img
Categoría: fútbol
Futbolista en tierra extraña

En 1961, Robert A. Heinlen incluía en su novela ‘Forastero en tierra extraña’ la siguiente frase: “El hogar, la patria, es aquel lugar donde te quieren”. Me venía a la cabeza una y otra vez esa idea mientras reflexionaba sobre la naturaleza del trabajo de futbolista y cómo ha cambiado para los balompédicos españoles el trabajo y la forma de ganarse las habichuelas.

(...)
Read the rest of Futbolista en tierra extraña (390 words)

España se ha convertido en un vivero para la exportación de futbolistas a otras Ligas. En estos momentos juegan más allá de nuestras fronteras dos centenares de españoles, de los cuales el mayor número se lo reparten las ligas inglesa (33), griega (30), y, lo crean o no, chipriota (28). Este número progresivamente creciente de deportistas que emigran habla muy bien de la calidad de los mismos, y por desgracia mal de cómo ha ido evolucionando todo (el fútbol, la política, la vida) dentro de nuestras fronteras. No todos los deportistas que se marchan son Torres o Gasol. La gran mayoría de ellos son currantes del balón, gente que ganaba sueldos de mileurista en Segunda B o Tercera, y que ante el deterioro de las condiciones de trabajo, los impagos, los concursos de acreedores y la falta de espacio se han visto obligados a hacer las maletas y a largarse.

Foto montaje del Daily Mail sobre la importancia de Silva, Mata y Cazorla en un once de estrellas mundiales Foto montaje del Daily Mail sobre la importancia de Silva, Mata y Cazorla en un once de estrellas mundiales

Y más arriba en la cadena alimenticia nos encontramos conque Mata, Silva y Cazorla son estrellas en sus clubes de acogida, cuando aquí apenas podían rascar bola. Y a esos niveles ya no estamos hablando de crisis, aunque esta afecte a todos. En la cumbre, es un problema de voluntad y de decisiones. De las malas acciones de quienes optan por sacar de sus clubes a auténticas figuras para traer algún ucraniano de nombre exótico y rubios cabellos que pueda pasar por bueno, mientras ellos se lo llevan calentito en traspasos y comisiones. Y mientras el grupo de periodistas palmeros convierten en bueno a quién no lo es con un par de vídeos de trallazos desde fuera del área, un par de adjetivos grandilocuentes y mucho peloteo, en general. Aunque otro día deberíamos hablar de este juego sucio, entretanto lo que me llama la atención es que nuestros emigrantes suelen ser recibidos con los brazos abiertos. Y mientras nosotros traemos a chigrinskis, a Juan Mata le ficha el Manchester United por la cantidad más alta jamás pagada en el club, y los aficionados le escogen como el mejor jugador del mes de febrero. Qué alegría que al menos en tierras extrañas se trate como futbolistas a quienes aquí los chupópteros querían convertir en meros calentadores de banquillo.


© cuestiondepelotas for Cuestión de pelotas, 2014. | Permalink | No comment | Add to del.icio.us
Post tags: , , , , , ,

Ver Post >
Puyol, un adiós sin mariconadas

Hay noticias que te encogen un poco el corazón. El adiós del Barça de Carles Puyol, no por esperado, es menos emotivo y emocionante. Para los que ya han llegado a mi edad, los 36, comenzamos a ver que todos los grandes deportistas que anuncian su despedida de la primera línea de batalla son más jóvenes que tú, lo cual ya incita al desaliento. Poco a poco he ido asumiendo que nunca seré futbolista profesional, algo que mi nula habilidad con el balón me anunciaba desde pequeño, pero a lo que mi corazón aspiraba secretamente mientras tuve edad para ello y aún después. El deporte se ahorró un manta que acabó cayendo en la literatura, pero de haberse cumplido mis sueños hubiese deseado con todas mis fuerzas llevar una carrera parecida a la de Puyol.

(...)
Read the rest of Puyol, un adiós sin mariconadas (318 words)

Los periodistas solemos recurrir a la épica escalonada cuando narramos algo tan simple como un tío corriendo detrás de una pelota. Ello deviene en chorradas tan inmensas como llamar Pichichón a Cristiano o Gladiator a Messi, estupideces que la gente repite luego en los bares y en el metro. Nuestro afán por vender una historia nos lleva, titular tras titular, a narrar un cuento de buenos y malos, donde los malos son invariablemente los del equipo rival de aquel a quien apoyan el grueso de tus lectores. Gesta, proeza, leyenda… Todas esas mariconadas que devienen en una píldora de dudoso gusto pero fácil consumición, destinada a los que leen poco y piensan menos.

