{"id":341,"date":"2015-10-12T10:46:43","date_gmt":"2015-10-12T10:46:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/acapella\/?p=341"},"modified":"2015-10-12T10:46:43","modified_gmt":"2015-10-12T10:46:43","slug":"telepolitica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/acapella\/2015\/10\/12\/telepolitica\/","title":{"rendered":"Telepol\u00edtica"},"content":{"rendered":"<p>Un amigo y colega periodista, muy bregado en la producci\u00f3n de los &#8216;reality&#8217; que inundaron las televisiones privadas desde los primeros noventa, me dec\u00eda entonces que la gente estaba dispuesta a cualquier cosa por salir en la tele. A desnudar sus secretos inconfesables, a poner a parir a la familia, a hacer el rid\u00edculo de mil maneras. Con o sin dinero de por medio. Todo por salir del anonimato, por ese cuarto de hora de popularidad que -Andy Warhol dixit- est\u00e1 al alcance de casi todo el mundo. Con Mercedes Mil\u00e1, Javier Sard\u00e1, Pepe Navarro o Jorge Javier han transitado la pasarela televisiva una multitud de &#8216;frikis&#8217; de usar y tirar, aunque unos cuantos encontraron acomodo y oficio en la &#8216;caja tonta&#8217; durante a\u00f1os.<\/p>\n<p>Que salir en la tele, ser famosillo sin m\u00e9rito, es un proyecto de vida para demasiados j\u00f3venes que alardean de su ignorancia enciclop\u00e9dica frente a las c\u00e1maras, ya lo hab\u00edamos visto. La novedad es c\u00f3mo los pol\u00edticos se han venido arriba para sacarle jugo a la peque\u00f1a pantalla. Lo que priva \u00faltimamente es la pasi\u00f3n por el baile, como la del candidato catal\u00e1n Miquel Iceta o la vicepresidenta Soraya S\u00e1enz de Santamar\u00eda. Como el fen\u00f3meno es universal, tambi\u00e9n Hillary Clinton se ha puesto a bailar en su carrera hacia la Casa Blanca.<\/p>\n<p>La televisi\u00f3n siempre fue un factor clave en la pol\u00edtica, pero ahora es ya la prioridad esencial. Si Pablo Iglesias y Albert Rivera se han abierto hueco en el panorama pol\u00edtico es por el favor de las televisiones, por sus capacidades medi\u00e1ticas y, seguramente, porque sus adversarios, los dos grandes partidos nacionales, no advirtieron a tiempo el peligro para combatirlo con las mismas armas.<\/p>\n<p>En Cantabria quiz\u00e1 no sea una casualidad que los dos pol\u00edticos mejor valorados y m\u00e1s favorecidos por las urnas sean los de mayor presencia televisiva, Miguel \u00c1ngel Revilla, el pionero, y m\u00e1s recientemente, \u00cd\u00f1igo de la Serna. Revilla era casi un cad\u00e1ver pol\u00edtico a finales del &#8216;annus horribilis&#8217; \u00a0de 2011, cuando sucesivamente perdi\u00f3 el Gobierno regional y fracas\u00f3 en las elecciones generales, pero la televisi\u00f3n, para la que est\u00e1 muy dotado, vino a salvarle. Ya nadie discute, ni los partidarios ni los rivales, que la inversi\u00f3n medi\u00e1tica de Revilla en las cadenas nacionales le era m\u00e1s rentable que la convencional discusi\u00f3n pol\u00edtica en Cantabria.<\/p>\n<p>Es el tiempo de la telepol\u00edtica. En las c\u00fapulas de los partidos, antes que la gesti\u00f3n, antes que la controversia parlamentaria y antes que las listas, lo que se decide es qui\u00e9n va a ir a ganar los votos a la tele. Dispuesto a debatir, a bailar y a lo que haga falta. Es lo que hay.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un amigo y colega periodista, muy bregado en la producci\u00f3n de los &#8216;reality&#8217; que inundaron las televisiones privadas desde los primeros noventa, me dec\u00eda entonces que la gente estaba dispuesta a cualquier cosa por salir en la tele. A desnudar sus secretos inconfesables, a poner a parir a la familia, a hacer el rid\u00edculo de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/acapella\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/341"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/acapella\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/acapella\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/acapella\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/acapella\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=341"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/acapella\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/341\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/acapella\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=341"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/acapella\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=341"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.eldiariomontanes.es\/acapella\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=341"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}