{"id":227,"date":"2013-08-21T18:46:16","date_gmt":"2013-08-21T18:46:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/laengana\/?p=227"},"modified":"2013-08-21T18:46:16","modified_gmt":"2013-08-21T18:46:16","slug":"entre-rocas-de-trespaderne-a-ona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/laengana\/2013\/08\/21\/entre-rocas-de-trespaderne-a-ona\/","title":{"rendered":"Entre rocas, de Trespaderne a O\u00f1a"},"content":{"rendered":"<div class=\"mceTemp\">\n<dl id=\"attachment_228\" class=\"wp-caption alignleft\" style=\"width: 670px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-228\" title=\"1\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"437\" \/><\/a><em><span style=\"font-size: 11px; line-height: 17px;\">Edificio de viajeros de la estaci\u00f3n de Trespaderne, rehabilitado como albergue.<\/span><\/em><\/dt>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p>HAZ CLIC <strong><a href=\"http:\/\/cabeceras.eldiariomontanes.es\/imagenes-municipios\/cantabria\/6392\/de-trespaderne-a-ona-entre-rocas.html\" rel=\"external nofollow\">AQU\u00cd<\/a><\/strong> PARA VER LA GALER\u00cdA DE IMAGENES<\/p>\n<p><strong>Atravesamos el Desfiladero de la Horadada por donde lo hizo el tren y en compa\u00f1\u00eda del r\u00edo Ebro<\/strong><\/p>\n<p><strong>La ruta del Santander-Mediterr\u00e1neo, de 9,5 kil\u00f3metros, concentra trincheras, t\u00faneles y puentes<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seguir las huellas del ferrocarril Santander-Mediterr\u00e1neo entre Trespaderne y O\u00f1a garantiza el disfrute, por la grandiosidad del paisaje, pero exige precauci\u00f3n, por la inestabilidad del suelo que se pisa, cubierto de la basta e irregular grava sobre la que se asentaron los ra\u00edles y traviesas desmanteladas a partir de 2003. La antigua caja de la v\u00eda discurre entre los imponentes cortes de roca del Desfiladero de la Horadada. El r\u00edo Ebro, de aguas verdes, nos acompa\u00f1a en este tramo de 9,5 kil\u00f3metros que es un compendio de las obras ferroviarias acometidas a lo largo de toda la l\u00ednea para salvar los accidentes naturales: trincheras, t\u00faneles y puentes.<\/p>\n<p>Entre tanto d\u00eda de sol y calor, este 19 de agosto ha amanecido con un excepcional nublado. Salimos de la estaci\u00f3n de Trespaderne, que ha sido rehabilitada para acoger el Centro de Interpretaci\u00f3n Arqueol\u00f3gica del Desfiladero de la Horadada y un albergue. Los edificios de pasajeros y de servicios y el almac\u00e9n lucen en sus fachadas la piedra desnuda, liberada de cemento y pintura. La estaci\u00f3n est\u00e1 en el punto kilom\u00e9trico (PK) 321,5. En este trayecto, que iniciamos en sentido a Calatayud, donde se situaba el kil\u00f3metro 0, se conservan muchos de los indicadores verticales que marcaban el kilometraje cada cien metros. La l\u00ednea de casi 367 kil\u00f3metros, tendida por la Anglo Spanish Constructions Company entre 1925 y 1930 en un tiempo r\u00e9cord, funcion\u00f3 hasta el 31 de diciembre de 1984 entre el pueblo burgal\u00e9s de Dosante y la citada ciudad zaragozana, donde enlazaba con el ferrocarril Central de Arag\u00f3n para llegar al puerto de Sagunto, en el Mediterr\u00e1neo. Por el otro lado, el proyecto qued\u00f3 varado en tierras burgalesas y nunca alcanz\u00f3 Santander. El tramo entre Trespaderne y O\u00f1a a\u00fan estuvo activo muchos a\u00f1os despu\u00e9s de la clausura del ferrocarril, ya que serv\u00eda de itinerario a un tren tur\u00edstico, el Merintren o Tren de las Merindades, de la Asociaci\u00f3n Burgalesa de Amigos del Ferrocarril (Abuaf).<\/p>\n<p>A doscientos metros de la estaci\u00f3n, la vegetaci\u00f3n se cierne sobre la antigua v\u00eda, que se estrecha, invadida por altos juncos y plantas propias de zonas h\u00famedas. Enseguida llegamos al paso a nivel (PN) del PK 320,9, que conserva, ro\u00f1osas, las viejas se\u00f1ales que advert\u00edan de la presencia del tren. A partir de aqu\u00ed, la explanaci\u00f3n se ensancha, cubierta de un abundant\u00edsimo balasto. Resulta molesto caminar sobre piedras sueltas y desiguales, lo que obliga a poner un ojo en el suelo, a pesar de que el formidable paisaje merece que mantengamos los dos en alto. Con la carretera N-629 a la izquierda, avanzamos hacia el desfiladero.