Hubo un momento en el que el enfrentamiento entre los buenos y los malos alimentado por cierto macarra de Setubal llegó a crispar a todo un país. Y entonces surgieron de ambos bandos señores con muebles en la cabeza y acero en las pelotas, que supieron que había que parar aquello y lo hicieron, dándole una lección al mundo del fútbol cuyos daños colaterales aún colean, pero que valió el reconocimiento de aquellos que piensan dos veces antes de hablar y tres antes de escribir, y también un premio.

Puyol no estaba en aquel premio y hubo un clamor por ello, pues todo el mundo sabía que había sido el principal artífice de la paz. Todos recordaremos durante muchos años su clase en el campo. Todos recordaremos durante muchos años este gol esencial.

Y probablemente olvidemos muy pronto su amabilidad, su sensatez y que habló, en voz baja y de forma discreta, gritando a los cuatro vientos que el fútbol es algo más sencillo que toda esta sarta de memeces pseudoheroicas. No son más que 22 y una pelota. A ras de hierba, al corte y sin mariconadas. Y después un abrazo y a la ducha.

Ole ahí, Carles. Gracias. Este madridista jamás te olvidará.


© cuestiondepelotas for Cuestión de pelotas, 2014. | Permalink | No comment | Add to del.icio.us
Post tags:

Ver Post >
La brasa del Balón de Oro

Resulta que al parecer hay unos cuantos señores que se meten en una web, teclean unos nombres y deciden quién es el mejor jugador del mundo. Antes lo daba una revista, como los paraguas y los monederos esos que regala el Vogue. Ahora se han juntado los señores de la FIFA, esa organización ejemplo de dignidad, honestidad y decencia, junto con los de la revista, y resulta que lo dan los dos. Todo muy oficial y muy bonito, porque votan muchos periodistas y hay una gala y tal.

Resulta que al parecer hay unos cuantos señores que se meten en una web, teclean unos nombres y deciden quién es el mejor jugador del mundo. Antes lo daba una revista, como los paraguas y los monederos esos que regala el Vogue. Ahora se han juntado los señores de la FIFA, esa organización ejemplo de dignidad, honestidad y decencia, junto con los de la revista, y resulta que lo dan los dos. Todo muy oficial y muy bonito, porque votan muchos periodistas y hay una gala y tal.

Resulta también que hay un señor que lo ha ganado cuatro veces seguidas, que ahora está lesionado, y hay otro señor que lo ha ganado una y ha quedado segundo cuatro. Y ese señor acaba de meter tres golazos en un encuentro internacional y casualmente la FIFA amplía la votación unos días más, no se sabe muy bien por qué.

En esta columna suelo preguntarme realmente qué es deporte y qué no lo es. Qué es fútbol y qué es dinero, qué es espectáculo y que es simplemente postureo ridículo. A Cristiano le van a dar el Balón de Oro, primero porque se lo merece con creces, ya que es un premio individual, y los argumentos sobre si ha ganado o no ha ganado nada son puro aire y pataleta roselliana.

Pero ¿qué pasa si no se lo dan? ¿Se caerán las letras del nombre del estadio? ¿Pagarán menos los del banco portugués ese que anuncia CR7? ¿Qué demonios pasa si se lo dan a Messi, que también ha hecho un año formidable, o a Ribery, que aunque sea más feo que un calcetín sudado ganó casi él solito la Champions?

Nada, por supuesto. Cristiano pondrá cara de culo, si es que va, que la FIFA no se merece que vaya, pasaremos un par de días comentándolo y buscaremos la siguiente burbuja que cabalgar.

La realidad es que Cristiano Ronaldo lleva 66 goles en lo que va de año, va a gol por partido con el Real Madrid desde que viste la camiseta blanca. Que si no gana más títulos es porque Florentino decidió hace unos años que la telegenia era más interesante que el sosiego, puso a Del Bosque en la calle y comenzó una espiral absurda de la que no saldrá el equipo hasta que él salga por la puerta y alguien comience a andar el camino que tan acertadamente señaló el Barsa hace muchos años.

