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Respira
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Ana Salas | 23-08-2016 | 09:16

Porque a veces necesitamos recordar lo que hacer: respira, para, mira y sigue.

 

Respira. Escucha, atento.

Respira. Otra vez. 

Respiro

Respira, cuando parece que es el final de repente llega un principio

Respira, siempre se abre una puerta nueva. Si no, empuja

Respira, estás vivo

Respira. Sin miedo

Respira el verano

Respira el fresco

Respira las noches que no te dejen dormir

Respira. Madruga. El aire nuevo huele mejor

Respira y empieza

Respira para poder pensar

Respira para poder continuar

Respira y para

Respira y mira. Abre mucho los ojos

Respira. Estás en casa

Respiro y agradezco que te hayas quedado

Respiro y te abrazo, aunque a veces solo sea en mi cabeza

Respiro y pienso en seguir sumando

Respiro y miro cómo sigue todo, cómo cambiamos, cómo sentimos

Respiro y os miro reír. Y os vuelvo a mirar. Cómo me gustáis así

Respiro y te digo que vamos, que tienes que volver, que vengas, que quiero volver a ver cómo saltan chispas de tus ojos

Respiro. Tus ojos. Azules

Respira

Ven

 

Respira. Calle San Dimas, Madrid.

 

Sobre el autor Ana Salas
Soy periodista en transición. Cambio de ciudad y espero hacerlo también de trabajo. El último, en El Comercio, se ha prolongado durante ocho años. Buscando aproximarme a casa y empezar de nuevo, me tomo un tiempo. A veces no es necesario ir tan deprisa. Me voy a la India a practicar yoga antes de asentarme en una ciudad más al sur de la que me ha acogido durante 13 años: Oviedo. Dicen que un viaje así supone un antes y un después en la vida de cualquiera. Vamos a comprobarlo.