{"id":12,"date":"2011-09-25T21:34:13","date_gmt":"2011-09-25T21:34:13","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/laengana\/?p=12"},"modified":"2011-09-25T21:34:13","modified_gmt":"2011-09-25T21:34:13","slug":"el-agujero-negro-entre-cantabria-y-burgos-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/laengana\/2011\/09\/25\/el-agujero-negro-entre-cantabria-y-burgos-3\/","title":{"rendered":"El agujero negro entre Cantabria y Burgos"},"content":{"rendered":"<p><strong>T\u00fanel de La Enga\u00f1a. Historia de un desprop\u00f3sito, 1941-2011 (I)<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_33\" style=\"width: 670px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2012\/11\/T\u00daNEL-BOCA-SUR-5.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-33\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-33\" title=\"T\u00daNEL BOCA SUR 5\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2012\/11\/T\u00daNEL-BOCA-SUR-5.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"477\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2012\/11\/T\u00daNEL-BOCA-SUR-5.jpg 660w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2012\/11\/T\u00daNEL-BOCA-SUR-5-300x217.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-33\" class=\"wp-caption-text\">Dos adolescentes entran al t\u00fanel de La Enga\u00f1a por la boca sur, en Valdeporres. Los primeros 400 metros de la galer\u00eda est\u00e1n permanentemente inundados. T. COBO<\/p><\/div>\n<p><strong>El t\u00fanel de La Enga\u00f1a, sin utilizar desde que acabaron las obras en 1961, se desmorona y nadie lo remedia<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El pasadizo fantasma que atraviesa la Cordillera Cant\u00e1brica fue durante 48 a\u00f1os, con sus 6.976 metros, el t\u00fanel ferroviario m\u00e1s largo de Espa\u00f1a, ferroviario s\u00f3lo de intenci\u00f3n, ya que jam\u00e1s circularon trenes bajo su b\u00f3veda y no lleg\u00f3 a tenderse ni un solo metro de v\u00eda. El t\u00fanel de La Enga\u00f1a comunica la Merindad de Valdeporres, en Burgos, con el Valle del Pas, en Cantabria. Intransitable por los derrumbes, lo \u00fanico que pasa hoy por este conducto es el tiempo, que dicen que todo lo cura, pero tambi\u00e9n todo lo destruye. Cuando se cumplen 50 a\u00f1os desde el final de las obras, en 1961, esta galer\u00eda ha devenido en un vac\u00edo doloroso, por su carga emocional e hist\u00f3rica, que interrumpe uno de los senderos naturales m\u00e1s bonitos del pa\u00eds. El agujero negro entre las dos provincias lo abrieron cientos de presos pol\u00edticos, con horarios intensivos y en condiciones extremas, y cientos de operarios contratados (las cifras registradas fluct\u00faan). Los primeros 500 metros los horadaron los reos a partir de 1942, con medios muy precarios que les obligaban a deslomarse. Tras un par\u00f3n y con el cambio de adjudicataria, la perforaci\u00f3n se aceler\u00f3 y se complet\u00f3 entre 1951 y 1961. Diecinueve a\u00f1os para un trabajo que estaba previsto despachar en cuatro y medio.<\/p>\n<p>Decenas de obreros murieron durante las obras, la mayor\u00eda por los desprendimientos que ocasionaban las excavaciones y las filtraciones de agua, y cuatro de ellos, en una voladura mal controlada. No hay coincidencia entre las distintas fuentes sobre las cifras de fallecidos en accidentes, que rondan la veintena. Muchos trabajadores contrajeron la silicosis por el polvo que respiraban mientras taladraban. Esa afecci\u00f3n pulmonar irreversible se cobr\u00f3 muchas vidas. Y del n\u00famero de lesionados y heridos tampoco hay recuentos fiables.<\/p>\n<p><strong>L\u00e1mina de agua<\/strong><\/p>\n<p>La perforaci\u00f3n comenz\u00f3 por la boca sur y unos meses despu\u00e9s se acometi\u00f3 tambi\u00e9n desde la boca norte, hasta que el equipo que penetraba desde Valdeporres y el que avanzaba desde el Valle del Pas se encontraron, el 26 de abril de 1959.