(Para los florentinistas, tranquilos que eso no ocurrirá, antes se le cambia el nombre al estadio que renuncia Floren a liderar el madridista de talonario. Oh, esperen, eso ya va a suceder).

La conclusión es que de nuevo periodistas y aficionados vuelven a las trincheras para determinar quién es el mejor del mundo, volvemos a dar la paliza y seguramente será cuestión de estado y motivo de reunión de Artur Mas con Rajoy (como poco) si el maravilloso y hueco galardón no acabe en manos de ese símbolo del catalanismo nacido en Rosario, Argentina, y termine en manos de ese símbolo del madridismo nacido en Madeira, Portugal.

Y nos olvidaremos todos de que esa votación no es más que una opinión de unos cuantos, que no resta ni un gol al palmarés de Cristiano, ni un solo quiebro de infarto al historial de Messi, ni echa nada en el bolsillo de ninguno de nosotros.

(...)
Read the rest of La brasa del Balón de Oro (470 words)

Resulta también que hay un señor que lo ha ganado cuatro veces seguidas, que ahora está lesionado, y hay otro señor que lo ha ganado una y ha quedado segundo cuatro. Y ese señor acaba de meter tres golazos en un encuentro internacional y casualmente la FIFA amplía la votación unos días más, no se sabe muy bien por qué.

En esta columna suelo preguntarme realmente qué es deporte y qué no lo es. Qué es fútbol y qué es dinero, qué es espectáculo y que es simplemente postureo ridículo. A Cristiano le van a dar el Balón de Oro, primero porque se lo merece con creces, ya que es un premio individual, y los argumentos sobre si ha ganado o no ha ganado nada son puro aire y pataleta roselliana.

Pero ¿qué pasa si no se lo dan? ¿Se caerán las letras del nombre del estadio? ¿Pagarán menos los del banco portugués ese que anuncia CR7? ¿Qué demonios pasa si se lo dan a Messi, que también ha hecho un año formidable, o a Ribery, que aunque sea más feo que un calcetín sudado ganó casi él solito la Champions?

Nada, por supuesto. Cristiano pondrá cara de culo, si es que va, que la FIFA no se merece que vaya, pasaremos un par de días comentándolo y buscaremos la siguiente burbuja que cabalgar.

La realidad es que Cristiano Ronaldo lleva 66 goles en lo que va de año, va a gol por partido con el Real Madrid desde que viste la camiseta blanca. Que si no gana más títulos es porque Florentino decidió hace unos años que la telegenia era más interesante que el sosiego, puso a Del Bosque en la calle y comenzó una espiral absurda de la que no saldrá el equipo hasta que él salga por la puerta y alguien comience a andar el camino que tan acertadamente señaló el Barsa hace muchos años.

(Para los florentinistas, tranquilos que eso no ocurrirá, antes se le cambia el nombre al estadio que renuncia Floren a liderar el madridista de talonario. Oh, esperen, eso ya va a suceder).

La conclusión es que de nuevo periodistas y aficionados vuelven a las trincheras para determinar quién es el mejor del mundo, volvemos a dar la paliza y seguramente será cuestión de estado y motivo de reunión de Artur Mas con Rajoy (como poco) si el maravilloso y hueco galardón no acabe en manos de ese símbolo del catalanismo nacido en Rosario, Argentina, y termine en manos de ese símbolo del madridismo nacido en Madeira, Portugal.

Y nos olvidaremos todos de que esa votación no es más que una opinión de unos cuantos, que no resta ni un gol al palmarés de Cristiano, ni un solo quiebro de infarto al historial de Messi, ni echa nada en el bolsillo de ninguno de nosotros.


© cuestiondepelotas for Cuestión de pelotas, 2013. | Permalink | No comment | Add to del.icio.us
Post tags: , , ,

Ver Post >
La responsabilidad de ser uno mismo

¿Qué es un futbolista?

Juventus Vucinic pantaloneta gol festejo futbol ECMIMA20130408 0107 4

Depende de a quién le preguntes. Si le preguntas a un admirador del futbolista, te dirá que su ídolo, que un grande, que un crack. Si le preguntas a alguien del equipo rival, te dirá que un muñeco de feria, un piscinero, un leñero o el adjetivo peyorativo que mejor le encaje. Si le preguntas a un periodista, dependerá de los intereses de su medio y de las afinidades que tenga con el futbolista en cuestión, o la cantidad de entrevistas exclusivas que le conceda (es lo que se conoce como Factor Manolo Lama). Juventus Vucinic pantaloneta gol festejo futbol ECMIMA20130408 0107 4

¿Qué es un futbolista?

