<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Fuera de campoUncategorized &#8211; Fuera de campo</title>
	<atom:link href="https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/category/uncategorized/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo</link>
	<description>Guillermo Balbona comenta la actualidad cinematográfica y los estrenos de la semana</description>
	<lastBuildDate>Tue, 21 May 2019 22:08:57 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0</generator>
		<item>
		<title>La palabra en la batalla</title>
		<link>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2018/01/17/la-palabra-en-la-batalla/</link>
		<comments>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2018/01/17/la-palabra-en-la-batalla/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 17 Jan 2018 08:04:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Balbona</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[critica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[instante]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[mas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[oscuro]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[trailer]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/?p=853</guid>
		<description><![CDATA[El instante más oscuro Darkest Hour 2017 125 min. Reino Unido. Dirección: Joe Wright. Guion: Anthony McCarten Música: Dario Marianelli. Fotografía: Bruno Delbonnel. Reparto: Gary Oldman,  Ben Mendelsohn,  Kristin Scott Thomas,  Lily James,  Stephen Dillane, Richard Lumsden,  Philip Martin Brown,  Brian Pettifer,  Tom Ashley,   cke Género: Drama. Salas: Cinesa y Peñacastillo No es un biopic. [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div><strong>El instante más oscuro</strong></div>
<div>
<div></div>
<div><em>Darkest Hour 2017 125 min. Reino Unido.</em></div>
<div><em>Dirección: Joe Wright. Guion: Anthony McCarten</em></div>
<div><em>Música: Dario Marianelli. Fotografía: Bruno Delbonnel. </em></div>
<div><em>Reparto: Gary Oldman,  Ben Mendelsohn,  Kristin Scott Thomas,  Lily James,  Stephen Dillane, Richard Lumsden,  Philip Martin Brown,  Brian Pettifer,  Tom Ashley,   cke</em></div>
<div><em>Género: Drama. Salas: Cinesa y Peñacastillo</em></div>
<p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/aozdvAwLzYU" frameborder="0" allow="autoplay; encrypted-media" allowfullscreen></iframe>
</div>
<div></div>
<div></div>
<div>No es un biopic. Y sortea con distracciones, atmósferas y virtuosismo, el tono hagiográfico tan frecuente en estos perfiles. Es más bien una vibración, un latido político, un hombre en el laberinto de un agitado mes, que resulta ser una encrucijada decisiva tanto en su biografía particular como en la del mundo que lo rodea. Retrato o excusa, Churchill se mueve entre el látex del maquillaje que esconde al actor Gary Oldman para descubrir al primer ministro británico, y las imágenes sibaritas, entre filigranas y subrayados que imprime a la narración el cineasta Joe Wright. En tiempos de ‘Brexit’ reivindicar la figura del mandatario y rey de la oratoria resulta tan suspicaz como perverso. Si el nivel político actual de los dirigentes del Reino Unido fuera mínimamente cercano al del Primer Ministro británico, su marcha de la UE  sólo podría interpretarse de una manera: el que quedara aislado sería el continente. El director de ‘Expiación’ (últimamente imbuido en la serie ‘Black mirror’) obvia el análisis de actualidad y fija la atención en la superficie del popular político. El suyo es un filme de citas visualizadas a través de esa tendencia de Wright por el álbum de imágenes impecables, elegantes, de planos y movimientos de cámara que parecen buscar lo imposible. Vemos el mundo como una pecera a través del ojo de Churchill mientras transitamos por un tiempo convulso sin saber si llegaremos a la orilla.  Jonathan Teplitzky, con la interpretación de Brian Cox al frente, se acercó al mandatario en pantalla hace apenas unos meses y, de manera colateral,  ‘Dunkerque’ de Christopher Nolan retrataba el reverso: la victoria moral de una masa anónima. Curiosa y paradójicamente ‘El instante más oscuro’, pese a su destreza con las imágenes –las miradas del líder hacia el pueblo desde un vehículo, o el virtuosismo para evitar que tanto despacho y duelo verbal condicionen este thriller político–, alcanza sus momentos más emotivos y auténticos cuando vibra la palabra épica del discurso de Churchill, cuando en una escena afectada pero tremenda en su efectividad el político viaja en el metro con los ciudadanos y ratifica que lo importante es la lucha final contra el fascismo y no cabe la rendición. El resto es superficie, no hay hondura ni en el retrato del personaje ni de quienes le rodean, caso de la desaprovechada figura de su esposa, encarnada por la siempre intensa Kristin Scott Thomas. No obstante, el manierismo del cineasta y la brillantez del discurso, bien macerado por el guión, logran momentos atractivos. Oldman, mas allá de la máscara, consigue transparentar matices tras la piel y la gesticulación. Rabia, fuego, temblor y leyenda. Lo que huele a verdad, lo más necesario al cabo, es ese estremecido elogio de la palabra movilizada en la batalla, que construye la gramática esencial de la supervivencia y la épica de la utopía.</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2018/01/17/la-palabra-en-la-batalla/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>853</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Leer la vida</title>
		<link>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/12/11/leer-la-vida/</link>
		<comments>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/12/11/leer-la-vida/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 11 Dec 2017 12:20:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Balbona</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[critica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[la]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[libreria]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[trailer]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/?p=832</guid>
