{"id":503,"date":"2016-10-03T08:47:47","date_gmt":"2016-10-03T07:47:47","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/fueradecampo\/?p=503"},"modified":"2016-10-03T08:47:47","modified_gmt":"2016-10-03T07:47:47","slug":"ligera-brisa-de-decadencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/fueradecampo\/2016\/10\/03\/ligera-brisa-de-decadencia\/","title":{"rendered":"Ligera brisa de decadencia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Vientos de la habana<\/strong><\/p>\n<p><em>Espa\u00f1a\/Cuba. 2016. 104 m. (16). \u2018Thriller\u2019. <\/em><\/p>\n<p><em>Director: F\u00e9lix Viscarret. <\/em><\/p>\n<p><em>Int\u00e9rpretes: Jorge Perugorr\u00eda, Juana Acosta, Yoima Vald\u00e9s, Mariam Hern\u00e1ndez, Pilar Mayoa <\/em><\/p>\n<p><em>Salas: Pe\u00f1acastillo<\/em><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Ei9rwVAp9mc\" frameborder=\"0\" width=\"560\" height=\"315\"><\/iframe><\/p>\n<p>El en\u00e9simo travelling a\u00e9reo sobrevuela las azoteas destartaladas y fragmentadas de La Habana. Es un recurso l\u00edcito del que abusa esta mirada noir con Leonardo Padura al frente y una brisa cr\u00edtica de luces y sombras, al fondo, a modo de leve cr\u00f3nica cubana. Todo es correcto en esta adaptaci\u00f3n a la pantalla del personaje de Mario Conde (el inspector, no el otro) pero tambi\u00e9n todo es ligero, superficial, convencional. Un asesinato violento, un entramado de drogas y quiz\u00e1s poderes ocultos, una amante misteriosa. Los ingredientes los conocemos y F\u00e9lix Viscarret, cineasta de la m\u00e1s que notable \u2018Bajo las estrellas\u2019, enciende la mecha y agita la p\u00f3lvora pero nunca acabamos de apreciar el incendio de la violencia, los pliegues y ambig\u00fcedades de un retrato lineall que se queda en la epidermis de las calles de La Habana. M\u00e1s que vientos son brisas, r\u00e1fagas que apenas mueven las entra\u00f1as emocionales de lo que se presupone un aire negro y desgarrado. Ese discurso a modo de tacto que nunca ahonda en las heridas de los personajes y en los escenarios de la decadencia, queda ya reflejado en las interpretaciones de Jorge Perugorr\u00eda, siempre s\u00f3lido, y Juana Acosta que se esfuerzan con resultados insuficientes en otorgar profundidad al equipaje biogr\u00e1fico de sus respectivos personajes. Lo cierto es que casi todo lo que sucede o se cuenta en el filme de Viscarret es una cometa muy atada y, al tiempo, ajena a la gravedad que enuncia el destino de los hechos. La criaturas creadas por Padura, plasmadas en una serie de novelas polic\u00edas de \u00e9xito, no acaban de mostrarse en una pel\u00edcula incapaz de quitarse de encima la patina de telefilme. La contradicci\u00f3n radica en que est\u00e1 bien lograda y perfilada la atm\u00f3sfera callejera pero ese latido de enigma, misterio y encanto apenas se asoma entre los vericuetos y el enredo de una trama intensa aunque sin aliento. Hay un permanente halo de episodio piloto de serie televisiva y todo revela un tono que se asemeja al preludio o la presentaci\u00f3n de unos personajes y un escenario\u00a0 \u00fanico para futuras entregas. El retrato del melanc\u00f3lico y rom\u00e1ntico inspector, entre el ron y la mirada perdida en sue\u00f1os de escritor, muestra una textura de thriller sentimental, ceremonioso, sereno, exento de hondura, y el golpe bajo planea en la ficci\u00f3n sin llegar a amerizar sobre esta historia de supervivencia y deseos rotos o aplazados. El director parece m\u00e1s preocupado por lo formal, su mejor baza, y descuida un material que da pie a muchas piruetas y huracanes. Lo sensual de la isla y su emblem\u00e1tica ciudad se dibuja con caligraf\u00eda y hoja de ruta de agencia de viajes, atractivo pero plano,convincente y, sin embargo, ausente de poso. En muchas ocasiones lo costumbrista ensombrece lo pasional y en otras la melancol\u00eda dulce, m\u00e1s que \u00e1cida, pone un velo sobre el viaje al fin de la noche que anuncia la trama pero que nunca emprende. Los sue\u00f1os y utop\u00edas al fondo, el sudor y las obsesiones en primera instancia y estancia. Pero entre ambas el filme deambula correcto, muchas veces ins\u00edpido, dando a entender que en cualquier momento saltaremos al vac\u00edo de la pesadilla o a lado oscuro de los afectos traicionados. Como el propio filme, no obstante, recorremos su metraje errando por los callejones habaneros sin rumbo fijo, somnolientos, sin degustar del todo el sue\u00f1o literario de Padura ni lograr sentir esos vientos de bajos fondos, laberintos y ruinas. La corrupci\u00f3n fumiga la ficci\u00f3n pero no llegamos a apreciar el olor del desencanto<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vientos de la habana Espa\u00f1a\/Cuba. 2016. 104 m. (16). \u2018Thriller\u2019. Director: F\u00e9lix Viscarret. 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