<\/p>\n<div class=\"mceTemp\">\n<dl id=\"attachment_230\" class=\"wp-caption alignleft\" style=\"width: 670px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-230\" title=\"2\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"437\" \/><\/a><em><span style=\"font-size: 11px; line-height: 17px;\">T\u00fanel de Valdecastro, de 66 metros, en el arranque del Desfiladero de la Horadada.<\/span><\/em><\/dt>\n<\/dl>\n<\/div>\n<div class=\"mceTemp\">\n<dl id=\"attachment_229\" class=\"wp-caption alignright\" style=\"width: 447px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-229\" title=\"3\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\" alt=\"\" width=\"437\" height=\"660\" \/><\/a><em><span style=\"font-size: 11px; line-height: 17px;\">Puente met\u00e1lico sobre la N-629 adosado al puente volado sobre el r\u00edo Ebro.<\/span><\/em><\/dt>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p>En el PK 320,3, llegamos al primer t\u00fanel de los seis que encontraremos en el recorrido, todos cortos. \u00c9ste es el de Valdecastro, mide 66 metros y horada una voluminosa mole de roca. A doscientos metros de la salida de la galer\u00eda, cruzamos un impresionante puente met\u00e1lico, en realidad son dos, unidos sin soluci\u00f3n de continuidad. El primero es un paso sobre la carretera N-629 y, adosado a \u00e9l, el segundo es un puente volado sobre el Ebro, cuyas aguas verdes vemos correr abajo a trav\u00e9s de los huecos que median entre las traviesas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de dejar el puente, el r\u00edo, que fluye por la derecha, nos acompa\u00f1ar\u00e1 en todo el recorrido. Nos adentramos en la Sierra de la Tesla, de vertiginosos cortados. Un cartel advierte de que estamos en un \u00e1rea de reproducci\u00f3n de especies protegidas (sobre todo, aves rapaces) y proh\u00edbe molestar a la fauna silvestre bajo amenaza de sanci\u00f3n. Puntas de roca asoman a la v\u00eda como proas de buques gigantescos. Atravesamos una sucesi\u00f3n de paredes verticales y trincheras, como Las Vi\u00f1uelas y La Callejuela. En el kil\u00f3metro 319 dejamos atr\u00e1s, a la izquierda, las ruinas de una caseta de servicio. A tres kil\u00f3metros y medio del recorrido, la maleza estrecha la senda en algunos tramos, pero sin interrumpirla. Atravesamos un bosque de pinos, robles, olmos y dem\u00e1s especies arb\u00f3reas. Revolotean por todo el trazado mariposas variadas y vistosas de peque\u00f1o tama\u00f1o.<\/p>\n<p>En el PK 317,6, a la izquierda, hay un bonito muro de contenci\u00f3n en tonos tostado-rojizos y, doscientos metros m\u00e1s all\u00e1, al mismo lado, otra pared, en este caso de piedra gris\u00e1cea. Entre ambos muros vemos las ruinas de otra caseta.<\/p>\n<p>En el PK 316,0, cruzamos el t\u00fanel de la Horadada, el m\u00e1s largo del trayecto, con 282 metros, y el \u00fanico que requiere del uso de linterna. A la salida, el Ebro corre entre la explanaci\u00f3n ferroviaria y una pared de roca gris. Entre los PK 315,1 y 314,9, la caja de la v\u00eda atraviesa campos de alfalfa sobre los que descansan fardos de paja rectangulares y, enseguida, en el kil\u00f3metro 314, el camino se cierra asediado por la maleza. Entre cardos y matorrales, a duras penas llegamos a un antiguo paso a nivel sobre un camino flanqueado por huertas que conduce al palacete de Sant\u00e9. Al otro lado, aparece un muro vegetal donde deber\u00eda estar la traza del ferrocarril. Un cartel nos advierte de que estamos en una propiedad privada, pero no hay m\u00e1s remedio que atravesarla para retomar m\u00e1s adelante la caja de la v\u00eda, clausurada es este trecho por la espesura. Hacemos una parada para liberarnos de las bolitas de pinchos que se han adherido como lapas a calcetines, cordones y pantalones. Nuestros pies parecen invadidos por una plaga de hormigas carn\u00edvoras. Una vez despegadas las adherencias vegetales, reanudamos la marcha por un camino particular que pasa por delante del palacete, con dos torres y un pabell\u00f3n central, y atraviesa un bosque de pinos, espinos y quejigos, un coto privado de caza.