Depende de a quién le preguntes. Si le preguntas a un admirador del futbolista, te dirá que su ídolo, que un grande, que un crack. Si le preguntas a alguien del equipo rival, te dirá que un muñeco de feria, un piscinero, un leñero o el adjetivo peyorativo que mejor le encaje. Si le preguntas a un periodista, dependerá de los intereses de su medio y de las afinidades que tenga con el futbolista en cuestión, o la cantidad de entrevistas exclusivas que le conceda (es lo que se conoce como Factor Manolo Lama).

Si le preguntas a un entrenador, te dirá que una herramienta para ganar. Si le preguntas a un presidente, sobre todo si este es de los que levantan torres y saluda alcaldes, presidentes y reyes, te dirá que una herramienta para vender camisetas (no te dirá que una herramienta para conseguir contratos para sí mismo en el palco, pero lo pensará). Si le preguntas al propio futbolista, tendrás un millar de respuestas distintas, desde los que se ven simplemente como tipos con suerte a los que les pagan por hacer lo que les gusta, hasta los que se conciben a sí mismos como marcas cuidadosamente estudiadas. Si le preguntas al diccionario, te dirá que un señor que juega al fútbol.

Nada de todo esto es un futbolista.

Un futbolista de primer nivel es una idea. Messi, CR7, Iniesta, Casillas, son una idea. No son setenta kilos de músculo en movimiento golpeando un balón de cuero. Son un concepto, un concepto que tiene contexto, imagen y vida propia al margen de la vida de la persona. Son, por encima de todo, un ejemplo y un espejo.

Ahí fuera hay millones de niños que cada mañana se despiertan en una habitación en la que hay colgada una foto de su idea, de su concepto. Que antes de abrocharse las botas para ir a jugar en el patio con sus amigos, piensan en esa idea, en ese concepto. Que cuando chutan el balón, lo hacen invocando el nombre de la idea y del concepto, como si fuese un mantra capaz de otorgar poderes al lanzamiento, revestirles de la misma magia que convierte a hombres en ideas.

Por eso, cuando un futbolista se enfunda la camiseta de su equipo, cuando se convierte en la idea, deja de ser el tipo con suerte y un Ferrari, el piscinero, la marca y la herramienta. Se convierte en algo más. Una idea, una idea con un enorme poder transformador. Y todo gran poder conlleva una gran responsabilidad.

Vicente del Bosque, Xavi y Casillas están en Guinea Ecuatorial, en un régimen dictatorial y nefasto, porque se lo ha mandado el señor Villar. Desconozco los intereses que hay detrás de esa orden, ni los intercambios que han motivado esa decisión. Sólo sé que Del Bosque, Xavi y Casillas no son marionetas. Son seres humanos que representan una idea. Los enormes chalets en los que viven, los coches que conducen, los privilegios de los que disfrutan no los reciben sólo por ser buenos en su trabajo. Sino por ostentar esa responsabilidad.

Está en sus manos lo que hagan con ella. Está en sus manos no saltar a ese campo, y ejercer con valentía la responsabilidad de ser ellos mismos que viene aparejada con sus privilegios. Está en sus manos no traicionar la idea que representan.

Porque en esta vida la única persona a la que uno no puede decepcionar es a uno mismo.

(...)
Read the rest of La responsabilidad de ser uno mismo (479 words)

Si le preguntas a un entrenador, te dirá que una herramienta para ganar. Si le preguntas a un presidente, sobre todo si este es de los que levantan torres y saluda alcaldes, presidentes y reyes, te dirá que una herramienta para vender camisetas (no te dirá que una herramienta para conseguir contratos para sí mismo en el palco, pero lo pensará). Si le preguntas al propio futbolista, tendrás un millar de respuestas distintas, desde los que se ven simplemente como tipos con suerte a los que les pagan por hacer lo que les gusta, hasta los que se conciben a sí mismos como marcas cuidadosamente estudiadas. Si le preguntas al diccionario, te dirá que un señor que juega al fútbol.

Nada de todo esto es un futbolista.

