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Rescatan a una osezna de Cabárceno que corría peligro por estar herida

2012 mayo 17
por Teresa Cobo de la Hera

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La cría más pequeña de las nacidas en 2011 ha sido capturada con un dardo anestésico y se convertirá en compañera de ‘Aragón’

La osita ruin era la más raquítica de los cachorros nacidos en Cabárceno el año pasado. Nadie daba un euro por su supervivencia. Su madre era primeriza y pequeña, pero ha podido más su determinación y valentía. Mantuvo a su hija alejada de los machos adultos y de los otros cachorros, todos más grandes que la suya, y la enseñó a trepar al menor signo de alarma. Un año después de que ambas abandonaran la madriguera, llegó el momento de la separación. La osezna llevaba sola varios días. El equipo veterinario ha tenido que capturarla para curarle una herida grave en la mano derecha que ha sido determinante en su elección como futura compañera del oso ‘Aragón’.
Desde que asomó por la pradera con su madre, en la primavera de 2011, se la identificó como la osita ‘ruin’, por su subdesarrollo. Esas mismas cuatro letras, R-U-I-N, se han combinado mejor para darle un nombre más propicio. Se llamará ‘Nuri’. Al igual que el resto de oseznos de segundo año, se ha distanciado de su madre, muy a su pesar. Hasta el pasado miércoles, la buscaba para intentar mamar. Pero, cuando las crías cumplen año y medio, «es ley de vida que se independicen», sentencia el jefe del servicio veterinario de Cabárceno, Santiago Borragán.
Seis oseznos de tres madres diferentes se han unido en grupo para protegerse mejor de posibles ataques de los machos adultos. De vez en cuando intentan regresar sin éxito al regazo de sus progenitoras. Todos se han destetado, es época de celo y ellas mismas los espantan para que emprendan su nuevo ciclo vital. Al margen de todos ellos, ‘Nuri’ ha sobrevivido estos días en solitario. Casi siempre estaba encaramada en las rocas a las que su madre la enseñó a trepar. Sin embargo, en las últimas semanas cojeaba ostensiblemente.
El 16 de mayo, el equipo veterinario organizó una captura de rescate de la osita. Un disparo certero del veterano cuidador Miguel Ángel Marañón permitió dormirla. Dos minutos después de que el dardo anestésico impactara en su cuello, un ejemplar adulto intentó atacar a la cría, pero ella coronó enseguida un peñasco, mientras Santiago Borragán bloqueaba, al volante de un todoterreno, al oso atacante. Con la cabeza y una pata colgadas sobre una gran piedra, ‘Nuri’ quedó grogui por efecto de la anestesia, pero tan bien colocada que, por fortuna, no rodó ni cayó al vacío.
En observación
Miembros del equipo veterinario de Cabárceno treparon por la pendiente para rescatar a la osezna y la bajaron con ayuda de una correa y una cuerda. Una vez trasladada a la sala de curas, se comprobó que tenía arrancada la uña del dedo central, «una lesión muy dolorosa», según subraya Borragán, y se le limpió la fea herida que se le había infectado.
‘Nuri’ deberá permanecer un par de semanas en observación hasta que sane. Una vez repuesta, será trasladada a la parcela colindante con la del osezno ‘Aragón’, que ocupa un recinto propio porque, tras su captura por contrabandistas en 2010 cuando tenía sólo unas semanas de vida, quedó inutilizado para la vida salvaje. Santiago Borragán estaba pendiente de elegir entre los oseznos de segundo año el más indicado para convertirlo en compañero de ‘Aragón’, que ha pasado demasiado tiempo solo. La que menos posibilidades tenía era ‘Nuri’, por su pequeñez. En teoría, iba a tardar más en destetarse. Pero no ha sido así. Y ya que la han tenido que anestesiar y sacar del área de los osos, será ella, que es la que más peligro corre sin su madre, la que acompañe a ‘Aragón’. Como es hija única, se evita, además, romper grupos de hermanos.
‘Aragón ‘ y ‘Nuri’ serán, primero, vecinos. Ya hay una caseta construida para la nueva inquilina en una de las dos parcelas que hasta ahora utilizaba ‘Aragón’ para él solo. Las puertas que comunican ambas mitades estarán cerradas hasta que los indicios de mutua simpatía y confianza sean lo bastante claros como para juntarlos. ‘Aragón’ siempre se ha mostrado bonachón, pero no sabe lo que es la convivencia y pesa más de 120 kilos. El miércoles, la balanza marcó sólo 30 cuando se colocó en ella a ‘Nuri’. ‘Aragón’ es un año mayor que su amiga, y, además, es un oso muy bien nutrido. Ella ha estado subalimentada. Tendrá que ponerse al día antes de compartir juegos y piscina con ‘Aragón’.