		<description><![CDATA[La librería  The Bookshop (La librería) 2017 115 min. España. Dirección: Isabel Coixet. Guion: Coixet (Novela: Penelope Fitzgerald). Música: Alfonso de Vilallonga.Fotografía: Jean-Claude Larrieu. Reparto: Emily Mortimer,  Patricia Clarkson,  Bill Nighy,  Honor Kneafsey,  James Lance, Harvey Bennett,  Michael Fitzgerald,  Jorge Suquet. Género. Drama  Salas: Peñacastillo. Y Filmoteca (V.O.S.) desde el día 13. &#160; Cada uno [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div><strong>La librería </strong></div>
<div>
<div></div>
<div></div>
<div><em>The Bookshop (La librería) 2017 115 min. España. </em></div>
<div><em>Dirección: Isabel Coixet. Guion: Coixet (Novela: Penelope Fitzgerald). </em></div>
<div><em>Música: Alfonso de Vilallonga.Fotografía: Jean-Claude Larrieu. </em></div>
<div><em>Reparto: Emily Mortimer,  Patricia Clarkson,  Bill Nighy,  Honor Kneafsey,  James Lance, Harvey Bennett,  Michael Fitzgerald,  Jorge Suquet. </em></div>
<div><em>Género. Drama  Salas: Peñacastillo. Y Filmoteca (V.O.S.) desde el día 13.</em></div>
<p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/WFyhdSDTeEA" frameborder="0" gesture="media" allow="encrypted-media" allowfullscreen></iframe>
</div>
<div></div>
<p>&nbsp;</p>
<div></div>
<div>Cada uno tenía su pasado encerrado dentro de sí mismo, como las hojas de un libro aprendido por ellos de memoria; y sus amigos podían leer sólo el título». Las palabras de Virginia Woolf, la habitación propia, el eterno femenino, la libertad de escritura y la lectura pueden enmarcar la atmósfera de esta mirada sutil que se posa sobre la vida como se lee una última página de un  gran libro: con algo de placer consumado y melancolía por lo que definitivamente ha concluido. En ese equilibrio de exaltación de vida y sombra de muerte, de libertad y opresión se mueve esta historia en femenino singular enfrentada a una estructura coral cargada de poder, intolerancia y prejuicios. Isabel Coixet, cuyo cine ha venido mutando con aparente facilidad sin que ello haya perjudicado la esencia de una cineasta de caligrafía personal e intensa sobre la que no cabe andarse con medias tintas, ha abordado tras varios cortos y proyectos documentales una adaptación pulcra, meticulosa y compleja bajo la pátina de sencillo y estético retrato. Esa mezcla de naturalismo e impresionismo, su incursión y diálogo con el paisaje, el de la naturaleza y el humano, y la colisión del deseo y el sueño personal frente a los obstáculos de una comunidad instalada en la superficialidad y las etiquetas sociales y morales, conjuga una delicada y hermosa celebración de la libertad y un elogio de la lectura como viaje, descubrimiento y estancia pasional. La directora de ‘Mapa de los sonidos de Tokio’ que, en los últimos tiempos, ha realizado proyectos tan dispares como ‘Ayer no termina nunca’ y ‘Nadie quiere la noche’, despliega en ‘La librería’ una lección de sensibilidad encajada en una puesta en escena que acentúa esa simbiosis entre la apariencia y el mundo interior, la libertaria fuerza de la naturaleza y el ruido de la vulgaridad, la complejidad de las emociones y la defensa del buen gusto o el respeto al otro. La estética british de esta adaptación de la obra de Penelope Fitzgerald se filtra con una mirada sobre el mundo que se expande de lo pequeño -el pueblo- a lo universal, los libros y su invitación permanente. En su tono aparentemente comedido y austero late una vibración emocional que recorre las entrañas de este cuento de mujer con libros, de coraje y deseo de ser libre. Es ese juego de contrastes, la red de afinidades y complicidades entre algunos personajes y esa constante sensación de ir posándose sobre las cosas. El lenguaje de ‘La librería’, con su gramática propia, ofrece sugerencias, construye castillos en el aire que pueden sentirse y abre cínicas defensas frente a la amargura y los enemigos de la libertad. Entre libros anda el juego. Entre ‘Crónicas marcianas y ‘Lolita’, entre miradas, silencios, querencias y vínculos. Una película que es una cartografía humana para leer personas y acceder a los capítulos existenciales, conscientes de que nunca terminaremos la lectura. Sugerencia y conmoción como marcapáginas de instantes donde fluye la vida.</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/12/11/leer-la-vida/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>832</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>De espejos y reflejos</title>
		<link>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/11/02/de-espejos-y-reflejos/</link>
		<comments>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/11/02/de-espejos-y-reflejos/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Nov 2017 09:40:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Balbona</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[critica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[marrowbone]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[secreto]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[trailer]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/?p=808</guid>
		<description><![CDATA[El secreto de Marrowbone  2017 109 min. España Dirección y guión: Sergio G. Sánchez. Música: Fernando Velázquez. Fotografía: Xavi Giménez. Reparto: George MacKay,  Mia Goth,  Charlie Heaton,  Anya Taylor-Joy,  Matthew Stagg. Género: Terror. Salas: Cinesa y Peñacastillo  Es un cine que se mira en otros y en los otros. Una película espejo sobre espejos y [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div><strong>El secreto de Marrowbone </strong></div>
<div>
<div></div>
<div><em>2017 109 min. España </em></div>
<div><em>Dirección y guión: Sergio G. Sánchez. </em></div>
<div><em>Música: Fernando Velázquez. </em></div>
<div><em>Fotografía: Xavi Giménez. </em></div>
<div><em>Reparto: George MacKay,  Mia Goth,  Charlie Heaton,  Anya Taylor-Joy,  Matthew Stagg. </em></div>
<div><em>Género: Terror. Salas: Cinesa y Peñacastillo</em></div>
<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/PGm89Q5XBpU" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