<\/p>\n<p>La boca sur del t\u00fanel, en Valdeporres, est\u00e1 hoy totalmente inundada. La l\u00e1mina de agua se pierde en la oscuridad, hasta donde alcanza la vista. En la boca norte, ya en Yera (Vega de Pas), el agua se filtra a chorros por las paredes y la b\u00f3veda est\u00e1 picada de goteras. En los tiempos en que el firme estaba en perfecto estado, lo cruzaban vecinos, pastores y curiosos que dispon\u00edan de un todoterreno, y camioneros que se topaban con el puerto de Estacas de Trueba (1.166 metros de altitud) o con El Escudo (1.011 metros) cerrados por la nieve.<\/p>\n<div id=\"attachment_36\" style=\"width: 670px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2012\/11\/DSCF1063.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-36\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-36\" title=\"DSCF1063\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2012\/11\/DSCF1063.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"438\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2012\/11\/DSCF1063.jpg 660w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2012\/11\/DSCF1063-300x199.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-36\" class=\"wp-caption-text\">Acceso al t\u00fanel de La Enga\u00f1a en la boca sur (Valdeporres), con la cementera a la izquierda y el edificio del generador el\u00e9ctrico a la derecha. T. COBO<\/p><\/div>\n<p><strong>De aventura a temeridad<\/strong><\/p>\n<p>Cruzar el t\u00fanel a pie era una haza\u00f1a. En 1999, un desprendimiento entre los kil\u00f3metros dos y tres desde la boca sur transform\u00f3 la proeza en imprudencia. Y descart\u00f3 el trasiego de veh\u00edculos. A partir de 2005, un segundo derrumbe en el mismo punto convirti\u00f3 en temeridad cualquier tentativa de pasar el t\u00fanel. La monta\u00f1a de escombros llega casi hasta la antigua b\u00f3veda, aunque el techo se ha abierto hacia arriba por la ca\u00edda de tierra. Se puede superar este obst\u00e1culo, pero uno o una se exponen a quedar sepultados por un nuevo desplome. En la construcci\u00f3n no se emple\u00f3 forjado met\u00e1lico, s\u00f3lo hormig\u00f3n de dudosa calidad. Hoy la boca sur est\u00e1 amordazada por una tapia con una puerta de rejas, pero no siempre est\u00e1 cerrada.<\/p>\n<p>El t\u00fanel de La Enga\u00f1a no merec\u00eda quedar reducido a un pasaje para aventureros. Pero en sus buenos tiempos, cruzarlo era una excursi\u00f3n inici\u00e1tica emprendida a la tenue luz de las linternas, y m\u00e1s val\u00eda que no fallaran las pilas. Desde la parte burgalesa, el corredor dibuja una suave curva a la izquierda en los 300 primeros metros y, a partir de ah\u00ed, es completamente recto. Desde el comienzo del recorrido, se divisaba un puntito blanco al fondo, que crec\u00eda muy despacito hasta evidenciarse como la otra boca del t\u00fanel.<br \/>\nDespu\u00e9s de siete kil\u00f3metros de inmersi\u00f3n en la oscuridad y con la humedad aferrada a los huesos, la salida a la luz del verano se recib\u00eda como un c\u00e1lido abrazo, que animaba a refrescarse en las heladoras aguas del r\u00edo Yera. En la boca norte, este afluente del Pas discurre por un lecho angosto y rocoso. Pasar al otro lado dejaba un regusto a descubrimiento de un mundo ignoto, de un viaje hacia atr\u00e1s en el tiempo. La misma sensaci\u00f3n ten\u00edan quienes llegaban desde el otro extremo a una peque\u00f1a civilizaci\u00f3n abandonada y por explorar, el pueblo de La Enga\u00f1a.<\/p>\n<p>El t\u00fanel separa dos parajes que sobrecogen por su belleza, pero son radicalmente distintos. A la salida de la boca sur, se extiende la Castilla m\u00e1s verde, y la boca norte se abre a la Cantabria m\u00e1s pasiega. La Enga\u00f1a es el emblema de un complejo tramo de 17 kil\u00f3metros de la inconclusa l\u00ednea Santander-Mediterr\u00e1neo que muere, por la parte burgalesa, en el Viaducto de Santelices y, por la c\u00e1ntabra, a los pies de la imponente mole del monte Aj\u00e1n, muy cerca de la Estaci\u00f3n de Yera (Vega de Pas). Entre la boca norte y la estaci\u00f3n hay otros cuatro t\u00faneles, el m\u00e1s largo de 285 metros.