Un elefantito devuelve la alegría a Cabárceno

2012 mayo 16
por Teresa Cobo de la Hera

El nuevo elefantito, con su madre, Hilda, ocho horas después de nacer en Cabárceno. T. Cobo

 

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La manada se organiza para repartir sus cuidados entre el benjamín, que nació el 12 de mayo, y la bebé hembra de siete meses
Nació en los establos a las seis y media de la mañana y unas horas después ya pastaba en la pradera como uno más, bien arropado por todas las hembras. La manada de elefantes de Cabárceno ha acogido muy bien al nuevo bebé, esta vez un macho, que comparte mimos con la elefantita que parió ‘Kira’ el pasado 7 de octubre. La llegada del pequeño paquidermo ha devuelto la alegría al parque de la naturaleza, después del mazazo que supuso para veterinarios y cuidadores la muerte de la primera cría de gorila nacida en Cantabria, fallecida por accidente el 5 de mayo, con sólo once días de vida.
El bebé elefante es hijo de ‘Hilda’ y del macho dominante, ‘Pambo’. Su madre lo alumbró dentro de las cuadras, pero lo puso en pie sin dificultades y en unas horas salió a la padrera custodiado por todo el grupo, que lo reconocía así como uno de los suyos y le brindaba su protección. Durante la mañana, las hembras adultas se organizaron para cuidar a las dos crías de Cabárceno. Cuatro elefantas estuvieron pendientes del benjamín y otras dos se ocuparon de la elefantita de siete meses. Desde el primer momento se han puesto de acuerdo para repartir las atenciones entre ambos.
En las comunidades de elefantes funciona el matriarcado y el cuidado de las crías es una tarea colectiva. Los bebés son hiperactivos y agotarían a la madre, que necesita estar tranquila para producir leche en cantidad suficiente. Lo habitual es que una de las otras hembras adopte el papel de ‘tía’ y asuma la responsabilidad del cuidado del ‘sobrino’ o ‘sobrina’.
El nuevo bebé, que pesó 80 kilos, es el tercer elefante de segunda generación de Cabárceno, es decir, es hijo de una madre que también fue parida en el recinto cántabro. Con él son ya 16 los elefantes que han nacido en el parque, cifra que coincide con la del número de paquidermos que hay ahora en la instalación, aunque dos de ellos, ‘Cristina’ y ‘Jumar’, no están integrados en la manada y todavía conviven aparte.
Comandadas por ‘Penny’, la matriarca, en el área de los elefantes hay otras nueve hembras: ‘Zamby’, ‘Laura’, ‘Gustl’, ‘Kira’, ‘Hilda’, ‘Kenia’, ‘Brisa’, ‘Infinita’ y la bebé que aún no tiene nombre, ya que será su padrino, el actor vasco Yon González, protagonista de la serie Gran Hotel, quien lo elija entre los que han propuesto los escolares de Cantabria. Al jefe de grupo, ‘Pambo’, se suman otros tres machos: ‘Coco’, ‘Yambo’ y el recién nacido.
El Parque de la Naturaleza de Cabárceno, con sus dieciséis ejemplares y sus 25 hectáreas de terreno, es la mayor reserva de elefantes africanos del mundo fuera del continente de origen de estos paquidermos y es uno de los centros de cría en cautividad que más partos consigue. Participa en un programa europeo de investigación del ciclo sexual de las elefantas africanas y en otro estudio sobre el comportamiento de los machos.

Chelewa vuelve a ser feliz

2012 mayo 15
por Teresa Cobo de la Hera

 

Chelewa vuelve a jugar feliz, como si hubiera rejuvenecido. La gorila de seis años y medio de edad perdió a su bebé hace diez días, el 5 de mayo. La cría era la primera de la especie nacida en Cantabria y su llegada fue recibida con gran expectación y regocijo por el equipo veterinario y de cuidadores, cinco años después de que se estrenara el recinto de gorilas de llanura en el Parque de la Naturaleza de Cabárceno. La gorilina murió aplastada por accidente con sólo once días de vida. Chelewa no quería desprenderse de su hija, porque no aceptaba que estuviera muerta, pero, una vez que consiguieron retirársela de los brazos, se adaptó a la nueva realidad.

