{"id":279,"date":"2017-07-24T17:08:41","date_gmt":"2017-07-24T15:08:41","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/?p=279"},"modified":"2017-07-24T17:08:41","modified_gmt":"2017-07-24T15:08:41","slug":"el-wc-de-los-panojos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/2017\/07\/24\/el-wc-de-los-panojos\/","title":{"rendered":"El WC de los panojos"},"content":{"rendered":"<p>Al pueblo de mis abuelos, el agua corriente lleg\u00f3 a las casas muy tarde. El progreso, entonces, iba a un ritmo muy lento. Fue, a finales de los sesenta o principio de los setenta. Hasta entonces, el l\u00edquido elemento proced\u00eda del pozo de la finca de Tuta o del aljibe que se llenaba de agua de lluvia en la parte trasera de la vivienda, junto a un peque\u00f1o lavadero en el que se frotaba la ropa a base de mu\u00f1eca y jab\u00f3n chimbo. La del pozo de la vecina, una m\u00e1s en la familia, serv\u00eda para beber, cocinar, el aseo diario y hacer aquel caf\u00e9 de puchero, \u2018negro\u2019 como se dec\u00eda entonces. Y la otra, para un sinf\u00edn de cosas variopintas, como la limpieza de la vajilla o del suelo de la casa, para llenar las bolsas con agua hirviendo que en invierno serv\u00edan para calentar las camas, para la colada, para plancha y para limpiar los orinales a primera hora de la ma\u00f1ana. Ni que decir tiene que cuando lleg\u00f3 el agua corriente al pueblo dej\u00f3 peque\u00f1as las fiestas de San Esteban, San Roque, San Roqu\u00edn y el perro.<br \/>\nFrente a la casa, y en direcci\u00f3n a la vivienda del cura p\u00e1rroco del pueblo, siempre hubo un maizal que sirvi\u00f3 como despensa para proporcionar la alimentaci\u00f3n a los animales y, en especial a las gallinas, que despu\u00e9s \u2018soltaban\u2019 unos huevos que hoy en d\u00eda no se ven ni en pintura. Eran unas quimas muy altas, coronadas por aquellas mazorcas de \u2018pelo negro\u2019 sobre el rubio de los granos protegido por una \u2018gabardina\u2019 verde. Ese mar de \u2018panojas\u2019 sirvi\u00f3 adem\u00e1s, durante al menos cuatro generaciones, como inodoro familiar. All\u00ed se hac\u00eda pis y caca. As\u00ed, como suena, en plena naturaleza y, generalmente con nocturnidad y alevos\u00eda, para no ser vistos por vecinos o extra\u00f1os. \u00a1Ni\u00f1o, coge el papel y a los panojos!, dec\u00edan nuestras madres cuando llegaba el apret\u00f3n. Aquellos eran tiempos en los que nada de esto importaba, en los que la leche ten\u00eda una nata de diez mil\u00edmetros de espesor, el pan veinte y un huevo daba para una tortilla para cuatro adultos. Tiempos en que el perro no era un juguete, sino un animal de compa\u00f1\u00eda, como el de San Roque.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al pueblo de mis abuelos, el agua corriente lleg\u00f3 a las casas muy tarde. El progreso, entonces, iba a un ritmo muy lento. Fue, a finales de los sesenta o principio de los setenta. Hasta entonces, el l\u00edquido elemento proced\u00eda del pozo de la finca de Tuta o del aljibe que se llenaba de agua [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":23,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/279"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=279"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/279\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":280,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/279\/revisions\/280"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=279"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=279"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/economato\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=279"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}