{"id":151,"date":"2013-06-04T10:10:32","date_gmt":"2013-06-04T09:10:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/elpaseante\/?p=151"},"modified":"2013-06-04T10:10:32","modified_gmt":"2013-06-04T09:10:32","slug":"la-cronica-triste","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/elpaseante\/2013\/06\/04\/la-cronica-triste\/","title":{"rendered":"La cr\u00f3nica triste"},"content":{"rendered":"<p>No es nuevo. <strong>Lo escrib\u00ed el domingo<\/strong> y se public\u00f3 el lunes en el peri\u00f3dico. Desde Ponferrada. Es <strong>la cr\u00f3nica del descenso<\/strong> y s\u00e9 que en este espacio no suelo hablar de f\u00fatbol. Pero es que en mis paseos de esta semana est\u00e1 demasiado presente. Espero que pod\u00e1is disculparme&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>En Ponferrada, 2 de junio de 2013<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Cien a\u00f1os y toda la tristeza<\/strong><\/p>\n<p>Todos lo han o\u00eddo. \u00abHay cosas mucho m\u00e1s importantes\u00bb. Y es cierto, pero el que no lo ha sentido es incapaz de entender esta tristeza. Es inexplicable llorar por el f\u00fatbol o recorrer media Espa\u00f1a sin dormir la noche antes para venir a ver un partido de Segunda y volver en cuanto termina. Es pasi\u00f3n. Un sentimiento con algo irracional que hace que la tristeza ante un disgusto sea estremecedora. Inexplicable para el que no lo ha sentido. No lo entienden. Por eso, nada valdr\u00e1 lo que le digan hoy a un racinguista en su trabajo. En casa. No servir\u00e1 de nada. Estar\u00e1 hundido, destrozado. Sin ganas de nada. Porque su equipo baj\u00f3 a Segunda B, al abismo. Porque no pudo ser. Empat\u00f3 en Ponferrada, fue ganando, jug\u00f3 bien, pero dio lo mismo. Se ve\u00eda venir, pero nadie quer\u00eda verlo. \u00abGol del Mirand\u00e9s\u00bb. Corri\u00f3 por las tribunas y el trago de saliva fue amargo y fr\u00edo. A ese pozo 23 a\u00f1os despu\u00e9s de la \u00faltima vez. Y m\u00e1s. Porque si se hablara s\u00f3lo de f\u00fatbol es grave, pero no tanto para una grada acostumbrada a volver a casa con la decepci\u00f3n en los bolsillos. Aquella \u00faltima vez s\u00f3lo dur\u00f3 un a\u00f1o. El problema es que en Cantabria, al hablar del Racing, cada vez se habla menos de f\u00fatbol. Se habla de juicios, de acciones, de liquidaci\u00f3n, de deudas&#8230; El problema es que muchos se marcharon diciendo que tal vez no volver\u00edan m\u00e1s&#8230; Que qui\u00e9n sabe qu\u00e9 pasar\u00e1 con este Racing en el a\u00f1o 101. Porque, hoy, hay cien y tristeza. La tristeza que s\u00f3lo entiende el seguidor de un equipo de f\u00fatbol. Y eso no hay quien lo consuele.<\/p>\n<p>Se empat\u00f3 en Ponferrada a \u00faltima hora despu\u00e9s de ir ganando todo el partido. Se jug\u00f3 hasta bien. El equipo sali\u00f3 convencido de hacer su trabajo. Al menos, lo suyo. Presion\u00f3 mucho y eso \u2013y sus propios nervios\u2013 asfixiaron a la Ponferradina en una gran primera parte. Antes del cuarto de hora, Ferreiro sac\u00f3 un c\u00f3rner al primer palo y Gull\u00f3n, que tuvo que poner la cabeza a la altura de las cinturas de todo el mundo, enganch\u00f3 un remate que se fue al poste opuesto. Un tanto de esperanza. En la esquina de los fieles se cant\u00f3 como aquel de Iv\u00e1n Bolado que vali\u00f3 una UEFA, el de Mora con la camiseta de su abuela para ascender o el de Anto\u00f1ito en el \u00faltimo milagro de ese mito llamado Nando Yosu. Porque ayer fue un d\u00eda para acordarse de esas cosas. De mitos, de tardes, de la primera visita a los Campos de Sport con dientes de leche, de la camiseta verdiblanca el seis de enero, del aut\u00f3grafo de Benito Ballent, de la gorra de Pedro Alba, de un padre ausente que vio jugar a Als\u00faa y lo contaba en cuanto pod\u00eda&#8230;<\/p>\n<p>Cantaban \u00abvolveremos\u00bb, \u00abc\u00f3mo no te voy a querer\u00bb&#8230; \u00abSi hay que morir moriremos juntos\u00bb, pon\u00eda en una pancarta. De eso, casi m\u00e1s que de un partido, iba lo de ayer en un campo con nombre desconocido para el racinguismo hace un a\u00f1o. Y, por eso, mientras el equipo segu\u00eda atacando con peligro por la banda izquierda, con Ferreiro y Gai destrozando a la defensa, nadie quiso o\u00edrlo. Como si neg\u00e1ndolo, dejando en silencio la noticia, dejara de ser verdad. El primer gol del Mirand\u00e9s en C\u00f3rdoba. El descenso.<\/p>\n<p>Incluso, tras el descanso, equipo y grada se unieron en el \u2018s\u00ed se puede\u2019, aunque ya fuera m\u00e1s un h\u00e1bito que una verdadera creencia. Quini fall\u00f3 dos claras y Jairo marc\u00f3 la tercera. El chaval se fue hacia la tribuna. Estamos juntos en esto. En lo bueno lo estuvimos y toca estarlo en lo malo. Aunque en C\u00f3rdoba vuelvan a marcar. Porque marcaron s\u00f3lo un minuto despu\u00e9s y dejaron la tristeza confirmada. Como si el destino quisiera dejar claro que los milagros no existen. La decepci\u00f3n clavada en el pecho del racinguismo. En el coraz\u00f3n mismo.