{"id":268,"date":"2015-10-28T10:36:07","date_gmt":"2015-10-28T09:36:07","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/fueradecampo\/?p=268"},"modified":"2015-10-28T10:36:07","modified_gmt":"2015-10-28T09:36:07","slug":"mi-primera-guillotina-chispas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/fueradecampo\/2015\/10\/28\/mi-primera-guillotina-chispas\/","title":{"rendered":"Mi primera guillotina, chispas"},"content":{"rendered":"<p><strong>Hotel Transilvania 2<\/strong><\/p>\n<p><em>EE UU. 2015. 89 m. (TP). Animaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Director: Genndy Tartakovsky.<\/em><\/p>\n<p><em>Salas: Cinesa y Pe\u00f1acastillo<\/em><\/p>\n<p><em><\/em><br \/>\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/T3nqmGgnJe8\" frameborder=\"0\" width=\"560\" height=\"315\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para hincar el diente. Hay ritmo bien entendido. Entusiasmo, animaci\u00f3n vitalista (y no es un chiste) y efervescencia argumental, mitad humana, mitad monstruo. Divertida y eficaz, se quita el lastre de las segundas partes, la sombra vamp\u00edrica de ser mejor que la primera, y no hace concesiones a la posible franquicia que se avecina. \u2018Hotel Transilvania 2\u2019 es un entretenimiento asegurado para peque\u00f1os vampiritos deseosos de que les regalen su primera guillotina, chispas. Slapstick acelerado, hipervitan\u00edmico e hiperactivo que tiene en la presentaci\u00f3n-descripci\u00f3n de cada habitante y hu\u00e9sped del hotel de los mil l\u00edos su mejor baza. Este Dr\u00e1cula tur\u00edstico de tres estrellas con derecho a mordisco convierte la apuesta de Genndy Tartarovsky en una atractiva estancia que posee como mayor virtud el no descuidar el desarrollo de personajes, pese a cierta aceleraci\u00f3n del tramo final al desaprovechar algunos factores de la trama. El cineasta, ya responsable de la primera entrega, cuida los di\u00e1logos y las situaciones jocosas que contrastan a humsanos y vampiros en un jugoso duelo entre lo fugaz y lo eterno. Una secuela que subraya con desparpajo el lado inici\u00e1tico, esa educaci\u00f3n en busca de la transgresi\u00f3n. Toda la trama est\u00e1 aferrada, casi adherida a un concepto muy colorista, fren\u00e9tico, cuya acumulaci\u00f3n de gags visuales quiz\u00e1s hubiese merecido el freno de mano del equilibrio.\u00a0 Pero es innegable su sentido del humor, su b\u00fasqueda permanente de comicidad y ese regocijo en lo negro sin abandonar su materia prima infantil. Lo importante es que la mezcla de sustos, sorpresas, ternurismo en peque\u00f1as dosis y divertimento es siempre ajustada y discurre con intenso equilibrio. Agilidad, m\u00e1s que originalidad, el filme revela su eficacia especialmente en una media hora inicial que se antoja una monta\u00f1a rusa de locuaz expresividad digital. Doblaje y voces aparte, triunfan este festival de detalles por dibujo que a veces juega con el absurdo, otras con la riqueza de perfiles y casi siempre con una querencia por la catalogaci\u00f3n de modo que la galer\u00eda monstruosa no exenta de frescura. Adam Sandler es el productor y guionista de esta segunda entrega y para bien y para mal se respira su huella. Entre el icono pop, el inevitable aire festivo de Halloween y los t\u00f3picos sobre la educaci\u00f3n, bien reelaborados y revueltos, el filme se mueve arriba y abajo en un sofrito de lugares comunes desbrozados con humor. Pese a que domina el elogio de lo familiar como ecosistema natural, esta sugerente entrega no desde\u00f1a la cr\u00edtica sobre la utilizaci\u00f3n del ni\u00f1o en el universo consumista y mira de frente a los monstruos del mercado del buenismo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hotel Transilvania 2 EE UU. 2015. 89 m. (TP). Animaci\u00f3n. Director: Genndy Tartakovsky. Salas: Cinesa y Pe\u00f1acastillo &nbsp; Para hincar el diente. Hay ritmo bien entendido. Entusiasmo, animaci\u00f3n vitalista (y no es un chiste) y efervescencia argumental, mitad humana, mitad monstruo. 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