Un futbolista de primer nivel es una idea. Messi, CR7, Iniesta, Casillas, son una idea. No son setenta kilos de músculo en movimiento golpeando un balón de cuero. Son un concepto, un concepto que tiene contexto, imagen y vida propia al margen de la vida de la persona. Son, por encima de todo, un ejemplo y un espejo.

Ahí fuera hay millones de niños que cada mañana se despiertan en una habitación en la que hay colgada una foto de su idea, de su concepto. Que antes de abrocharse las botas para ir a jugar en el patio con sus amigos, piensan en esa idea, en ese concepto. Que cuando chutan el balón, lo hacen invocando el nombre de la idea y del concepto, como si fuese un mantra capaz de otorgar poderes al lanzamiento, revestirles de la misma magia que convierte a hombres en ideas.

Por eso, cuando un futbolista se enfunda la camiseta de su equipo, cuando se convierte en la idea, deja de ser el tipo con suerte y un Ferrari, el piscinero, la marca y la herramienta. Se convierte en algo más. Una idea, una idea con un enorme poder transformador. Y todo gran poder conlleva una gran responsabilidad.

Vicente del Bosque, Iniesta y Casillas están en Guinea Ecuatorial, en un régimen dictatorial y nefasto, porque se lo ha mandado el señor Villar. Desconozco los intereses que hay detrás de esa orden, ni los intercambios que han motivado esa decisión. Sólo sé que Del BosqueIniesta y Casillas no son marionetas. Son seres humanos que representan una idea. Los enormes chalets en los que viven, los coches que conducen, los privilegios de los que disfrutan no los reciben sólo por ser buenos en su trabajo. Sino por ostentar esa responsabilidad.

Está en sus manos lo que hagan con ella. Está en sus manos no saltar a ese campo, y ejercer con valentía la responsabilidad de ser ellos mismos que viene aparejada con sus privilegios. Está en sus manos no traicionar la idea que representan.

Porque en esta vida la única persona a la que uno no puede decepcionar es a uno mismo.


© cuestiondepelotas for Cuestión de pelotas, 2013. | Permalink | No comment | Add to del.icio.us
Post tags: ,

Ver Post >
Qatar 2022, un mundial manchado de sangre

Mientras Joseph Blatter, el presidente de la FIFA, se dedica a actividades tan poco presidenciales como imitar estilo Chiquito de la Calzada a Cristiano Ronaldo, en la sede de su organización se debate si el mundial de Qatar 2022 se jugaría en invierno, en lugar de en verano. Al parecer la carretada de petrodólares que quiere percibir la FIFA alcanza para abanicar a los paniaguados directivos, pero no alcanza a refrigerar los campos de juego, y no es plan que Messi se ponga a sudar la gota gorda a 50º, que para esa fecha ya irá mayorcito.

Por supuesto el perjuicio que podría suponer para todas las ligas de fútbol del mundo el parar durante más de un mes para que se celebre un mundial, a Blatter y compañía se la sopla, bufa, menea y resbala a tres tiempos. Para la FIFA, el organismo que debe cuidar por la salud del fútbol mundial, sólo hay un indicativo de salud y no se mide en grados centígrados sino en porcentajes de audiencia y royalties por derechos de imagen.

Con ese clima infernal cabe preguntarse por qué le dieron el mundial 2022 a Qatar, para empezar. Es fácil. Hubo un país que presentó una candidatura y unos señores que fueron a evaluarla. Esos señores que fueron a evaluarla se alojaron en un hotel de 5 estrellas repleto de escorts de las de a 1000 euros la hora, Dom Perignon servido a grifo y bandejas de oro con sospechosos polvos blancos, mientras se leían un PDF. Vieron un PDF en lugar de instalaciones porque en Qatar no hay NADA. Es un desierto, ¿saben?

Por supuesto, el cómo se consiguen unas instalaciones de primer nivel en un país cuya tradición futbolística es nula, importa poco a la FIFA, pero debería importarnos a nosotros. Sobre todo porque la Confederación Sindical Internacional acaba de informar que para que las instalaciones previstas para el Mundial estuviesen terminadas a tiempo, 4000 trabajadores podrían perder la vida en las inhumanas condiciones laborales en las que se encuentran.

