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	<title>Salada, verde y un poco picante: La Gilda | El Economato - Blogs eldiariomontanes.es</title>
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		<title>Salada, verde y un poco picante: La Gilda | El Economato - Blogs eldiariomontanes.es</title>
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		<pubDate>Mon, 09 Mar 2015 16:43:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Diego Ruiz</dc:creator>
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La base de las gildas, llamadas así en Casa Vallés en honor al papel que Margarita Carmen Cansino protagonizó en el film de Charles Vidor, junto a Glenn Ford, es por lo tanto la anchoa, la guindilla y la aceituna. Aquella sensual mujer que cantó el ‘put the blame on mame’, al que siguió la bofetada más sonora de la en la historia de la cinematografía, por lo que se ve, tuvo también su influencia en la cocina española.<br>
Hoy en día existen lo que en Euskadi llaman las falsas gildas que añaden además huevo cocido de codorniz, cebolleta y ajo. En Cantabria, en muchos lugares, junto a las originales se sirven otras en las que la anchoa se sustituye por un boquerón en vinagre. Incluso, hay quien apuesta por un trocito de queso fuerte en detrimento de la aceituna. En muchas se mezcla además pepinillo en vinagre.<br>
En el Barrio Pesquero era costumbre, en los recreos del instituto, ir al desaparecido ‘Casino la Tos’ a almorzar un bocadillo de pepinillos, guindillas o banderillas. El encurtido entre pan y pan resulta tan delicado como el mejor jamón de bellota. Pruébelo.</p>
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<p><small>&copy; Diego Ruiz for <a href="https://blogs.eldiariomontanes.es/economato">El Economato</a>, get_post_time('Y'). |
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