitado y en buen estado. T. COBO<\/span><\/em><\/dt>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p>Los edificios de viajeros, del almac\u00e9n de mercanc\u00edas y de servicios est\u00e1n rehabilitados y en muy buen estado, por su uso municipal. El antiguo dep\u00f3sito para la aguada de las locomotoras se mantiene en el acceso a la estaci\u00f3n, situada en el PK 321,5. Nos sentamos en un banco del recinto para desprendernos de las ya famosas bolitas de pinchos que se agarran como lapas a nuestros calcetines. Una aut\u00e9ntica plaga.<\/p>\n<p>Seguir la antigua traza ferroviaria es una man\u00eda como otra cualquiera, casi siempre satisfactoria, pese a los obst\u00e1culos. Es una forma de rendir homenaje al tren en general, al Santander-Mediterr\u00e1neo en particular y, muy en concreto, a quienes trabajaron en el tramo fallido que deb\u00eda llevar el ferrocarril desde Santelices a Santander por la divisoria cant\u00e1brica, a los cientos de obreros que murieron aplastados por lisos en el t\u00fanel de La Enga\u00f1a o, con m\u00e1s dilaci\u00f3n, por efecto de la silicosis contra\u00edda durante la perforaci\u00f3n de la galer\u00eda que atraviesa la cordillera. Todo ese esfuerzo fue bald\u00edo. El tren nunca lleg\u00f3 del Mediterr\u00e1neo al Cant\u00e1brico. Seguir las huellas de aquel camino de hierro permite descubrir paisajes extraordinarios y conocer obras ferroviarias, como los puentes volados, que no estaban pensadas para ser pisadas por el hombre y que era imposible apreciar desde el tren.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Apartadero de Moneo, con la se\u00f1al del punto kilom\u00e9trico y el edificio de viajeros. T. COBO HAZ CLIC AQU\u00cd PARA VER LA GALER\u00cdA DE IM\u00c1GENES Las magn\u00edficas vistas compensan lo accidentado de este trayecto de casi 12 kil\u00f3metros por la antigua traza ferroviaria del SM Un puente met\u00e1lico sobre el Nela que ha perdido [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[10,42,60,61,84,116,127,145,158,159],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/laengana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/236"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/laengana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/laengana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/laengana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/laengana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=236"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/laengana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/236\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/laengana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=236"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/laengana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=236"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/laengana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=236"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}