</div>
<div> Es un cine que se mira en otros y en los otros. Una película espejo sobre espejos y reflejos, estancias y no lugares entre el pasado y el presente donde fluye la necesidad de amar, los monstruos interiores y el miedo a crecer. En ‘El secreto de los Marrowbone’ cabe tanto universo referencial, lo cual es bueno y malo, como factura sólida, tanto poder ilusorio, como de caja mágica, como frialdad emocional. A Sergio G. Sánchez le ganan sus ansias de contar, su narratividad, y le pierden sus excesos: cierto manierismo, el postalismo de algunas imágenes y los subrayados musicales. El cineasta debutante, autor del excelente cortometraje ‘7337’, guionista reputado de ‘El orfanato’ y ‘Lo imposible’ de Bayona, se regodea en los límites de su historia y retuerce el guion de tal modo que su mecanismo de relojería acaba sonando con retraso, sin efecto sorpresa y deja vu, como si un reloj de cuco soportara un mecanismo sincronizado, digital y sofisticado. Su filme es otra vuelta de tuerca, Henry James, Peter Pan y una inmersión desde el misterio del pasado en ese miedo primario que arrastramos, el de las pérdidas entre la infancia y la adolescencia, entre el niño y el adulto. El filme se muestra más sugerente cuando se aparta de las obligaciones de género, del thriller que lleva dentro, y retrata con delicadeza esas fronteras inasibles entre lo que perdemos y poseemos para siempre. Un juego sutil entre la fantasía y la realidad, la ensoñación y el deseo, la imaginación y los sueños. El secreto no importa tanto como cruzar entre mundos conocidos y desconocidos, entre alumbramientos y sombras, entre susurros e historias a medio contar y evidencias y pesadillas cotidianas. Hay sustancia, ADN, vocación de estilo y hasta sobran algunas demostraciones de oficio, pero falta sugestión emocional, hondura, como si el filme necesitara desprenderse de una carga que arrastra sin saberlo. Giros sobre sí mismo y ornamentos se entrelazan con una elegancia visual innegable, pero acaba por distraer más que aportar. Entre el drama familiar y el terror psicológico, ‘El secreto de los Marrowbone’ discurre coqueta, elegante, con empaque y apariencia pero se muestra endeble cuando el miedo, la soledad, la mentira y lo ignoto toman el mando de los espacios. La angustia malsana y lo enfermizo, lo sórdido incluso, se anuncian pero no encuentran su sitio. Los fantasmas están más huérfanos que los personajes. El miedo y la culpa habitan en el caserón que acoge la trama pero las trampas, el efectismo, el deseo de transitar entre géneros como para contentar públicos diferentes agota y ahoga las estancias donde realidad y fantasía colisionan cada una con sus armas. Es un filme hermoso en ocasiones, afectado casi siempre, que olvida el equipaje que llevaba dentro: la fragilidad humana, la fortaleza emocional y el combate entre el niño y el adulto que llevamos dentro. Cuando quiere lanzarse al vacío es demasiado tarde y la historia ya está tan sujeta, jibarizada por Hollywood como domesticada por un suspense que se ha dejado por el camino la magia de la extrañeza. Y todo resulta un secreto a voces.</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/11/02/de-espejos-y-reflejos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>808</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>pliegues familiares</title>
		<link>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/11/02/pliegues-familiares/</link>
		<comments>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/11/02/pliegues-familiares/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Nov 2017 09:09:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Balbona</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[abril]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[critica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[hijas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[trailer]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/?p=806</guid>
		<description><![CDATA[Las hijas de abril 2017 93 min. México. Director y guión: Michel Franco. Fotografía: Yves Cape. Reparto: Emma Suárez, Ana Valeria Becerril, Hernán Mendoza, Joanna Larequi, Enrique Arrizon, Iván Cortés, Giovanna Zacarías. Género: Drama. Salas: Groucho. Lo sencillo y lo complejo conviven en este drama familiar, cuyos pliegues y matices se solapan de forma irregular [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div><strong>Las hijas de abril</strong></div>
<div>
<div></div>
<div><em>2017 93 min. México. Director y guión: Michel Franco. </em></div>
<div><em>Fotografía: Yves Cape. </em></div>
<div><em>Reparto: Emma Suárez, Ana Valeria Becerril, Hernán Mendoza, Joanna Larequi, Enrique Arrizon, Iván Cortés, Giovanna Zacarías. </em></div>
<div><em>Género: Drama. Salas: Groucho.</em></div>
<p><iframe loading="lazy" src="https://www.youtube.com/embed/uZw15plFLfo" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<div>Lo sencillo y lo complejo conviven en este drama familiar, cuyos pliegues y matices se solapan de forma irregular y un tanto fría. La verdadera ‘abril’, la primavera narrativa la transparenta Emma Suárez, una actriz siempre capaz de aportar una capa de dulce extrañeza, de atracción melancólica que se posa sobre las películas que interpreta. Este drama familiar mexicano, cargado de intrahistorias, describe un caso de maternidad, un disturbio y una perturbación en torno a una desestructuración mediatizada por un enigma. El cineasta Michel Franco juega con las sombras del pasado, prolonga a lo largo de la obra lo que podría considerarse un prólogo o un preámbulo en busca de una expectante consecuencia. Los personajes y sus motivaciones, las elipsis emocionales vertebran un filme sereno pero inquieto, que se antoja insinuante y que repta entre obsesiones y manipulaciones, en una especie de sórdida psicología que juega con la maternidad, la maldad, lo impulsivo. La paradoja es que pese a todas las emociones implicadas y contenidas, la cinta discurre de una manera un tanto falsamente aséptica, como ajena a lo que se cuenta, miscelánea de melodrama y de intriga que