Esa misma tarde, Chelewa se fundió en calurosos abrazos con su amiga Moja, la más infantil del grupo, aunque tenga un año más que ella. Durante el último tramo de su embarazo y, en especial, durante los once días que cuidó de su cría con abnegación, Chelewa se mantuvo apartada de los demás y se ocupó de alejar a las otras hembras, que sentían celos e incordiaban de vez en cuando a la madre y a la hija, sobre todo Moja, que echaba de menos a su compañera de juegos y la chinchaba muy a menudo.

Ahora que no hay bebé al que atender, Chelewa y Moja han recuperado su amistad y la han estrechado aún más. No se separan, son incansables, se persiguen, se achuchan y se lo pasan en grande. Moja ha engordado más de trece kilos desde que llegó del Zoo de Praga, hace cinco meses. Ya pesa alrededor de 65. Chelewa ha adelgazado un par de ellos después del parto y ronda los 73. Están muy lejos de los 119 que pesa Nadia, de 32 años. Lo normal para una hembra adulta son 80 kilos, pero la veterana del grupo es un hermoso ejemplar de buen apetito y bastante sedentaria. Ya no tiene edad para dar brincos y corretear. Además, su agorafobia le impide salir al jardín exterior para ejercitarse con los otros tres.

Nicky, el macho, un ‘espalda plateada’ de 205 kilos, va a su aire, pero vigila, eso sí, para que las hembras no se peleen entre ellas. Chelewa ejerce de nuevo como jefa de la manada y ha recuperado su estatus de favorita, aunque Nicky ya se ha apareado con Moja en varias ocasiones y la madura Nadia también intenta coquetear con él. Es muy posible que pronto haya nuevos embarazos en la instalación y seguro que la próxima vez todo saldrá bien.

De momento, Chelewa y Moja se sienten muy a gusto juntas y son la alegría del recinto. Verlas tan contentas ha ayudado a sus cuidadores a superar su propio duelo, después del golpe que representó para ellos la muerte del bebé gorila. Los visitantes también disfrutan de las continuas ocurrencias de las dos jóvenes primates para divertirse. No paran quietas, salvo a la hora de la siesta.

El fiscal y la acusación particular piden hasta cuatro años de cárcel para los dos captores del oso ‘Aragón’

2012 mayo 9
por Teresa Cobo de la Hera

'Aragón' estrena su piscina en el recinto de Cabárceno. T. C.

El grupo ecologista Fapas, que presentó la denuncia en Zaragoza, sospecha que el destino del osezno era acabar en una cacería ilegal
 
