{"id":285,"date":"2017-09-07T19:59:27","date_gmt":"2017-09-07T17:59:27","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/?p=285"},"modified":"2017-10-03T17:33:45","modified_gmt":"2017-10-03T15:33:45","slug":"rumbo-al-sur","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/2017\/09\/07\/rumbo-al-sur\/","title":{"rendered":"Rumbo al Sur"},"content":{"rendered":"<p>Quiz\u00e1s sea el azul de su cielo, tan distinto a este nuestro gris de casi todos los d\u00edas, o el calor, o la gentileza de sus gentes. O tal vez esa atracci\u00f3n magn\u00e9tica de viajar al otro extremo de donde estamos asentados pr\u00e1cticamente todo el a\u00f1o. Tambi\u00e9n por la herencia indirecta y las aventuras\u00a0que nos dejaron los \u2018chicucos\u2019 en la otra punta del mapa o la haza\u00f1a de los marinos c\u00e1ntabros capitaneados por Ram\u00f3n de Bonifaz que en 1248 reconquistaron Sevilla. Qu\u00e9 se yo, o igual\u00a0simplemente por su rica gastronom\u00eda. La cosa es que a los c\u00e1ntabros nos va mucho C\u00e1diz y su provincia. A m\u00ed, y eso que soy m\u00e1s esquila que camar\u00f3n, me gusta esta provincia andaluza a la que viajo cada vez que puedo y el bolsillo me lo permite. Y \u00faltimamente el coche, cada vez con m\u00e1s a\u00f1os\u00a0y m\u00e1s kil\u00f3metros. Pero, eso s\u00ed, sin apenas achaques. Un d\u00eda un\u00a0mec\u00e1nico me dijo que los autom\u00f3viles de la marca del m\u00edo &#8220;nunca se rompen&#8221;. La verdad es que va muy bien por la carretera, pero\u00a0cada vez es m\u00e1s inc\u00f3modo, compar\u00e1ndolo sobre todo con los que se anuncian en la tele todos los d\u00edas, con tanto lujo y tanta cosa. Hasta ahora mi utilitario\u00a0llevaba en el salpicadero un radio-cassette que dej\u00f3 de funcionar hace unos a\u00f1os y que ni en la central de la casa pudieron encontrar un recambio. Ni en la casa ni en ning\u00fan desguace.<br \/>\nA pesar de todo, cada septiembre\u00a0cargo el maletero, tumbona incluida, y me hago, con parada en Salamanca para ir a los toros, 970 kil\u00f3metros, la distancia que separa mi calle de Conil de la Frontera. Es en esta localidad gaditana\u00a0donde realmente desconecto en vacaciones, donde disfruto de la playa casi tanto como en Trengand\u00edn, de\u00a0sus paisajes, del paseo y de una gastronom\u00eda distinta, tan rica como la nuestra.<br \/>\nHay en este municipio, gobernado desde hace muchos a\u00f1os con acierto por IU, cuatro\u00a0lugares donde merece la pena sentarse sin prisas y pedir algunas de las especialidades de la gastronom\u00eda conilense. Uno de ellos es \u2018El Capricho\u2019, en la calle Jos\u00e9 Velarde, al comienzo de la zona de m\u00e1s ambiente. Tortillitas de camar\u00f3n, salmonetes a la plancha, brochetas de at\u00fan, pescaito frito&#8230; Todo magn\u00edfico y a buenos precios. Mucho m\u00e1s caro, pero con una calidad extraordinaria, es La Fontanilla, en la Avenida de la Playa. El tratamiento del at\u00fan rojo aqu\u00ed es formidable. Y Feduchy, a la entrada de Conil, distinto y elegante, con una amplia carta de vinos. Siempre de moda el Mejorana, en la calle C\u00e1diz, tanto el restaurante original, como La Azotea, unos metros enfrente. No perderse el men\u00fa a base de at\u00fan rojo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quiz\u00e1s sea el azul de su cielo, tan distinto a este nuestro gris de casi todos los d\u00edas, o el calor, o la gentileza de sus gentes. O tal vez esa atracci\u00f3n magn\u00e9tica de viajar al otro extremo de donde estamos asentados pr\u00e1cticamente todo el a\u00f1o. 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