cuaja de verdad cuando la presencia de Emma Suárez se vuelve omnipresente, no por desaforada ni pasional, sino por sutil y poderosa en su destreza para impregnar un perfume especial a lo cotidiano. El director de ‘A los ojos’ y ‘Después de Lucía’ extiende una mirada realista que describe el comportamiento de los personajes pero sin aplicar moralismos facilones ni hipérboles sensacionalistas. Entre cierto minimalismo y una disección de las relaciones maternales,  el filme también se contagia de cierta ambigüedad a la hora de presentar a sus criaturas y en el tono de la apuesta, un psicodrama instalado en lo extraño, atractivo y muy sobrio. Entre la precisión y la frialdad, entre Buñuel y Haneke, el cineasta mexicano se vale de las grandes interpretaciones y asume la coartada de Emma Suárez. ‘Las hijas de Abril’ funciona como un mecano. Su latido interno es el de la catarsis que convive y se desata a modo de gran explosión familiar donde, entre escasas palabras y gestos contenidos, se revela una tela de araña familiar que huye de la complacencia, crea estancias inquietantes y desbroza lo convencional hasta exprimir la naturalidad y la rareza en un diálogo tan incómodo como abierto en el tiempo. Precisamente lo admirable es esa capacidad para mantener una expectación sobre un estado latente, indefinible, pero que se levanta entre la densidad y la levedad, entre la amenaza y la sombra de una duda. Cuando esa atmósfera se muestra inválida, está  Abril/Suárez como un ángel dispuesta a corregir el mundo de la ficción y el que transcurre fuera, aunque sean el mismo.</div>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/11/02/pliegues-familiares/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>806</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>El muñeco de nieve</title>
		<link>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/11/02/el-muneco-de-nieve/</link>
		<comments>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/11/02/el-muneco-de-nieve/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Nov 2017 07:21:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Balbona</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[critica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[muñeco]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[nieve]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[trailer]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/?p=802</guid>
		<description><![CDATA[Blanca y pura The Snowman 2017 125 min. Reino Unido. Director: Tomas Alfredson. Guion: Hossein Amini, Peter Straughan, Søren Sveistrup (Novela: Jo Nesbø). Música: Marco Beltrami. Fotografía: Dion Beebe. Reparto: Michael Fassbender,  Rebecca Ferguson,  Charlotte Gainsbourg,  Jonas Karlsson, J.K. Simmons, Val Kilmer,  James D’Arcy,  Chloë Sevigny,  David Dencik, Michael Yates. Género: Thriller: Salas: Cinesa y [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div>
<div></div>
<div><strong>Blanca y pura</strong></div>
<div></div>
<div><em>The Snowman 2017 125 min. Reino Unido. Director: Tomas Alfredson. </em></div>
<div><em>Guion: Hossein Amini, Peter Straughan, Søren Sveistrup (Novela: Jo Nesbø). Música: Marco Beltrami. </em></div>
<div><em>Fotografía: Dion Beebe. </em></div>
<div><em>Reparto: Michael Fassbender,  Rebecca Ferguson,  Charlotte Gainsbourg,  Jonas Karlsson, J.K. Simmons, Val Kilmer,  James D’Arcy,  Chloë Sevigny,  David Dencik, Michael Yates. </em></div>
<div><em>Género: Thriller: Salas: Cinesa y Peñacastilllo</em></div>
</div>
<p><iframe loading="lazy" src="https://www.youtube.com/embed/qSriam0dJPw" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<div> Cabe hablar de decepción cuando un cineasta ha realizado una joyita como  ‘Déjame entrar’ y una cinta tan sólida y sugerente como ‘El topo’ y desciende después al territorio de los lugares comunes y los tópicos. Es lo que ha sucedido con Tomas Alfredson y su nuevo filme, una plana, sinsorga y aburrida producción aferrada a un distanciamiento tan frío como los lugares noruegos que retrata. A priori su incursión en las novelas de Jo Nesbo y su propuesta negra sobre la nieve blanca contaba con los ingredientes necesarios como un reparto atractivo y un relato seductor desde los horrores primarios a la naturaleza del mal. Pero la desafección, los desequilibrios y la falta de luz emocional convierte ‘El muñeco de nieve’ en un vulgar thriller donde cada paso parece telegrafiado de antemano y las dobleces del guion se tornan monótonas, carentes de las sutilezas y elipsis de sus anteriores filmes. Se ha citado como coartada los problemas de producción y su acelerado tiempo de rodaje pero lo cierto es que el filme se diluye en su falta de credibilidad y sus boquetes a la hora de mostrar los saltos en el tiempo y el encaje de las subtramas. El cineasta se ampara en el paisaje, escudrina en esa normalidad blanca y pura para desvelar la corrupción, los abusos y las bajas pasiones pero la estructura es endeble y no soporta tanto fuego en el cuerpo con tan escasa combustión narrativa. Todo discurre por la superficie pero es sólo la mera intriga, sin hondura ni lenguajes cruzados. Lo importante, los subterfugios, lo subliminal, el pasado lacerante, la culpa y la redención apenas encuentran su sitio entre las pistas de la intriga, las huellas sobre la nieve y la agenda del detective alcohólico y frustrado, que responde a un perfil mil veces visto. Pero lo peor es la ausencia de atmósfera. La insinuación de lo malsano, la sombra del mal, las aristas de personajes públicos que pierden su lugar en el mundo, las dobles y triples vidas, los amores errados&#8230;apenas se desmayan sobre la acción. Incluso una actor como Michael Fassbender, siempre intenso y muy pegado a la piel de lo que encarna, se le ve desajustado y falto de sintonía. No hay empatía en un filme que posee una intrahistoria desgarradora pero que resulta convencional y domesticado. Sobre la blancura inane y aséptica la sangre se licua en la insustancialidad de unas imágenes que borran los latidos del corazón del mal.</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/11/02/el-muneco-de-nieve/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>802</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Reinventar, replicar, reflexionar</title>