La falta de implicación de las Administraciones, «que se limitaron a hacerse la foto con el osito», movió al Fondo en Asturias para la Protección de los Animales Salvajes (Fapas) a denunciar en la Fiscalía de Zaragoza a dos ciudadanos rumanos por introducir en España de forma ilegal a un cachorro de oso pardo que quedó bajo la tutela del Parque de la Naturaleza de Cabárceno. Aquella cría que llegó a Cantabria el 17 de junio de 2010 es el conocido oso ‘Aragón’. Tanto el fiscal como la acusación particular solicitan penas de hasta cuatro años de prisión para los dos imputados.
«Nos pareció lamentable que las Administraciones no tuvieran interés en investigar las verdaderas causas por las que se trajo a este oso a España. Con independencia de la sentencia, interesa averiguar si hay situaciones anómalas que pasan inadvertidas. Una de ellas es la caza ilegal de animales exóticos en algunos cotos españoles. Existe la presunción de que ese oso estuviera destinado a una cacería ilegal con ánimo de lucro. Hay evidencia de que se han practicado en Andalucía y Cáceres», denuncia el presidente del Fapas, Roberto Hartasánchez.
El osezno ‘Aragón’ fue localizado el 4 de junio de 2010 en el maletero de un coche al que la Guardia Civil de Tráfico de Zaragoza dio el alto tras cometer el conductor una infracción leve. En el BMW viajaban dos ciudadanos rumanos. Uno de ellos, L. M., dijo ser el propietario del cachorro, aunque no pudo presentar documento alguno que acreditara la tenencia legal.
«Un señor que cuando le preguntan qué lleva ahí dice que es un perro y que, cuando los agentes comprueban que es una cría de oso, afirma que se lo lleva a su novia de regalo tiene una coartada muy floja», afirma el letrado José Manuel Marraco Espinós, que representa al Fapas. Es la misma tesis abunda Hartasánchez. «Un oso es una máquina de matar. No cabe introducir esos tintes sentimentales».
Tanto en la calificación provisional elevada por el fiscal Rafael Soteras como en el escrito de acusación presentado por Marraco, se concluye que los encausados incurrieron en «un delito de contrabando o, alternativamente, en un delito relativo a la protección de la fauna». En caso de contrabando, «procede la pena de cuatro años de prisión e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de condena» y, si se determina que hubo delito contra la fauna, la petición es de «dos años de prisión e inhabilitación especial para el ejercicio del derecho a cazar y pescar por un periodo de cuatro años».
La legislación española impide castigar doblemente un mismo hecho. Según Marraco Espinós, especialista en derecho medioambiental, «está claro que hay un delito relativo a la protección de la fauna. Lo importante no es la procedencia del animal ni su tasación. Lo que es grave es que alguien trafique con una especie protegida. Es una conducta a todas luces condenable». Pero, por proceder ‘Aragón’ de un país extranjero, se ha presentado paralelamente la calificación por posible delito de contrabando.
El abogado de la acusación intuye que la línea de la defensa irá en el sentido de que el oso pardo es una especie cinegética en Rumanía. «Pero está amenazada y tampoco sabemos si ese oso procede de Rumanía». L. M. declaró que el osezno se lo habían dado unos compatriotas a los que no conocía en una gasolinera de Hungría.
Indemnizar a Cabárceno
En su petición de apertura de juicio oral, el fiscal adjunta dos tasaciones del osezno. La Dirección General de Biodiversidad del Gobierno de Aragón lo valoró en 26.454 euros, de los que 17.423 corresponden al ejemplar y 9.031, a los gastos de su mantenimiento en depósito. El Fapas estableció en 21.000 euros el valor de ‘Aragón’. El grupo ecologista destacó en su informe que «se condiciona de por vida al animal a vivir en cautividad en un centro especializado, sometido a cuidados y manejos artificiales».
La Fiscalía de Zaragoza y la acusación coinciden en señalar que los dos acusados, L.M. y S.M.S., «deberán indemnizar», en concepto de responsabilidad civil, al Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, en la suma de 9.031 euros, y al Parque de la Naturaleza de Cabárceno, en los gastos que ha generado la manutención del animal (alrededor de dos euros por día) y la construcción del recinto habilitado para su alojamiento, que rondó los 8.000 euros.
La defensa de los dos acusados deberá presentar su escrito de alegaciones antes de que el juzgado de lo penal fije la fecha de la vista oral. El ministerio fiscal citará como peritos a Manuel Alcántara, jefe del Servicio de Biodiversidad del Gobierno de Aragón cuando el osezno fue decomisado, y a Roberto Hartasánchez, presidente del Fapas y, como testigos, a los agentes de Tráfico Chamorro y Veiga, que descubrieron a ‘Aragón’ en el maletero del coche de los imputados. La acusación particular llamará, además, al estrado, en calidad de perito, a Santiago Borragán, jefe de los servicios veterinarios de Cabárceno, y, como testigos, a dos agentes del Seprona que se incautaron del osezno y lo pusieron bajo la tutela de las autoridades.
 

La osezna de León se criará sin madre

2012 mayo 9
por Teresa Cobo de la Hera

Las patrullas de la Junta y de la FOP han abandonado la búsqueda activa ante la ausencia de rastros

 

Las autoridades esperarán unos meses para que la cría crezca y puedan evaluar si conviene soltarla

 

Jimena, en un fotograma del vídeo grabado por el minero que la recogió, José María Gómez.

La osezna de cuatro meses recogida por un minero de Villablino el 26 de abril cuando caminaba desorientada por una carretera de Palacios del Sil, en León, no podrá criarse con su madre. No se ha localizado a ninguna osa en la zona. Las patrullas de la Junta de Castilla y León y de la Fundación Oso Pardo (FOP) han abandonado la búsqueda activa después de doce días sin el menor rastro de hembras de la especie en la amplia área boscosa que se ha recorrido. La cría, a la que se ha bautizado como Jimena, permanece en un centro de recuperación de fauna de Burgos, dependiente de la Junta, a la espera de que se tome una decisión sobre su futuro.