<\/p>\n<p>Tr\u00e1mite y recuerdos<\/p>\n<p>Porque el f\u00fatbol en El Toral\u00edn dej\u00f3 de tener sentido aunque se siguiera jugando y empez\u00f3 s\u00f3lo a pesar esa marea de sentimientos en la que flota la rabia. Algunos, los mayores, recordaron la tarde del partido ante el Betis que mand\u00f3 al equipo al mismo sitio la \u00faltima vez. Esa impotencia de no poder ganar con aquella plantilla de Zinho, Pedrazzi&#8230; En esa temporada nadie se lo cre\u00eda. Ni siquiera el \u00faltimo d\u00eda. En \u00e9sta, se ve\u00eda venir.\u00a0 Demasiado drama alrededor del c\u00e9sped, demasiado desastre en los despachos, demasiado maltrato a la historia, al escudo y a la dignidad. \u00abAhora m\u00e1s que nunca, Racing Santander\u00bb. Mucho dolor, pero la demostraci\u00f3n evidente de que desciende un equipo al que han llevado a la ruina, a la verg\u00fcenza y hasta, tal vez, a la liquidaci\u00f3n (o aniquilaci\u00f3n), pero <strong>no desciende el sentimiento, ni el amor por lo que significan cien a\u00f1os de historia<\/strong>. Eso qued\u00f3 claro. En la grada segu\u00edan cantando. Y a m\u00e1s de uno se vio llorar.<\/p>\n<p>A los jugadores, con sus limitaciones, no se les podr\u00e1 decir que no lo intentaron hasta el \u00faltimo d\u00eda. Porque, aunque nadie ya mirara \u2013de los de fuera, claro\u2013, lucharon hasta el final como les hab\u00edan pedido. Marc\u00f3 la Ponferradina, que vive su sue\u00f1o. Volvi\u00f3 a marcar por ese empuje que inyecta ilusi\u00f3n en las piernas. El Racing hab\u00eda merecido ganar, pero nada sale este a\u00f1o. Y se acab\u00f3 el partido. Y se acab\u00f3 casi todo.<\/p>\n<p>Las caras del final<\/p>\n<p>Fue uno de esos momentos en los que uno se mete en su propio silencio en mitad de todo el ruido del mundo. A cada jugador le pas\u00f3 lo mismo. Fueron andando, deambulando por el c\u00e9sped, hasta la zona en la que estaban sus seguidores. Levantaron las manos, pero apenas pudieron levantar la cabeza. Luego, el vestuario. Otra vez el silencio. Tardaron en salir y, cuando lo hicieron, no fue para subirse al autob\u00fas. El Toral\u00edn a\u00fan no estaba vac\u00edo casi una hora despu\u00e9s y ellos volvieron a salir. Se lo deb\u00edan a los que a\u00fan les esperaban dentro. Ya vestidos, en ch\u00e1ndal. La Polic\u00eda miraba de lejos. \u00abTranquilos, no les van a hacer nada. Todo lo contrario. S\u00f3lo quieren animarles\u00bb. Se lo explicaron y dejaron hacer.<\/p>\n<p>\u00bfY ahora qu\u00e9? Ayer no hab\u00eda fuerzas ni para pensarlo. Para discutir si hay que reconstruir o refundar, para decirles a los que est\u00e1n que el problema, b\u00e1sicamente, son ellos si es obvio que no pueden solucionar nada y nadie les quiere. Ayer s\u00f3lo hab\u00eda tiempo para llorar. Para sentir rabia y, sobre todo, pena. Much\u00edsima pena.<\/p>\n<p>\u00abHasta que no ocurre no llegas a creerlo\u00bb, comentaba un futbolista verdiblanco con la cabeza agachada de camino a casa. Hundido. Como todos. Porque este cuento se acab\u00f3 y ahora s\u00f3lo queda saber si para siempre&#8230; Que dolor. Que rabia. Que pena.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es nuevo. Lo escrib\u00ed el domingo y se public\u00f3 el lunes en el peri\u00f3dico. Desde Ponferrada. Es la cr\u00f3nica del descenso y s\u00e9 que en este espacio no suelo hablar de f\u00fatbol. Pero es que en mis paseos de esta semana est\u00e1 demasiado presente. Espero que pod\u00e1is disculparme&#8230; &nbsp; En Ponferrada, 2 de junio [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/elpaseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/151"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/elpaseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/elpaseante\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/elpaseante\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/elpaseante\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=151"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/elpaseante\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/151\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/elpaseante\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=151"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/elpaseante\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=151"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/elpaseante\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=151"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}