		<link>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/10/09/reinventar-replicar-reflexionar/</link>
		<comments>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/10/09/reinventar-replicar-reflexionar/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 09 Oct 2017 07:40:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Balbona</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[2049]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[blade]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[critica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[runner]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[trailer]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/?p=794</guid>
		<description><![CDATA[Blade Runner 2049 2017 163 min. Estados Unidos. Director: Denis Villeneuve. Guion: Hampton Fancher, Michael Green. Música: Hans Zimmer, Benjamin Wallfisch. Fotografía: Roger Deakins. Reparto: Ryan Gosling, Harrison Ford,  Ana de Armas,  Jared Leto,  Sylvia Hoeks, Robin Wright, Mackenzie Davis,  Carla Juri,  Lennie James,  Dave Bautista. Género: Ciencia ficción &#124; Salas: Cinesa, Peñacastillo y Autocine [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Blade Runner 2049</strong></p>
<p><em>2017 163 min. Estados Unidos. </em></p>
<p><em>Director: Denis Villeneuve. Guion: Hampton Fancher, Michael Green. </em></p>
<p><em>Música: Hans Zimmer, Benjamin Wallfisch. Fotografía: Roger Deakins. </em></p>
<p><em>Reparto: Ryan Gosling, Harrison Ford,  Ana de Armas,  Jared Leto,  Sylvia Hoeks, Robin Wright, Mackenzie Davis,  Carla Juri,  Lennie James,  Dave Bautista. </em></p>
<p><em>Género: Ciencia ficción | Salas: Cinesa, Peñacastillo y Autocine</em></p>
<p><iframe loading="lazy" src="https://www.youtube.com/embed/PkqHVGFAhbU" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p>El reto imposible es cómo acercarse a esta herrumbrosa, grave, poética y ocre reflexión sobre un futuro que ya es pasado, sin comparar o retomar los márgenes de la original. Solo Denis Villeneuve, el cineasta de ‘Incendies’, aceptaría el desafío de sobrellevar semejante peso. Sin duda se jugaba de antemano con las cartas marcadas: su capacidad para generar un ecosistema visual es casi única en el panorama actual. Desde el primer fotograma (un plano majestuoso de un ojo, el cine) de esta ‘2049’ crece con coherencia e hipnotismo un paisaje sin fisuras, un código de barras que, pese a su tono respetuoso y a sus guiños y homenajes al filme de Ridley Scott, despliega todo su vocabulario y su gramática personales. Este ‘Blade Runner’ meditativo, sombrío y melancólico está hecho de desiertos, vertederos, óxido, huesos, ceniza y nieve. El director de ‘La llegada’ agita sin gestos epatantes ni golpes bajos la materia prima de lo trascendente, se desliza con virtuosismo por los límites entre lo artificial y lo natural y, sobre todo, construye un onírico tiempo, un arquitectura de atmósferas y una sucesión de espacios físicos y virtuales que se comunican, intercambian y solapan con extraña soltura. ‘2049’ es una réplica que reinventa, más que reproduce, habitada no solo por una vuelta de tuerca a su aparente historia noir sino por una retorcida vocación de metamorfosear la mirada, incomodar los lugares comunes, volver los pasos para saltar a otra dimensión y edificar en futuro de indicativo una sociedad imperfecta, decadente, defectuosa que vive atrapada entre una uniforme obediencia y una virtualidad que se antoja enormemente fría y vacía. El director canadiense hurga en las entrañas de la distopía y se acerca más al Orwell de ‘1984’ al mostrar el engranaje de un sistema sin versos libres donde subyacen otras formas vigilantes y otras clases sociales pero con idéntica división entre poderosos y esclavos. Que nadie espere un festival mainstream, un carrusel de acción, que la hay, desenfrenada. El cineasta de ‘Prisioneros’, con sobria espectacularidad, un paisajismo monumental y una metáfora continua de tiempos y espacios construye su propio hábitat poético para los verdaderos replicantes: los espectadores saturados de imágenes dispuestos a dejarnos depurar nuestra contaminada mirada. Todo en ‘2049’ es un ‘rosebud’ del ‘Blade Runner’ original, un paraíso perdido, un juego nocturno, donde parece que estamos condenados a repetir nuestros recuerdos. Villeneuve pone poesía finalista, paradójicamente, para que todo siga discurriendo. Frente al cine dominante que en sí mismo es una réplica con fecha de caducidad, esta secuela impostada (en realidad es otro mundo que sueña con el anterior) se postula como el peregrinaje de un centauro del desierto en busca de su propia identidad, la nuestra, la de todos. Unos fluidos invisibles y emocionales cruzan las arterias de la ficción y de nuestra propia melancolía. Honda e inventiva, reflexiva, juega con los silencios y la tensa quietud de un latido enigmático y una amenaza permanente. Una obra donde belleza y holograma, creador y criatura, clonación y originalidad generan una sinfonía a veces sublime, otras evanescente, antes de despertar bajo la nieve.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/10/09/reinventar-replicar-reflexionar/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>794</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>No, no</title>
		<link>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/10/09/no-no/</link>
		<comments>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/10/09/no-no/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 09 Oct 2017 07:38:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Balbona</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[critica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[toc]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[trailer]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/?p=792</guid>
