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Mejor con sol
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Ana Salas | 11-07-2016 | 12:26

Hoy me he dado cuenta de que mejor con sol, de que me afectan las nubes, la lluvia y el frío.

 

He vivido con nubes y días de lluvia durante años y era feliz, tiempos en los que no necesitaba crema solar y me gustaba perder el tiempo dando pasitos en los charcos.

 

 

Un paseo por Porlier, Oviedo

 

 

 

 

 

 

 

 

Un paseo ovetense. Desde la Plaza de Porlier.

 

Entonces me pasaba meses calzando mis bien amortizadas catiuscas y llevando de un lado para otro mi paraguas a modo de buzo que te deja ver lo que hay por ahí fuera sin que los de ahí fuera te vean demasiado. Pero hasta hoy no he visto claro: que para qué quiero un buzo si puedo ir con gafas de sol.

 

Ha sido esta mañana, cuando volvía de yoga sobre las nueve tarareando una canción cualquiera. He mirado al cielo en una calle donde la ciudad deja verlo en su amplitud. Casi no había nubes. El ambiente era fresco aún a esas horas. El sol me ha calentado el cuerpo.

 

Aprovechando para añadir un poco de vitamina D, he subido las mangas de la camiseta, he cerrado los ojos y he respirado. Ha sido justo en ese momento cuando me he dado cuenta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Edificios de Madrid con advertencias

 

 

 

 

 

 

Sobre el autor Ana Salas
Soy periodista en transición. Cambio de ciudad y espero hacerlo también de trabajo. El último, en El Comercio, se ha prolongado durante ocho años. Buscando aproximarme a casa y empezar de nuevo, me tomo un tiempo. A veces no es necesario ir tan deprisa. Me voy a la India a practicar yoga antes de asentarme en una ciudad más al sur de la que me ha acogido durante 13 años: Oviedo. Dicen que un viaje así supone un antes y un después en la vida de cualquiera. Vamos a comprobarlo.