<\/p>\n<p><strong>Los kil\u00f3metros muertos<\/strong><\/p>\n<p>La obra del tramo al que pertenece el t\u00fanel comenz\u00f3 en 1941 y concluy\u00f3 en 1961, dos a\u00f1os despu\u00e9s de que se supiera que no iba a entrar en servicio, y cost\u00f3 280 millones de pesetas de la \u00e9poca. La Enga\u00f1a forma parte de los 63 kil\u00f3metros que no se terminaron en la l\u00ednea del Ferrocarril Santander-Mediterr\u00e1neo, concebida para enlazar el puerto mar\u00edtimo de Santander con el de Sagunto y buscar una salida r\u00e1pida a las mercanc\u00edas.<\/p>\n<p>Estas \u00faltimas secciones del trayecto fueron adjudicadas a Ferrocarriles y Construcciones ABC en septiembre de 1941. La dictadura de Franco asign\u00f3 a esta empresa madrile\u00f1a dos destacamentos penales. Uno se instal\u00f3 en Pedrosa de Valdeporres, con 370 prisioneros republicanos, y el otro en Vega de Pas, con una poblaci\u00f3n reclusa de 190. Un indulto promulgado en octubre de 1945 benefici\u00f3 a la mayor\u00eda de estos reos pol\u00edticos, pero sobre muchos pesaba, adem\u00e1s, la orden de destierro, por lo que siguieron como trabajadores en la perforaci\u00f3n del t\u00fanel. Otros, que lograron la redenci\u00f3n de la condena con los trabajos forzados, permanecieron en la zona y se casaron all\u00ed.<\/p>\n<div id=\"attachment_35\" style=\"width: 670px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2012\/11\/t\u00fanel-boca-norte-8.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-35\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-35\" title=\"t\u00fanel boca norte 8\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2012\/11\/t\u00fanel-boca-norte-8.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"438\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2012\/11\/t\u00fanel-boca-norte-8.jpg 660w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2012\/11\/t\u00fanel-boca-norte-8-300x199.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-35\" class=\"wp-caption-text\">Boca norte del t\u00fanel de La Enga\u00f1a, en Yera (Vega de Pas), con filtraciones de agua. T. COBO<\/p><\/div>\n<p>En agosto de 1950, las obras fueron transferidas a la constructora zaragozana Portol\u00e9s y C\u00eda, que incorpor\u00f3 a numerosos civiles contratados. S\u00f3lo qued\u00f3 sin abrir el ramal entre Santander y Cidad\/Dosante (dos kil\u00f3metros m\u00e1s all\u00e1 de Santelices), ya que el tramo de casi 367 kil\u00f3metros entre esta estaci\u00f3n burgalesa y Calatayud (Zaragoza), que comenz\u00f3 a construirse en 1925 y se acab\u00f3 en el tiempo r\u00e9cord de seis a\u00f1os, s\u00ed entr\u00f3 en funcionamiento y enlazaba con la l\u00ednea Central de Arag\u00f3n, entre Calatayud y Sagunto (Valencia). En total, los dos ferrocarriles sumaban 700 kil\u00f3metros que, a efectos del prop\u00f3sito inicial, se fueron al garete por la suspensi\u00f3n de la obra en los escasos kil\u00f3metros finales.<\/p>\n<p>En 1930, cuando se puso en marcha el ferrocarril entre Cidad\/Dosante y Calatayud, el resto del proyecto sufri\u00f3 una parada, por las dificultades que planteaba lidiar con la Cordillera Cant\u00e1brica en el trecho final hacia Santander. Los t\u00e9cnicos examinaron varias alternativas y finalmente se impuso la soluci\u00f3n del t\u00fanel de La Enga\u00f1a. Despu\u00e9s de la Guerra Civil, se reanudaron las obras, paralizadas con car\u00e1cter definitivo en 1959.<\/p>\n<p>En Cantabria se atribuy\u00f3 la decisi\u00f3n de la dictadura de Franco de anular la l\u00ednea a la presi\u00f3n de una oligarqu\u00eda vasca que se opon\u00eda a que el puerto de Santander ganara tr\u00e1fico en detrimento del de Bilbao. Es una hip\u00f3tesis extendida, aunque no hay verdades absolutas al respecto. Otros estudiosos achacan el cierre a la entrada en vigor en 1959 del Plan Nacional de Estabilizaci\u00f3n Econ\u00f3mica del franquismo, que implicaba un cambio en el modelo de desarrollo para evitar la quiebra del pa\u00eds.