		<description><![CDATA[Toc toc 2017 96 min. España. Director y guión Vicente Villanueva. Música: Antonio Escobar. Fotografía: David Omedes. Reparto: Paco León,  Rossy de Palma,  Alexandra Jiménez,  Óscar Martínez, Adrián Lastra, Nuria Herrero, Inma Cuevas. Género: Comedia &#124; Salas: Cinesa y Peñacastillo Otro trasvase de la escena a la pantalla como sucede con ‘La llamada’, actualmente en [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Toc toc</strong></p>
<p><em>2017 96 min. España. Director y guión Vicente Villanueva. </em></p>
<p><em>Música: Antonio Escobar. Fotografía: David Omedes. </em></p>
<p><em>Reparto: Paco León,  Rossy de Palma,  Alexandra Jiménez,  Óscar Martínez, Adrián Lastra, Nuria Herrero, Inma Cuevas. </em></p>
<p><em>Género: Comedia | Salas: Cinesa y Peñacastillo</em></p>
<p><iframe loading="lazy" src="https://www.youtube.com/embed/YhdFp6GdvqU" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p>Otro trasvase de la escena a la pantalla como sucede con ‘La llamada’, actualmente en la cartelera. ‘Toc Toc’ es en realidad ‘tic tic’, ese movimiento involuntario y repetitivo alimentado por manías personales, obsesiones y reiteraciones cansinas, aquí llevadas a la caricatura. Coral y teatral la comedia de Vicente Villanueva resulta fallida por presuntuosa. Parte del convencimiento de que con semejante materia prima y un buen intercambio de golpes entre intérpretes la diversión, la chispa y la fricción de la comicidad van a hacer saltar todo por los aires. Pero el epicentro teatral condiciona en exceso el ritmo, puramente verbal y constreñido al diálogo gestual, y las escasas situaciones ubicadas en exteriores –la mayor parte de la acción discurre en la consulta de un psiquiatra- son insuficientes y muy forzadas. Que el empuje gracioso, el gag constante encadenado y la verborrea estén fundamentados en esa reiteración enfermiza de los personajes solo conduce a un cansino e insistente toque que transforma la posible risa en mueca estirada. El cineasta de ‘Nacida para ganar’, que repite con la siempre excelente Alexandra Jiménez, no logra superar la traslación del teatro a la pantalla y el propio filme se convierte en un trastorno obsesivo convulsivo que avanza insistente en busca de un gracejo coral, plural y armonioso de los intérpretes desiguales en saber estar y en la propia defensa de sus personajes, no todos atractivos. El director de ‘Lo contrario al amor’ entra en bucle cuando sus criaturas ya se han presentado y apenas esboza una coreografía que permita exprimir la comicidad, exenta de ese escenario que el decorado casi único de la ficción. No es una obra de cámara pero tampoco una de esas asfixiantes cajas de sorpresas que juegan al escapismo y la confusión, Una vez fijados los personajes y sus trastornos, el equipaje de la comedia es el fluido entre la palabra y la hipérbole del gesto que determina la obra original del humorista francés Laurent Baffie. Falta empatía para que lo friki vaya más allá del sketch o para conjugar lo inusual con el lenguaje corporal (el personaje de Adrián Lastra es el más diáfano en este sentido) de tal modo que la comedia pierde credibilidad y se estanca. Algo así como cuando nos cuentan por segunda vez un chiste fallido o un mismo chiste dos personas diferentes. ‘Toc Toc’ acumula gags como quien revisa un álbum de recuerdos del gran Jerry Lewis, pero uno echa de menos esa densidad invisible que funde el hecho cómico aislado para convertirlo de manera en estado de gracia. Como terapia de grupo quizás no tenga precio pero para alimentar esa filosofía vital que es el humor sirve de insuficiente espejo. Lástima que entre tanto loco suelto falte ese zarandeo de locura que hubiese convertido la comedia en arrebato vital y en cercano reflejo de nosotros mismos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/10/09/no-no/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>792</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Electroepifanía</title>
		<link>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/10/02/electroepifania/</link>
		<comments>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/10/02/electroepifania/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 02 Oct 2017 07:20:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Balbona</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[critica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[la]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[llamada]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[trailer]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/?p=785</guid>
		<description><![CDATA[La llamada 2017108 min. España. Directores y guion: Javier Ambrossi,  Javier Calvo. Música: Leiva. Fotografía: Migue Amoedo. Reparto: Macarena García, Anna Castillo,  Belén Cuesta, Gracia Olayo, Richard Collins-Moore.Comedia. Salas: Cinesa y Peñacastillo. Posee brotes verdes deslumbrantes y caprichosas salidas de tono. Es tan descarada como ingenua y su encanto tras la aparente provocación o la [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>La llamada</strong></p>
<p><em>2017108 min. España. Directores y guion: Javier Ambrossi,  Javier Calvo. </em></p>
<p><em>Música: Leiva. Fotografía: Migue Amoedo. </em></p>
<p><em>Reparto: Macarena García, Anna Castillo,  Belén Cuesta, Gracia Olayo, Richard Collins-Moore.Comedia. </em></p>
<p><em>Salas: Cinesa y Peñacastillo.</em></p>
