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Fecha: July, 2013
Comienza la era Ancelotti
cuestiondepelotas 17-07-2013 | 12:15 | 0

Comienza una nueva era para el Real Madrid, una que lleva el nombre del 2 veces campeón de la Champions Carlo Ancelotti. El italiano lleva el peso de su nacionalidad por delante, algo que ha hecho que muchos viésemos con cierta prevención su fichaje por el club blanco. Están demasiado presentes en el recuerdo las soporíferas ligas de Fabio Capello o los partidos a la numantina de Mou -que cuando le daba la ventolera parecía más italiano que el Lambrusco y el queso parmesano-.

Hoy comienza una nueva era para el Real Madrid, una que lleva el nombre del 2 veces campeón de la Champions Carlo Ancelotti. El italiano lleva el peso de su nacionalidad por delante, algo que ha hecho que muchos viésemos con cierta prevención su fichaje por el club blanco. Están demasiado presentes en el recuerdo las soporíferas ligas de Fabio Capello o los partidos a la numantina de Mou -que cuando le daba la ventolera parecía más italiano que el Lambrusco y el queso parmesano-.

Ahora bien, cuando reflexionamos un poco, con gráficas en la mano, sobre la trayectoria del ex entrenador del PSG, vemos que sus técnicas apuntan hacia un modelo menos conservador que el de sus compatriotas. No es que de pronto vaya a atacar con seis delanteros, pero tampoco es Ancelotti entrenador de autobús y patapúm pa’rriba.

A Carlo se le ha fichado porque es un entrenador cómodo, que garantiza una cierta confianza en los resultados. Será complicado que veamos con él una paliza abrumadora como las últimas que tuvieron que aguantar los aficionados ante el Borussia de Dortmund. Es aficionado al sistema de tres medioscentros, trivote o como llamemos a esa acumulación en la medular que suele producir partidos lentos, juego menos vertical y supuesta “seguridad”. Sin embargo, ha sido lo suficientemente listo como para adaptar su estilo de juego cuando la ocasión lo requería, ya fuese porque le convencía la calidad de sus jugadores, ya fuese porque -como dicen las malas lenguas- tiene más miedo a un mal titular que a un gol en contra.

Aún es pronto para vaticinios, pero si tuviese que apostar por el sistema que empleará Ancelotti diría que será un 4-3-3, con Khedira cerrando la medular, Xavi o Illarramendi e Isco. Por delante, Ozil, Cristiano y Benzemá. Un juego que le permitirá contras rápidas, pero no abusando de ellas como hacía el Madrid de Mou. Su estilo irá hacia la creación y el toque, restando velocidad pero aumentando los recursos.

¿Es esto lo que necesita el Real Madrid ahora mismo? No exactamente. La renovación del club debería pasar por asumir que pueden pasarse tres o cuatro años en blanco y empezar a seguir el camino de la cantera. Eso daría un vuelco tremendo a la imagen del equipo y serviría para construir. Pero es algo que Ancelotti no hará en ningún caso. Poco amigo de arriesgar, es de esos cuya alineación es siempre la obvia. Al contrario de Mouriño, que llegaba a comprarse todos los periódicos del día para poner después la única combinación que no había aparecido en ninguno, el italiano es muy mainstream. Aunque considerando todas las opciones disponibles, Ancelotti no será malo para el club. Está por ver si conseguirá los resultados, en este momento de incertidumbre, pero desde luego a nivel de imagen al menos no supondrá el demérito constante del entrenador anterior. Y eso, al menos, es un avance.

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Illarramendi y la españolización
cuestiondepelotas 12-07-2013 | 12:20 | 2

Algo está cambiando en el Real Madrid. Es posible que Florentino Pérez se haya dado cuenta -por fin- de que la selección campeona del mundo es la española. Es posible que no tenga dinero para Bale, es posible que crea que de esta forma se acercará más a la afición, es posible que se haya dado cuenta de que el club necesita un urgente cambio de imagen para resultar menos antipático.

Cualquiera de las razones expuestas podría ser válida, incluso podrían serlo todas. Podría ser que simplemente haya coincidido así, porque Florentino no ha sido el presidente de Primera División con más luces en su segundo advenimiento. El caso es que Morata, Carvajal, Nacho, Isco, Jesé e Illaramendi son los nombres de la temporada. Por primera vez en muchos años, el Real Madrid tendría 12 españoles de los 25 jugadores de la primera plantilla.

Algo está cambiando en el Real Madrid. Es posible que Florentino Pérez se haya dado cuenta -por fin- de que la selección campeona del mundo es la española. Es posible que no tenga dinero para Bale, es posible que crea que de esta forma se acercará más a la afición, es posible que se haya dado cuenta de que el club necesita un urgente cambio de imagen para resultar menos antipático.

Cualquiera de las razones expuestas podría ser válida, incluso podrían serlo todas. Podría ser que simplemente haya coincidido así, porque Florentino no ha sido el presidente de Primera División con más luces en su segundo advenimiento. El caso es que Morata, Carvajal, Nacho, Isco, Jesé e Illaramendi son los nombres de la temporada. Por primera vez en muchos años, el Real Madrid tendría 12 españoles de los 25 jugadores de la primera plantilla.

Esta novedad tiene que traducirse luego, lógicamente, en minutos de juego. Illarramendi y Xabi Alonso compiten por un mismo espacio, Isco sí puede desplazar a un extranjero, pero el resto de la alineación seguirá un esquema muy parecido al de otras temporadas. No es muy amigo Ancelotti de hacer cambios grandes.

