img
Categoría: Sin categoría
El partido más trágico de la Liga española

La jornada 29 en la Liga BBVA se abre con un duelo entre el Celta de Vigo y el Málaga. Es inevitable echar la vista atrás, concretamente nos remontamos a la temporada 1986-1987, para recordar un enfrentamiento entre ambos equipos que trajo consigo una de las acciones más tristes que se recuerdan en el fútbol español. José Antonio Gallardo, portero del conjunto malacitano, tras chocar con Baltazar, delantero del cuadro gallego, murió días después producto del encontronazo entre ambos jugadores.

Era el 21 de diciembre de 1986 cuando Celta y Málaga se enfrentaban en el último duelo del año en Segunda división. La desafortunada jugada se produjo en el minuto 18 del primer tiempo. Un compañero de Gallardo le cede el balón, Baltazar, atento a la jugada, corre a por el esférico y el portero sale a los pies del delantero. El choque entre ambos fue como otros muchos que se producen en el mundo del fútbol. Ese golpe le acabaría costando la vida.

Foto: José Antonio Gallardo / halacelta.com

José Antonio Gallardo se quedó conmocionado sobre el césped y tuvo ser sustituido. Tras ser atendido por personal del club vigués se decidió que lo mejor era que fuese a un hospital para que le hiciesen pruebas radiológicas y, tras las mismas, pasase esa noche en observación. Se le detectó una triple fisura en el parietal izquierdo. El día 24 de diciembre regresó a Málaga para ingresar en el Carlos Haya. Prosiguieron las pruebas médicas para ser más exactos con el alcance de la lesión y se le localizó la misma que un principio, nada más. El tratamiento a seguir fue reposo y recibió el alta médica.

El malagueño en su domicilio continuó con una recuperación lenta. La evolución era favorable a pesar de la pequeña parálisis facial. Gallardo iba recobrando la memoria y nadie podía imaginar que días después, el 7 de enero de 1987, ingresase en estado de coma con una fuerte hemorragia cerebral producida por la rotura de una arteria en el lóbulo temporal izquierdo.

Era impensable que ese día el empeoramiento fuese tan grande ya que esa misma mañana había ido a visitar el piso que había comprado, pues entre sus planes estaba el de casarse cuando terminase la temporada. Tras la comida, por la tarde, empezó a encontrarse mal, con mareos, vómitos y fuertes temblores. Horas después ingresó en el hospital Carlos Haya en estado de coma profundo y fue intervenido de urgencia. El derrame, que afectaba a tres cuartas partes del cerebro, fue calificado por el cirujano que le operó como «uno de los más grandes que había visto».

Foto: Baltazar / otraveseiro.blogaliza.org

Su estado era irreversible y los peores augurios se cumplieron ocho días después. José Antonio Gallardo falleció el 15 de marzo de 1987 a los 26 años de edad, concretamente 25 días después del golpe que sufrió con el delantero del Celta Baltazar Maria de Morais Júnior. Fue un duro golpe para el plantel malaguista, donde jugadores y cuerpo técnico lloraban a las puertas del hospital tras conocer la triste noticia de la muerte de su compañero. En ese caso el fútbol era lo de menos, pero el club malacitano tuvo que solicitar el aplazamiento del partido que les enfrentaba al Bilbao Athlétic en San Mamés. 27 años después el recuerdo sigue vivo en Málaga.

Autor de la entrada: @daniel_cepeda.

Pinch para leer la anterior entrega del blog ‘Cosas que habías olvidado del deporte’.

 

Ver Post >
Cuando Simeone deseaba ser madridista

El Real Madrid tuvo hace 20 años la posibilidad de cambiar la historia reciente y en cierto modo
pasada del Atlético de Madrid. Sin embargo, una decisión de última hora de Jorge Valdano, que sería el técnico merengue la siguiente temporada, dio lugar a lo que hoy en día todos conocemos. El conjunto blanco, por aquel entonces, quería hacerse con los servicios de Diego Pablo Simeone,  que a su vez estaba como loco por que se concretase la oferta, pero su compatriota tenía otros planes para el centro del campo.

Por aquel entonces el Cholo jugaba en el Sevilla, que a sabiendas de la desesperación del Real Madrid por hacer un once competitivo para la siguiente campaña, decidió abusar de los blancos poniendo un precio fuera de mercado por el mediocentro. El conjunto andaluz tenía claro cuanto costaba la que era una de sus estrellas y se lo dejó claro a Ramón Mendoza, por aquel entonces presidente en el Bernabéu: 600 millones de pesetas (más de tres millones de euros) y dos jugadores.

La base de la negociación estaba clara: el Real Madrid parecía interesado en hacerse con Simeone, el jugador, palabras textuales, “aspiraba a estar en uno de los más grandes”, y el Sevilla le había puesto precio para un hipotético fichaje. Sin embargo todo saltó por los aires cuando Jorge Valdano, que ya estaba contratado como nuevo entrenador para el año próximo, se puso a planificar esa temporada sustituyendo a Vicente Del Bosque, que a su vez había ocupado el puesto de Benito Floro, destituido a mitad de campaña.

Una de las primeras decisiones de Valdano fueron que para el centro del campo quería a un compatriota, pero el elegido no era el Cholo, sino Fernando Redondo, fichaje que a la postre se concretó, cerrándole de esa manera la puerta a Simeone. El destino, eso sí, le tenía deparado un futuro en Madrid, pero no en Champartín, sino a orillas del Manzanares. El Atlético ofreció unos 450 millones de pesetas que el Sevilla no tuvo más remedio que aceptar para sanear su entonces maltrecha economía.