<\/p>\n<div id=\"attachment_34\" style=\"width: 670px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2012\/11\/T\u00daNEL-OBREG\u00d3N-BOCA-SUR-5.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-34\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-34\" title=\"T\u00daNEL OBREG\u00d3N BOCA SUR 5\" src=\"\/laengana\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2012\/11\/T\u00daNEL-OBREG\u00d3N-BOCA-SUR-5.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"477\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2012\/11\/T\u00daNEL-OBREG\u00d3N-BOCA-SUR-5.jpg 660w, https:\/\/static-blogs.eldiariomontanes.es\/wp-content\/uploads\/sites\/15\/2012\/11\/T\u00daNEL-OBREG\u00d3N-BOCA-SUR-5-300x217.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-34\" class=\"wp-caption-text\">T\u00fanel de Obreg\u00f3n, en el tramo Sar\u00f3n-Boo de Guarnizo, el m\u00e1s desconocido y el menos accesible de los cinco t\u00faneles que nunca se utilizaron. T. COBO<\/p><\/div>\n<p>De los 63 kil\u00f3metros inacabados, en realidad s\u00f3lo quedaba por ejecutar algo m\u00e1s de la mitad, entre Yera y Sar\u00f3n. Para salvar esa distancia, estaban previstos otros tres t\u00faneles que s\u00f3lo existieron sobre el papel: dos entre Yera y La Vega y uno bajo el puerto de monta\u00f1a de La Bragu\u00eda. En el resto del tramo, faltaba tender la v\u00eda. Entre Sar\u00f3n y Boo de Guarnizo, se hab\u00eda construido la explanaci\u00f3n, el t\u00fanel de Obreg\u00f3n (267 metros), muy cerca de la entrada principal al Parque de la Naturaleza de Cab\u00e1rceno, y la estaci\u00f3n de Boo. Y desde Guarnizo ya hab\u00eda tren: en ese punto la l\u00ednea enlazaba con la de Santander-Alar del Rey.<\/p>\n<p><strong>Sin retorno<\/strong><\/p>\n<p>El 1 de enero de 1985, por decisi\u00f3n de Enrique Bar\u00f3n, ministro de Transporte y Comunicaciones del Gobierno de Felipe Gonz\u00e1lez, se clausur\u00f3 el Ferrocarril Santander-Mediterr\u00e1neo entre Cidad-Dosante (\u00faltima estaci\u00f3n) y Calatayud, y el enlace hasta Caminreal (Teruel): 434 kil\u00f3metros en total. Corri\u00f3 la misma suerte que otras l\u00edneas ferroviarias de baja rentabilidad. Se cerraron todas las que no cubr\u00edan el 23% de los gastos de explotaci\u00f3n. Esta medida exclu\u00eda cualquier posibilidad de recuperar el uso ferroviario del t\u00fanel de La Enga\u00f1a. Por si quedaba alguna duda, a partir de 2003 se desmantel\u00f3 el tendido en varios tramos, entre otros, el de Trespaderne-Cidad\/Dosante, con el que deb\u00eda enlazar el ramal entre Vega de Pas y Valdeporres.<\/p>\n<p>En junio de 2001, el Ministerio de Fomento encarg\u00f3 un estudio de viabilidad para construir una carretera que atravesara La Enga\u00f1a, pero los t\u00e9cnicos la desaconsejaron, al concluir que la longitud del t\u00fanel era excesiva y que, a pesar de ser de doble v\u00eda, era necesario ensancharlo para que admitiera dos carriles, uno en cada sentido. El coste inicial de la obra se estim\u00f3 entre 40 y 50 millones de euros.<br \/>\nEl proyecto para convertir en v\u00eda verde la traza del Santander-Mediterr\u00e1neo en la parte burgalesa reduce a\u00fan m\u00e1s las opciones de rehabilitar el t\u00fanel para el tr\u00e1fico rodado, en especial, de camiones de transporte de mercanc\u00edas. El tramo de 6 kil\u00f3metros entre la boca sur del t\u00fanel de La Enga\u00f1a y el Viaducto de Santelices ya ha sido acondicionado, como parte del itinerario del Camino Natural de las Merindades, bastante m\u00e1s ambicioso en extensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Medio siglo despu\u00e9s, el t\u00fanel de La Enga\u00f1a es una herida abierta en la Cordillera Cant\u00e1brica que sangra por sus dos orificios y se resiste a cicatrizar.<\/p>\n<p>(Pedrosa de Valdeporres\/Obreg\u00f3n\/Vega de Pas, a 25 de septiembre de 2011)<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>T\u00fanel de La Enga\u00f1a. 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