En cualquier caso, la base de la selección española que ha de conquistar el mundial de Rusia 2018 pasa por todos estos jugadores. Serán ellos los que aspiren a levantar la copa del mundo en el Luzhniki Stadium. Así que ahora recae sobre el Real Madrid en su conjunto gran parte de la responsabilidad de mantener -frente a la hegemonía del Barça- a la espina dorsal de la Roja

Al final todo es una cuestión de minutos. Todos confiamos en que Zizou sea el nuevo entrenador del Madrid tras la marcha de Ancelotti -y es mucho adelantar, ya que para eso faltan como mínimo un par de temporadas-, confiando en que inicie una era de apuesta por la cantera y por el juego bonito. Mientras tanto, cae sobre el italiano la tarea de manejar al jugador que puede convertirse en el eje de la selección y del Real Madrid. Es indiscutible la inmensa labor que ha realizado Xabi Alonso a los mandos de ambos conjuntos, haciendo una tarea menos vistosa que la de Xavi pero igualmente productiva.

Illarramendi aparece cortado por el mismo patrón, un hombre capaz de manejar las pausas con la misma naturalidad que las transiciones, decidir cuándo correr y cuando parar. Pura potencia de procesamiento que le ha costado a Florentino casi 40 millones de euros. Ahora toca aprovecharlos, por el bien de todos.

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Gloria de cristal
cuestiondepelotas 02-07-2013 | 4:53 | 0

Un héroe se define por la gloria, dicen. Lo que tendríamos que preguntarnos es qué es la gloria, y más importante aún, de qué está hecha.

La gloria es como una jarra de cristal de Murano. Extremadamente difícil de crear, es necesario un artesano de una pericia especial para soplar un objeto de inusual belleza. Un profesional puede dedicar su vida entera para crear una sola pieza excepcional, algo que no pueda ser superado nunca. Es muy sencillo fallar en cualquier parte del proceso, destruir lo creado, tener que volver a empezar.

E incluso cuando se ha terminado, cuando la obra se coloca en una repisa, en el lugar exacto para que la luz incida de forma perfecta sobre ella, tan sólo hace falta un tropezón estúpido para que la jarra se tambalee y se haga añicos contra el suelo.

Cuando pienso en los chavales de la Selección, en su esfuerzo titánico y continuado a lo largo de todos estos años (contamos cinco desde que ganaron la Eurocopa, pero han hecho falta alguno más para ese primer hito), y pienso en la derrota que sufrieron el domingo ante Brasil, lo único que se me ocurre es lo profundamente injustos que podemos llegar a ser los espectadores, los periodistas, incluso los compañeros (Ese canterano riéndose de Iker Casillas en su cuenta de Twitter).

Siguiendo con el símil de la jarra de cristal, no es demasiado complicado deducir cuál es el lugar del artesano creando con inusual pericia algo insustituible y cuál es el papel del idiota que tropieza y se lleva todo por delante. Los medios y el público estamos tan deseosos de crear héroes, de tener triunfos, de vender periódicos, de olvidar las penas, que somos los torpes visitantes de esa jarra maravillosa que nunca va a repetirse. Estar en Twitter el domingo por la noche y el lunes por la mañana, leer los chistes malos e hirientes sobre Arbeloa y Ramos, sobre Casillas e incluso Del Bosque, me hizo reflexionar sobre la pobreza de nuestra afición y sobre la ínfima calidad de nuestro periodismo. Porque he escuchado muchas veces decir “Somos campeones del mundo”, pero muy pocas “hemos perdido”.

Y la primera persona del plural, ya que se usa mal cuando se gana, no debería de olvidarse cuando se pierde.

Un héroe se define por la gloria, dicen. Lo que tendríamos que preguntarnos es qué es la gloria, y más importante aún, de qué está hecha.

La gloria es como una jarra de cristal de Murano. Extremadamente difícil de crear, es necesario un artesano de una pericia especiall para soplar un objeto de inusual belleza. Un profesional puede dedicar su vida entera para crear una sola pieza excepcional, algo que no pueda ser superado nunca. Es muy sencillo fallar en cualquier parte del proceso, destruir lo creado, tener que volver a empezar.

E incluso cuando se ha terminado, cuando la obra se coloca en una repisa, en el lugar exacto para que la luz incida de forma perfecta sobre ella, tan sólo hace falta un tropezón estúpido para que la jarra se tambalee y se haga añicos contra el suelo.

Cuando pienso en los chavales de la Selección, en su esfuerzo titánico y continuado a lo largo de todos estos años (contamos cinco desde que ganaron la Eurocopa, pero han hecho falta alguno más para ese primer hito), y pienso en la derrota que sufrieron el domingo ante Brasil, lo único que se me ocurre es lo profundamente injustos que podemos llegar a ser los espectadores, los periodistas, incluso los compañeros (Ese canterano riéndose de Iker Casillas en su cuenta de Twitter).

Siguiendo con el símil de la jarra de cristal, no es demasiado complicado deducir cuál es el lugar del artesano creando con inusual pericia algo insustituible y cuál es el papel del idiota que tropieza y se lleva todo por delante. Los medios y el público estamos tan deseosos de crear héroes, de tener triunfos, de vender periódicos, de olvidar las penas, que somos los torpes visitantes de esa jarra maravillosa que nunca va a repetirse. Estar en Twitter el domingo por la noche y el lunes por la mañana, leer los chistes malos e hirientes sobre Arbeloa y Ramos, sobre Casillas e incluso Del Bosque, me hizo reflexionar sobre la pobreza de nuestra afición y sobre la ínfima calidad de nuestro periodismo. Porque he escuchado muchas veces decir “Somos campeones del mundo”, pero muy pocas “hemos perdido”.

Y la primera persona del plural, ya que se usa mal cuando se gana, no debería de olvidarse cuando se pierde.

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