El resto es historia, una historia que ha dejado claro que al final ganaron todos. El Real Madrid logró con Redondo ganar una Liga cinco años después, rompiendo así una época magnífica del Barcelona. Simeone, por su parte, se asentó en un equipo en el que ha escrito su nombre en oro triunfando como futbolista en el doblete del 96 y como entrenador en los últimos años. Los blancos volvieron a levantar títulos y los colchoneros, además, ganaron a un ídolo que perdurará en el tiempo.

Autor: @marcosgmerino.

Pincha aquí para leer la anterior entrega del blog ‘Cosas que habías olvidado del deporte’.

Ver Post >
Dietzen, el ejemplo alemán para Schumacher

Si hace unos años el Giro de Italia era fuertemente criticado porque había tramos sin pavimentar y los ciclistas decían jugarse la vida por fomentar el espectáculo, ahora, a algunos les viene a la cabeza el nombre de Raimund Dietzen. El accidente de Schumacher destapa la caja de los truenos de los deportistas que han podido perder su vida por golpes en la cabeza.

Este alemán forjado en el TEKA sufrió un brutal accidente el la Vuelta a España de 1989 que, por aquel entonces, se corría en los meses de mayo y junio. Su drama ocurrió en la 13ª etapa, en el túnel de Cotefablo, en el tramo entre Benasque y Jaca.

Ver Post >
El beso de Jutta

Todo el mundo quiso a Jutta… menos Jean-Louis Schlesser, el que fuera compañero sentimental de la primera mujer piloto en ganar el Dakar en el año 2001.  Esta historia se remonta a finales de los años 80 cuando Jutta Kleinschmidt, una alemana de Colonia, empieza a aficionarse al mundo del motor en sus ratos libres como ingeniera de BMW.

Ver Post >
Los dos goles del 'agente' Spasic

Pedrag Spasic nació en Kragujevac, Serbia, el 13 de julio de 1965. El Partizan de Belgrado estuvo más rápido que sus rivales y logró firmar al defensa central en 1988. Tras un gran mundial en  Italia 1990 donde se enfrentó a España y consiguió anular a Butragueño, Di Stefano se fijó en Spasic para la defensa del Real Madrid.


Ver Post >
La jornada de Liga que se jugó el 1 de enero

Acostumbrados a tener fútbol a todas horas, la Liga siempre, o casi siempre, da un respiro por Navidad. En la Premier League es tradición el ‘Boxing Day’ y es bastante usual que una jornada de liga se juegue el día de Año Nuevo. En España, a día de hoy, eso parece un imposible. Pero echando la vista atrás, concretamente en la temporada 1988-1989, si hubo una jornada de la liga española que se disputó un 1 de enero.

Foto: El pueblo español en huelga, se concentra en la calle Preciados de Madrid

El motivo de que hubiese Liga el día de Año Nuevo de 1989 fue la huelga general en España del miércoles 14 de diciembre. El pueblo español se manifestó contra el gobierno de Felipe González. Una huelga donde no hubo transportes ni ningún otro servicio. Los clubes de Primera y Segunda división dejaron de entrenar y eso provocó que la jornada 16, que se debió celebrar el 17 y 18 de diciembre, se trasladase al 1 de enero. Un golpe laboral importante: ni fútbol ni televisión.

Los futbolistas secundaron la huelga desde el primer instante. El único problema era el cambio de fecha de la jornada 16. Adelantar la jornada al martes no era del agrado de los clubes porque estaría muy cercana a la del domingo anterior. Atrasarla al jueves supondría esta vez perjudicar también económicamente a los clubes, pues los que jugaban fuera tendrían que viajar el martes y estar el miércoles, día de la huelga, posiblemente sin los servicios adecuados. Otro problema añadido era que España jugaba partido oficial ante Irlanda del Norte el 21 de diciembre, con lo que cualquier fecha cercana a ese partido haría que hubiese menos tiempo de preparación. Luego, llegaba la Navidad.

El comité de huelga estaba formado por Michel, Butragueño y Preciado, entre otros. La jornada no se quería retrasar mucho más ya que no habría más fechas libres hasta febrero, con lo que existía el problema añadido de que el calendario ya estaría en la segunda vuelta. La jornada se tuvo que celebrar finalmente el 1 de enero de 1989.

Foto: halamadrid123.com / Hugo Sánchez logró tres goles en la jornada de Año Nuevo

Esa jornada número 16 del campeonato nacional de liga se saldó con tres victorias locales, cuatro empates y tres victorias visitantes. El partido de la jornada fue el que enfrentó en el Vicente Calderón a Atlético de Madrid y FC Barcelona. El cuadro azulgrana se llevó el partido (1-3) gracias a los goles de Roberto, Lineker y Bakero. El Real Madrid, por su parte, propició la goleada de la jornada tras vencer al Espanyol por 1 a 4. Hugo Sánchez firmó un hat-trick.

El Real Madrid se proclamó campeón de Liga por cuarta temporada consecutiva y el Barcelona, un año más, se quedó a las puertas de arrebatar el título liguero al conjunto madridista. Schuster, un exazulgrana, esa temporada aterriza en el Bernabéu y esa campaña es la del famoso petardazo a Buyo en El Sadar. Baltazar, jugador brasileño del Atlético de Madrid, fue ‘pichichi’ marcando 35 goles con la elástica rojiblanca y José Manuel Ochotorena, portero del Valencia, recibió el Trofeo Zamora con 25 goles encajados.

Autor: @daniel_cepeda

Puedes leer aquí la anterior entrega del blog ‘Cosas que habías olvidado deldeporte’

Ver Post >