Sin agua potable, sin comida decente, viviendo hacinados en pisos patera, en turnos infernales, constantemente enfermos y por poco más de 7 euros diarios. Ahora mismo en Qatar muere un obrero al día, pero la ITUC advierte de que esa cifra va a aumentar.

Probablemente a Joseph Blatter las condiciones de trabajo del señor que está construyendo el palco donde él aposentará su gordo culo le importen poco, pero a mi sí me importan. No veré un mundial que se ha edificado sobre la sangre derramada de miles de esclavos. Ojalá todo el mundo se enterase de esto de forma que se formase un escándalo que hiciese a la FIFA rectificar. Pero muy grande tendría que ser el ruido para atravesar la muralla de petrodólares.

Mientras Joseph Blatter, el presidente de la FIFA, se dedica a actividades tan poco presidenciales como imitar estilo Chiquito de la Calzada a Cristiano Ronaldo, en la sede de su organización se debate si el mundial de Qatar 2022 se jugaría en invierno, en lugar de en verano. Al parecer la carretada de petrodólares que quiere percibir la FIFA alcanza para abanicar a los paniaguados directivos, pero no alcanza a refrigerar los campos de juego, y no es plan que Messi se ponga a sudar la gota gorda a 50º bajo cero, que para esa fecha ya irá mayorcito.

Por supuesto el perjuicio que podría suponer para todas las ligas de fútbol del mundo el parar durante más de un mes para que se celebre un mundial, a Blatter y compañía se la sopla, bufa, menea y resbala a tres tiempos. Para la FIFA, el organismo que debe cuidar por la salud del fútbol mundial, sólo hay un indicativo de salud y no se mide en grados centígrados sino en porcentajes de audiencia y royalties por derechos de imagen.

Con ese clima infernal cabe preguntarse por qué le dieron el mundial 2022 a Qatar, para empezar. Es fácil. Hubo un país que presentó una candidatura y unos señores que fueron a evaluarla. Esos señores que fueron a evaluarla se alojaron en un hotel de 5 estrellas repleto de escorts de las de a 1000 euros la hora, Dom Perignon servido a grifo y bandejas de oro con sospechosos polvos blancos, mientras se leían un PDF. Vieron un PDF en lugar de instalaciones porque en Qatar no hay NADA. Es un desierto, ¿saben?

Por supuesto, el cómo se consiguen unas instalaciones de primer nivel en un país cuya tradición futbolística es nula, importa poco a la FIFA, pero debería importarnos a nosotros. Sobre todo porque la Confederación Sindical Internacional acaba de informar que para que las instalaciones previstas para el Mundial estuviesen terminadas a tiempo, 4000 trabajadores podrían perder la vida en las inhumanas condiciones laborales en las que se encuentran.

Sin agua potable, sin comida decente, viviendo hacinados en pisos patera, en turnos infernales, constantemente enfermos y por poco más de 7 euros diarios. Ahora mismo en Qatar muere un obrero al día, pero la ITUC advierte de que esa cifra va a aumentar.

Probablemente a Joseph Blatter las condiciones de trabajo del señor que está construyendo el palco donde él aposentará su gordo culo le importen poco, pero a mi sí me importan. No veré un mundial que se ha edificado sobre la sangre derramada de miles de esclavos. Ojalá todo el mundo se enterase de esto de forma que se formase un escándalo que hiciese a la FIFA rectificar. Pero muy grande tendría que ser el ruido para atravesar la muralla de petrodólares.


© cuestiondepelotas for Cuestión de pelotas, 2013. | Permalink | No comment | Add to del.icio.us
Post tags:

Ver Post >
Casillas y la puerta

Atención, estudiantes, apunten el enunciado del siguiente problema:

“En un multimillonario club de fútbol tenemos a un futbolista de la categoría vaca sagrada que no juega y tenemos una puerta. Calcule usted el tiempo que el futbolista tardará en usarla considerando que:

a) Media afición quiere que se vaya y la otra que se quede

b) Los argumentos del futbolista son “Ahora me entreno bien, no como antes”.

c) Al club eso de hacer caja le vendría bien.

d) El presidente no le puede ver delante.”

La respuesta a la anterior ecuación matemática parece sencilla, pero nada más lejos de la realidad. El fútbol y el ambiente que rodea a los clubs de primer nivel, las relaciones internas y las presiones externas, son una pesadilla kafkiana que haría enloquecer a Escher. Arriba, abajo, izquierda y derecha están totalmente confundidos, y ni siquiera el éxito garantiza la continuidad. Que se lo digan a Del Bosque.