<p><iframe loading="lazy" src="https://www.youtube.com/embed/jc9PIBWSNjA" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p>Posee brotes verdes deslumbrantes y caprichosas salidas de tono. Es tan descarada como ingenua y su encanto tras la aparente provocación o la irreverencia puntual, que no es tal, reside en el estado de gracia de las interpretaciones. Para ser una comedia musical ‘La llamada’ –que parte de una obra teatral convertida con poco ruido en todo un fenómeno–, desprende baches y algunos chirridos de ritmo. Carece de esa decidida valentía que tienen los grandes musicales que no lo parecen como el Lars von Trier de ‘Bailando en la oscuridad’. A cambio, ofrece un torrencial material espontáneo, entre dulzón e irónico, que no tiene miedo a destilar postureo o a ser empalagosa. Es un carpe diem, a lo Viva a la gente, con Dios haciendo de cronner hortera y fogonazos de trascendencia entre el reguetón, la biblia, los hábitos, el evangelio del amor y Whitney Houston en una oración musical intermitente. No dejará indiferentes. A ‘La llamada’ uno se puede enganchar con una mezcla de simpatía y desazón, o rechazar la extraña empatía que en los momentos débiles corrigen un puñado de actrices que contagian una volcánica sensación de vida, con sus diálogos gaseosos y sus chispeantes arrebatos. Hay momentos en que Javier Ambrossi y Javier Calvo, dos jóvenes que no sólo son los responsables de la obra independiente que ahora ha saltado a la pantalla, sino que vienen salpicando con su talento varios productos televisivos, parecen dudar del rumbo de su adaptación y se debaten entre la fidelidad teatral y el riesgo. Pero la vis cómica, el buen rollo, que no el buenismo, y la facilidad para deslizarse por una serie de cuestiones sin caer en la polémica ni en el misticismo, permiten que triunfe cierta alegría de vivir y frescura. Por el contrario la superficialidad sembrada de arrebatos dramáticos erosiona esa escalera hacia el cielo musical de lo arriesgado y sorprendente al que parece apelar. Un esmoquin de lamé, una cabaña milagrosa, una cocinera camella y un recuerdo para Presuntos implicados. Hasta Karina y Marisol hubieran tenido un hueco. Lo kitsch, lo ridículo, lo sublime conviven por igual en este campamento cristiano de verano con sus monjitas y su tirolina. La cosa va de experiencias transformadoras, pero también de ese zumbido de haz lo que debas, de vive y deja vivir. Frente a la reiteración en las apariciones de Dios con pose teatral, la película ofrece momentos excelentes como el número country, o ese montaje paralelo entre el baile latino y las posturas del rezo, que revela ingenio y frescura, nunca ofensa. ‘La llamada’ es un musical tímido que sus criaturas hacen grande a ratos. Un divertimento con mucha materia prima ácida dentro pero que se consume en pequeñas dosis de simpatía no adulterada. No obstante, su máxima revelación nace de cuatro actrices que garantizan la espontánea levitación de saber sortear el artificio para mostrar una punzante ilusión. Macarena García y Anna Castillo, en duelos de complicidad, y las inmensas Gracia Olayo y Belén Cuesta que recitan de memoria toda la biblia de la interpretación. Tengan fe en ella y déjense llevar. Un filme apto para ateos y agnósticos hechizados por la gracia de un dios musical.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/10/02/electroepifania/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>785</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Una de pillos</title>
		<link>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/10/02/una-de-pillos/</link>
		<comments>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/10/02/una-de-pillos/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 02 Oct 2017 07:16:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Balbona</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[concha]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[critica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[operacion]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[trailer]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/?p=782</guid>
		<description><![CDATA[Operación concha 2017 99 min. España Director: Antonio Cuadri. Guion: Patxo Tellerí y Cuadri. Música: Darío González Valderrama. Fotografía: Josu Incháustegui. Reparto: Jordi Mollà, Karra Elejalde, Unax Ugalde,  Ramón Agirre, Bárbara Goenaga. Género: Comedia. Salas: Cinesa y Peñacastillo. Se sitúa en la picaresca y la simpatía, adherida a esa coartada de comedia coral y enredo. [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Operación concha</strong></p>
<p><em>2017 99 min. España Director: Antonio Cuadri. </em></p>
<p><em>Guion: Patxo Tellerí y Cuadri. Música: Darío González Valderrama. </em></p>
<p><em>Fotografía: Josu Incháustegui. Reparto: Jordi Mollà, Karra Elejalde, Unax Ugalde,  Ramón Agirre, Bárbara Goenaga. </em></p>
<p><em>Género: Comedia. Salas: Cinesa y Peñacastillo.</em></p>
<p><iframe loading="lazy" src="https://www.youtube.com/embed/lk-eMSmJBi0" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p>Se sitúa en la picaresca y la simpatía, adherida a esa coartada de comedia coral y enredo. Una de pillos que enseña los dientes pocas veces y deposita todo su bagaje en los giros de cine dentro del cine sin, paradójicamente, abandonar cierto aire televisivo. ‘Operación Concha’, presentada estos días como era lógico y oportuno en el Festival donostiarra, no logra ni ese caos contagioso de los argumentos con chispa ni arrastrar con sus subrayados de cine dentro del cine. El juego del doble, la suplantación, las capas solapadas de argumentos y personajes cruzados están ahí pero carecen de unidad y de fuerza. La tensión de toda buena comedia es aquí un deslavazado y diluido juego de pícaros adictos al mundo del cine que tratan de sacar tajada de esa mezcla de oportunistas, fascinados por las apariencias, y la lluvia de estrellas que vive en aparente lujo. Pero en ‘Operación Concha’, donde conviven desiguales interpretaciones, la mayor parte de chistes, más que de gags, y los tempos de la comedia están fuera de sitio o llegan tarde. Antoni Cuadri, su director, que ha desarrollado una trayectoria prolífica en el mundo de la televisión, persigue en su quinto largometraje  los mimbres de una comedia alocada y cuando saca en el tramo final un arrebato de amargura sobre los cómicos, el oficio de hacer cine y de vivir que, al cabo, es el mismo, la película ya parece derrotada. Hay algo anacrónico en este relato que se mueve entre lo paródico, ‘Nueve reinas’, los homenajes al cine y un descarado retrato de postal de Donosti. El equilibrio resulta difícil cuando los momentos divertidos, muy ocasionales y esporádicos, la débil energía y el escaso entusiasmo pretenden ser los artificios de un mecanismo de relojería que no es tal. A la película se le ven las costuras, hay actores descolocados porque sus personajes