<\/p>\n<div class=\"mceTemp\">\n<dl id=\"attachment_231\" class=\"wp-caption alignleft\" style=\"width: 670px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-231\" title=\"4\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"437\" \/><\/a><em><span style=\"font-size: 11px; line-height: 17px;\">La vegetaci\u00f3n se espesa hasta cerrar la caja de la v\u00eda en el kil\u00f3metro 314.<\/span><\/em><\/dt>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p>El camino de Sant\u00e9 muere en la carretera a Villanueva de los Montes que, hacia abajo, desemboca en la carretera N-232, pero justo antes atraviesa dos puentes, uno, el \u00faltimo, sobre el r\u00edo Oca, y el anterior \u00a0no es sino un paso superior sobre la antigua v\u00eda del ferrocarril desde el que vemos, por el lado izquierdo, la boca del t\u00fanel de Valdam\u00ed, entre dos paredes de roca. Descendemos a la explanaci\u00f3n ferroviaria por unas escaleritas que forman parte de la pasarela del GR-1006. Una se\u00f1al de este sendero tur\u00edstico colocada a la salida del puente marca 1,8 kil\u00f3mettos hasta O\u00f1a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"mceTemp\">\n<dl id=\"attachment_232\" class=\"wp-caption alignleft\" style=\"width: 670px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-232\" title=\"5\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"437\" \/><\/a><em><span style=\"font-size: 11px; line-height: 17px;\">Entre dos paredes verticales de roca, el t\u00fanel de Valdem\u00ed, visto desde un paso superior.<\/span><\/em><\/dt>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p>Desde la boca del t\u00fanel de Valdam\u00ed, que mide 42 metros de largo y se abre en el PK 313,5, vemos ya la del t\u00fanel de la Blanca, a menos de 300 metros de distancia y con una longitud de 187. Cruzamos ambos t\u00faneles y, a la salida del segundo, pasamos bajo el puente nuevo de la carretera N-232. A cien metros, encontramos un puente volado sobre el r\u00edo Oca, un afluente del Ebro, y, tras cruzarlo, llegamos al paso a nivel sobre la antigua carretera N-232, desde el que vemos la boca del t\u00fanel de los Llanos, de 84 metros, y, a la izquierda, la peque\u00f1a casa del guarda, con las inscripciones 313+083 del kilometraje en la fachada. Est\u00e1 abandonada.<\/p>\n<div class=\"mceTemp\">\n<dl id=\"attachment_233\" class=\"wp-caption alignleft\" style=\"width: 670px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-233\" title=\"7\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"437\" \/><\/a><em><span style=\"font-size: 11px; line-height: 17px;\">Boca del t\u00fanel de Los Llanos, con la caseta de la guarder\u00eda del paso a nivel a la izquierda.<\/span><\/em><\/dt>\n<\/dl>\n<\/div>\n<p>Entramos en el \u00faltimo kil\u00f3metro del recorrido por el Desfiladero de la Horadada y, en este tramo, el r\u00edo Oca y la carretera N-232, que hasta ahora nos han acompa\u00f1ado por la derecha, vuelven a quedar a la izquierda. A la derecha se levantan las pe\u00f1as. En el PK 312,5, cruzamos el \u00faltimo de los seis t\u00faneles, el de La Rasa, de 69 metros.<\/p>\n<p>El acceso a la estaci\u00f3n de O\u00f1a, situada en el PK 312,0, est\u00e1 cortado por los trabajos de construcci\u00f3n de una depuradora, pero sorteamos la barrera y atravesamos la obra hasta llegar a los andenes. Los edificios de pasajeros, de servicios y de almac\u00e9n est\u00e1n rehabilitados, con las fachadas pintadas de color azul violeta, y forman parte del Centro Deportivo Gregorio Moreno, que lleva el nombre del fallecido exdirector de la Vuelta a Burgos. Dejamos atr\u00e1s el Ebro y el Desfiladero de la Horarada y subimos a O\u00f1a para visitar esta ciudad monumental perfilada por sus dominantes edificios religiosos del rom\u00e1nico.<\/p>\n<div class=\"mceTemp\">\n<dl id=\"attachment_234\" class=\"wp-caption alignleft\" style=\"width: 670px;\">\n<dt class=\"wp-caption-dt\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-234\" title=\"8\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"476\" \/><\/a><em><span style=\"font-size: 11px; line-height: 17px;\">Edificio de viajeros de la estaci\u00f3n de O\u00f1a, recuperada como centro deportivo municipal.<\/span><\/em><\/dt>\n<\/dl>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edificio de viajeros de la estaci\u00f3n de Trespaderne, rehabilitado como albergue. 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