{"id":354,"date":"2016-03-08T08:17:22","date_gmt":"2016-03-08T07:17:22","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/fueradecampo\/?p=354"},"modified":"2016-03-08T08:17:22","modified_gmt":"2016-03-08T07:17:22","slug":"pulso-y-contundencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/fueradecampo\/2016\/03\/08\/pulso-y-contundencia\/","title":{"rendered":"Pulso y contundencia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Cien a\u00f1os de perd\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><em>Espa\u00f1a. 2016. 96 m. (12). \u2018Thriller\u2019. <\/em><\/p>\n<p><em>Director: Daniel Calparsoro. <\/em><\/p>\n<p><em>Int\u00e9rpretes: Luis Tosar, Rodrigo de la Serna, Ra\u00fal Ar\u00e9valo, Jos\u00e9 Coronado, Patricia Vico, Joaqu\u00edn Furriel. <\/em><\/p>\n<p><em>Salas: Cinesa y Pe\u00f1acastillo<\/em><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/RwU2s0Qs2ys\" frameborder=\"0\" width=\"560\" height=\"315\"><\/iframe><\/p>\n<p>Nacido para contar. Daniel Calparsoro no se anda nunca por las ramas. Contundencia en la caligraf\u00eda formal. Factura visual intachable y poderosas razones para no dejar cabos sueltos. Muchos de sus filme son secos pu\u00f1etazos en el est\u00f3mago y demostraciones claras de que est\u00e1 dotado para el cine de g\u00e9nero. Ahora el cineasta de \u2018Salto al vac\u00edo\u2019 une la frescura salvaje de sus inicios, como en la citada \u00f3pera prima, con la experiencia para firmar un contundente thriller de robos envuelto en un chaleco cargado de bombas de profundidad sociales. En apariencia \u2018Cien a\u00f1os de perd\u00f3n\u2019 no busca la denuncia abierta pero Calparsoro tampoco renuncia a ella. Simplemente elude la manipulaci\u00f3n y el mensaje facil\u00f3n y deja que la historia del atraco con trasfondo pol\u00edtico, muy bien narrada, fluya con destreza. El magma social, el desamparo ciudadano, las trampas del sistema, la voracidad de unos cuantos a costa de la mayor\u00eda\u2026todo ello va empapando el discurso que subyace en la an\u00e9cdota. El pulso de g\u00e9nero, la facilidad para crear una atm\u00f3sfera, la met\u00e1fora de los escenarios elegidos y la excelencia de un pu\u00f1ado de actores hace el resto. Adscrita a ese formato \u2013de \u2018Celda 211\u2019 a la reciente \u2018El desconocido\u2019\u2013 que el cine espa\u00f1ol ha sabido abordar con energ\u00eda y eficacia, el \u00faltimo Calparsoro tiene mucho de rabia bien administrada y de eficiente claridad formal. Desde ese primer barrido fugaz pero revelador por el patio de un banco \u2013quiz\u00e1s el paisaje m\u00e1s emocionalmente apocal\u00edptico de la \u00faltima d\u00e9cada sin necesidad de oropeles gore y artificios\u2013\u00a0 donde clientes desorientados y asustadizos muestran su desamparo e incomprensi\u00f3n ante la amenaza de la ruina o el desahucio, revela que el cineasta de \u2018Pasajes\u2019 no se va a quedar en la orilla. La cr\u00edtica pol\u00edtica de Calparsoro es obvia. Quiz\u00e1s incluso se antoja algo t\u00edmida pero probablemente se deba a que los acontecimientos de la realidad superan cada d\u00eda la cr\u00f3nica de ficci\u00f3n que nos presenta el filme. A cambio, \u2018Cien a\u00f1os de perd\u00f3n\u2019 nos propone casi un \u00fanico escenario, tenso y visceral, con actores que enroscan la trama y las referencias del dentro \/afuera con en\u00e9rgica presencia. Jorge Guerricaechevarr\u00eda escribe una historia de delincuentes y rehenes que sirve de par\u00e1bola de actualidad pol\u00edtica y cr\u00f3nica del mal de la crisis y la corrupci\u00f3n. Con Valencia (nada es casual) como decorado referencial, el filme mide sus dosis de violencia, su sentido del humor y su capacidad para el entretenimiento. Con \u2018Tarde de perros\u2019 de Lumet en el horizonte cin\u00e9filo, el eficaz ejercicio est\u00e1 sostenido en el equilibrio entre el thriller en directo y la pesadilla turbulenta de poder, crimen y abuso que asoma entre los pliegues que subyacen al mero robo. Calparsoro conecta con esa realidad mediante la elaboraci\u00f3n de un artefacto sin fisuras, que atrapa y seduce, que pude ser tan fren\u00e9tico como incisivo (en realidad solo hace una parada para sacarle jugo a sus dos actorazos principales, Rodrigo de la Serna y Luis Tosar) y encierra al espectador en una burbuja dentro de otra burbuja familiar, mientras el cine supura mala leche, juega con el qui\u00e9n roba a qui\u00e9n y, parad\u00f3jicamente, desde la sobriedad pero la valent\u00eda golpea una y otra vez en la caja de seguridad del sistema mientras asomamos la cabeza por la ventanilla para reclamar por en\u00e9sima vez, intentando vislumbrar esa claridad que alumbre los rostros de la corrupci\u00f3n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cien a\u00f1os de perd\u00f3n Espa\u00f1a. 2016. 96 m. (12). \u2018Thriller\u2019. 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