son meras caricaturas o porque las subtramas que defiende son falsos pegotes como la de la red mafiosa rusa que actúa de desencadenante. Casi todo se antoja demasiado burdo, falaz y tosco. Y esa irregular disfunción de las tramas se traslada a los intérpretes. Afortunadamente el talento de Jordi Mollà permite sostener el andamiaje de la comedia con su sutil virtuosismo para los acentos, acompañado por Karra Elejalde, que siempre logra ir un paso más allá de lo que le ofrecen sus papeles. Esa combinación de humor, glamur y devoción por el cine, con el Festival de San Sebastián como coartada, no cuaja y resulta perezosa y poco elegante, salvo algunos planos de la ciudad y los arrebatos que logra destilar Mollà de su doble caracterización. Ese punto de locura gestual, o ese necesario latido travieso, granuja y tunante apenas se enuncia y casi nunca se respira. Una de timadores y buscavidas con escasa consistencia y mucha engañosa envoltura. Va de dar gato por liebre, pero precisamente ella no lo consigue.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/10/02/una-de-pillos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>782</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Sin complejos</title>
		<link>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/09/25/sin-complejos/</link>
		<comments>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/09/25/sin-complejos/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 25 Sep 2017 07:35:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Guillermo Balbona</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[kingsman]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[trailer]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/?p=778</guid>
		<description><![CDATA[kingsman: el círculo de oro Kingsman: The Golden Circleaka  2017 141 min. Reino Unido. Director: Matthew Vaughn. Guion: Vaughn, Jane Goldman. Música: Henry Jackman, Matthew Margeson. Fotografía: George Richmond. Reparto: Taron Egerton,  Colin Firth,  Julianne Moore,  Mark Strong,  Halle Berry,  Pedro Pascal, Channing Tatum, Jeff Bridges,  Elton John,  Bruce Greenwood,  Emily Watson. Género: Acción Salas: [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>kingsman: el círculo de oro</strong></p>
<p><em>Kingsman: The Golden Circleaka  2017 141 min. Reino Unido. </em></p>
<p><em>Director: Matthew Vaughn. Guion: Vaughn, Jane Goldman. </em></p>
<p><em>Música: Henry Jackman, Matthew Margeson. Fotografía: George Richmond. </em></p>
<p><em>Reparto: Taron Egerton,  Colin Firth,  Julianne Moore,  Mark Strong,  Halle Berry,  Pedro Pascal, Channing Tatum, Jeff Bridges,  Elton John,  Bruce Greenwood,  Emily Watson. </em></p>
<p><em>Género: Acción Salas: Cinesa y Peñacastillo.</em></p>
<p><iframe loading="lazy" src="https://www.youtube.com/embed/x050XvclsNE" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p>Es un ejercicio de pirotecnia muy controlado que a ratos sorprende y en otras ocasiones deja una sensación de extraña frialdad. El artefacto es, como manda el mainstream, ruidoso y sofisticado, vertebrado por la violencia, acelerado y sin dejar de mirar la sombra de la franquicia, sujetando el peso de la primera entrega y buscando una vía de escape que dé aire al producto. A ‘Kingsman y el círculo de oro’ le asiste un boca a boca proporcionado por la mezcla de ‘Kick-Ass’ y ‘Stardust’, dos de los antecedentes visuales de su director, Matthew Vaughn. Y el híbrido, que siempre piensa más en el público potencial que en el desarrollo equilibrado de la historia, es una criatura mixta de ciento cuarenta minutos de volcánica y desbordante, caudalosa expansión visual, donde conviven los convulsos y tensos thrillers de espías con la más vacua de las superproducciones estridentes. En realidad, a este ‘X men’ aniñado, sofisticado y juguetón, le interesa crear una pompa de jabón que alcanza el cielo antes de pincharse gracias a su exhibición sin complejos, al sentido del humor un tanto macarra y a sus guiños de humor negro y dosis de surrealismo pop. Hay también cinismo, autoparodia y excesos que se perdonan por ese aire de simpatía retro que cruza la pantalla. El toque de homenaje y complicidad muy british alrededor del músico Elton John; el fantástico personaje que compone Julianne Moore, una especie de Cruela de Vil, despiadada y delirante -al cabo no muy lejos del cruce que podría proporcionar una picadora tras el paso de Trump y su homólogo coreano-; y el juego de contrastes entre los kingsman británicos y los americanos aporta ácidos momentos a la fiesta, pese a su ligereza y superficialidad. El resto es un mosaico de espías, distopía política, artes marciales y juguetes letales incontrolables, en un incesante e interminable mecano de geografías dispares y escenarios un tanto delirantes. Hay más virguería que virtuosismo, y más simpatía que empatía. El filme se asemeja a una colección de cromos coloristas que en un acelerado visionado ofrece una galería de variados espejismos pero que bajo el microscopio rompe su hechizo. Los sastrecillos valientes, alternativa pop a James Bond (aquí los Martini no se saborean, se tragan), forman parte de una bodega global donde el consumo de drogas, el control de antídotos y los debates sobre la legalización constituyen una frívola pero eficaz envoltura política. La saturación y, hacia el final, cierto aire cansino son evidentes. No hay carisma pero sí invitación al juego. La tijera hubiera sido muy necesaria antes de salir de la sastrería para volver a la pantalla. Pero ya se sabe que una de las falacias del espectáculo del siglo XXI es asociarlo obligatoriamente a la hipérbole. El impacto es fugaz y falta carisma. El círculo, ya se sabía, consiste en un cine que da vueltas sobre sí mismo. Al bajarse de la noria y la montaña rusa se acaban los efectos. Queda el recuerdo de una mala, malísima Moore, al frente del tren de la bruja.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.eldiariomontanes.es/fueradecampo/2017/09/25/sin-complejos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>778</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
