{"id":386,"date":"2018-12-26T13:25:23","date_gmt":"2018-12-26T12:25:23","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/?p=386"},"modified":"2018-12-26T13:25:23","modified_gmt":"2018-12-26T12:25:23","slug":"caracolillos-y-alfileres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/2018\/12\/26\/caracolillos-y-alfileres\/","title":{"rendered":"Caracolillos y alfileres"},"content":{"rendered":"<p>Los caracolillos, los b\u00edgaros que dicen los madrile\u00f1os, siempre han competido a la hora del aperitivo con rabas y mejillones. Incluso se asocian magn\u00edficamente con las tiras de calamar enharinadas y fritas. Con un vermut de solera son una exquisitez, aunque maridan tambi\u00e9n estupendamente con el vino blanco o la cerveza bien fresquita. En cuanto a la temperatura a la hora de servirlos, como con los percebes, hay distintas opiniones. Hay quien los prefiere fr\u00edos y quien templados. La segunda opci\u00f3n es m\u00e1s acertada. Los caracolillos se comen, obligatoriamente, con un alfiler de los de coger el bajo de los pantalones que nos habr\u00e1 tra\u00eddo el camarero pinchado sobre el tap\u00f3n de corcho de una botella de vino pasada a mejor vida. No hay otra forma de consumir este marisco tan c\u00e1ntabro, de delicado sabor a mar. Resulta un incordio esa tapa de color negro y forma ovalada que esconde la carne de nuestros caracolillos. Pero con un toque preciso de alfiler, se soluciona el problema en d\u00e9cimas de segundo. Una vez libre de obst\u00e1culos, hay que introducir el pincho en el interior del crust\u00e1ceo marino e intentar sacar toda la carne de una sola vez. Para ello, nada mejor que dejar bien sujeto el alfiler sobre el bocado y girar lentamente el caparaz\u00f3n al tiempo que se tira de \u00e9l. Parece complicado, aunque con un par de raciones y siguiendo estas instrucciones, la carne saldr\u00e1 de una pieza directa a nuestra boca. En Cantabria hay muchos bares y cafeter\u00edas \u2013este no es un producto de restaurante\u2013 donde poder degustar una buena raci\u00f3n de caracolillos. Cada vez se ven menos, la verdad, y los precios suben, como el sueldo de Leo Messi, temporada tras temporada. Prepararlos en casa resulta m\u00e1s econ\u00f3mico \u2013simplemente hay que cocerlos en agua con abundante sal\u2013, pero donde m\u00e1s se disfrutan es en el bar, con ese vermucito dulce. En Santander, anote La Cepa del Papi, en Pe\u00f1as Redondas.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los caracolillos, los b\u00edgaros que dicen los madrile\u00f1os, siempre han competido a la hora del aperitivo con rabas y mejillones. Incluso se asocian magn\u00edficamente con las tiras de calamar enharinadas y fritas. Con un vermut de solera son una exquisitez, aunque maridan tambi\u00e9n estupendamente con el vino blanco o la cerveza bien fresquita. En cuanto [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":23,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/386"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=386"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/386\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":387,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/386\/revisions\/387"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=386"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=386"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=386"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}