Así que ahí tenemos a Casillas, que sobre el papel es el mejor portero del mundo, el levantador de copas del mundo. Y por otro lado tenemos a Diego López, un chaval con menos galones que parece que para bien. Y por otro lado tenemos un ego y una puerta. Y por otro lado tenemos una afición y un presidente y unas condiciones económicas y unos resultados que pueden venir o no, y unas lesiones, y unos agentes, y unas declaraciones… y ni la más remota idea de lo que puede suceder en el futuro.

Si a mi me preguntasen qué opino, creo que Iker Casillas terminará la temporada como portero titular del Real Madrid, muy probablemente jugando la final de la Champions contra el Bayern de Guardiola. Que el Barsa será una apisonadora en Liga que sufrirá una pájara en Europa y que Rajoy irá vestido de faralaes a un Debate sobre el Estado de la Nación. Claro que esto no dejan de ser preferencias personales basadas en la intuición, en las copas que me tomé anoche y en lo que me ha salido de las narices mientras escribía el artículo. ¿Porqué? Porque esto es en definitiva una columna de opinión, un espacio donde se analizan situaciones complejísimas con una venda en los ojos y una mano atada a la espalda.

Hay en el club de Concha Espina un Fantasma Pernicioso que traga millones y no escupe copas, y en próximos artículos intentaremos analizar el por qué de ese comportamiento que se antoja ya insostenible. Pero mientras tanto, soñemos con Champions y trajes de faralaes mientras el mejor portero del mundo (sobre el papel) se pone ciego a pipas Facundo (sobre la grada).

Atención, estudiantes, apunten el enunciado del siguiente problema:

“En un multimillonario club de fútbol tenemos a un futbolista de la categoría vaca sagrada que no juega y tenemos una puerta. Calcule usted el tiempo que el futbolista tardará en usarla considerando que:

a) Media afición quiere que se vaya y la otra que se quede

b) Los argumentos del futbolista son “Ahora me entreno bien, no como antes”.

c) Al club eso de hacer caja le vendría bien.

d) El presidente no le puede ver delante.”

La respuesta a la anterior ecuación matemática parece sencilla, pero nada más lejos de la realidad. El fútbol y el ambiente que rodea a los clubs de primer nivel, las relaciones internas y las presiones externas, son una pesadilla kafkiana que haría enloquecer a Escher. Arriba, abajo, izquierda y derecha están totalmente confundidos, y ni siquiera el éxito garantiza la continuidad. Que se lo digan a Del Bosque.

Así que ahí tenemos a Casillas, que sobre el papel es el mejor portero del mundo, el levantador de copas del mundo. Y por otro lado tenemos a Diego López, un chaval con menos galones que parece que para bien. Y por otro lado tenemos un ego y una puerta. Y por otro lado tenemos una afición y un presidente y unas condiciones económicas y unos resultados que pueden venir o no, y unas lesiones, y unos agentes, y unas declaraciones… y ni la más remota idea de lo que puede suceder en el futuro.

Si a mi me preguntasen qué opino, creo que Iker Casillas terminará la temporada como portero titular del Real Madrid, muy probablemente jugando la final de la Champions contra el Bayern de Guardiola. Que el Barsa será una apisonadora en Liga que sufrirá una pájara en Europa y que Rajoy irá vestido de faralaes a un Debate sobre el Estado de la Nación. Claro que esto no dejan de ser preferencias personales basadas en la intuición, en las copas que me tomé anoche y en lo que me ha salido de las narices mientras escribía el artículo. ¿Porqué? Porque esto es en definitiva una columna de opinión, un espacio donde se analizan situaciones complejísimas con una venda en los ojos y una mano atada a la espalda.

Hay en el club de Concha Espina un Fantasma Pernicioso que traga millones y no escupe copas, y en próximos artículos intentaremos analizar el por qué de ese comportamiento que se antoja ya insostenible. Pero mientras tanto, soñemos con Champions y trajes de faralaes mientras el mejor portero del mundo (sobre el papel) se pone ciego a pipas Facundo (sobre la grada).


© cuestiondepelotas for Cuestión de pelotas, 2013. | Permalink | No comment | Add to del.icio.us
Post tags: ,

Ver Post >