{"id":189,"date":"2015-07-07T09:51:50","date_gmt":"2015-07-07T08:51:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/fueradecampo\/?p=189"},"modified":"2015-07-07T09:51:50","modified_gmt":"2015-07-07T08:51:50","slug":"reino-amarillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/fueradecampo\/2015\/07\/07\/reino-amarillo\/","title":{"rendered":"Reino amarillo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los minions<\/strong><\/p>\n<p><em>EE UU. 2015. 91 m. (TP). Animaci\u00f3n. Directores: Kyle Balda y Pierre Coffin. Salas: Pe\u00f1acastillo y Cinesa<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/_-R1t39lPoQ\" frameborder=\"0\" width=\"560\" height=\"315\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La cosa va de alegr\u00eda amarilla contagiosa. \u2018Los Minions\u2019, una cuadrilla de peque\u00f1os espabilados con un sentido peculiar de la solidaridad, se hab\u00edan ganado a pulso su protagonismo. As\u00ed que entre el spin off \u2013ya saben, esa moda muy televisiva de afrontar un proyecto nacido como extensi\u00f3n de otro anterior\u2013 y la precuela, la fiebre amarilla ya tiene su propia historia: un viaje en el tiempo, que no se lo salta ni la m\u00e1quina m\u00e1s eficaz, desde los or\u00edgenes de la humanidad, pasando por Altamira, hasta llegar al Londres de los sesenta. \u2018Los Minions\u2019 poseen una cualidad singular: en solitario mantienen rasgos diferenciadores atractivos y como colectivo uno se acaba olvidando que son carne de animaci\u00f3n y adquieren otra textura. El \u2018para t\u00fa\u2019 ya es casi un lema cin\u00e9filo, un c\u00f3digo para los enganchados a estos renacuajos que se mueven entre el absurdo de los Marx, el gamberrismo y el humor surreal. Su primera aventura en solitario tras independizarse del villano Gru, es irregular, va de m\u00e1s a menos y se basa en la dispersi\u00f3n argumental y de tono, pero no se le puede negar diversi\u00f3n y un permanente vitalismo l\u00fadico, una vitamina de alegr\u00eda entre la imaginaci\u00f3n y la energ\u00eda alocada. An\u00e1rquicos y\u00a0 peligrosamente juntos su fuerte car\u00e1cter de juguete alocado suple las carencias de una historia que narrativamente no es compacta ni s\u00f3lida pero que se mueve a ritmo de giros bufonescos. Su arranque es espectacular con una serie de gags que juegan con la deformidad de la historia y los t\u00f3picos, de Napol\u00e9on a Dr\u00e1cula, y con gotas de genialidad slapstick. L\u00e1stima que el endeble camino narrativo impida dar consistencia al potencial c\u00f3mico de estos sirvientes del mal. Con m\u00e1s ambici\u00f3n y cuidado del gui\u00f3n, la puesta de largo amarilla hubiese ganado en lucidez. Hay ideas pero falta argamasa. Y cuando los gags se quedan en meras islas el efecto sorpresa es simple ventosidad festiva. \u2018Los Minions\u2019, entre el gregarismo y el anonimato, el abrazo colectivo y la individualidad m\u00e1s feroz, son ya una marca iluminada\u00a0 entre la travesura, el sabor a pl\u00e1tano y ese idioma que mezcla vocabulario como si estuviese inventando el lenguaje de manera permanente. Con estas premisas triunfan las criaturas sobre la levedad de la historia que sufre muchas fugas y subtramas.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los minions EE UU. 2015. 91 m. (TP). Animaci\u00f3n. Directores: Kyle Balda y Pierre Coffin. Salas: Pe\u00f1acastillo y Cinesa &nbsp; &nbsp; La cosa va de alegr\u00eda amarilla contagiosa. \u2018Los Minions\u2019, una cuadrilla de peque\u00f1os espabilados con un sentido peculiar de la solidaridad, se hab\u00edan ganado a pulso su protagonismo. As\u00ed que entre el spin off [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[196,287],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/fueradecampo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/189"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/fueradecampo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/fueradecampo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/fueradecampo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/fueradecampo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=189"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/fueradecampo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/189\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/fueradecampo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=189"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/fueradecampo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=189"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/fueradecampo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=189"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}