“Es un terreno difícil. No ha habido suerte. Seguimos buscando, pero ya con menor intensidad, dentro de la actividad anual que mantenemos de localización de osas con crías para realizar el censo de 2012. Si la madre ha dejado a la osezna, a estas alturas ya habrá entrado en celo y será tarde para que vuelva a cuidarla. Pero ni siquiera hemos encontrado a otra osa que pudiera adoptarla. Se han dado casos de adopción en la naturaleza, aunque sea algo que no ocurra con osos controlados en reservas zoológicas. Incluso madres con tres crías pueden adoptar a una cuarta porque disponen de seis tetillas útiles”, explica Guillermo Palomero, presidente de la FOP.

El tiempo transcurrido complica en exceso la posibilidad de que Jimena se críe en libertad con su madre biológica o con otra adoptiva. Mientras tanto, la Junta de Castilla y León “la tiene bien atendida, se le prestan todos los cuidados veterinarios, pero con el criterio de que su contacto con humanos sea el mínimo imprescindible para que no le quede esa impronta que la inutilice para la vida en libertad. Dentro de unos meses habrá que evaluar su estado y debatir si es viable devolverla a la naturaleza. La decisión será de la Junta”, informa Palomero.

Tal y como establecen los protocolos en estas situaciones y con el fin de que exista una buena coordinación entre las distintas comunidades autónomas implicadas en la gestión del oso pardo, una especie en peligro de extinción, se ha mantenido informados sobre la situación de Jimena a los responsables del Principado de Asturias y del Gobierno de Cantabria.

La cría llevaba muy pocos días fuera de la osera cuando fue encontrada en la carretera C-631 por el minero José María Gómez, que alertó a los agentes forestales y retuvo “al osín” en el maletero de su vehículo hasta que llegaron. La reintegraciónde Jimena a la vida salvaje entraña más dificultades que en casos anteriores, como los de las osas Villarina y Lara, que regresaron con éxito a los montes asturianos. “Esta osita tiene menos experiencia y menos tiempo de enseñanza de la madre. Hay mayor riesgo en dejarla en la naturaleza. Habrá debate”, adelanta el presidente de la FOP.

Villarina fue la primera cría de oso pardo reintroducida con éxito en la vida salvaje. La encontraron dos turistas madrileños en la cuneta de una carretera de Somiedo (Asturias), el 26 de junio de 2008, cuando tenía casi seis meses de vida. Presentaba un grave traumatismo craneoencefálico. Tras un periodo de cuidados en los que se respetó su aislamiento del ser humano, fue liberada en noviembre de ese año en los bosques donde fue hallada. Se las apañó muy bien ella solita y hoy sigue sana y hermosa.

La segunda suelta exitosa de una osezna fue la de Lara, aunque su retorno a los bosques fue más sencillo porque tenía quince meses de vida. Fue localizada por la Patrulla Oso Pardo en Asturias en abril de 2011. Había sufrido graves heridas infligidas por algún animal de gran tamaño. El mayor riesgo en este caso en que no llegara a curarse. Pero se repuso. Tras ser intervenida, se recuperó en el Centro de Sobrescobio y fue devuelta al bosque del Parque Natural de Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias. “Sus heridas seguramente tuvieron que ver con el proceso de independización de la madre, que a veces es muy agresivo, porque es la época de celo y los machos intervienen con decisión. Pero hoy es una osa libre y feliz”, concluye Palomero.

Los casos de estas tres oseznas son totalmente diferentes a los del osezno ‘Aragón’, que fue hallado en Zaragoza en el maletero de un coche procedente de Rumanía, el 4 de junio de 2010. Tenía seis meses y estaba tan humanizado por el contacto permanente con personas que no hubiera podido sobrevivir en libertad, alejado de ellas. De todas forma, no era posible su suelta en los montes españoles, ya que, procedente de los bosques balcánicos, un hipotético apareamiento con una osa de la Cordillera Cantábrica introduciría alteraciones genéticas en la especie ibérica, altamente protegida y en grave riesgo de extinción.

Muere el bebé gorila de Cabárceno

2012 mayo 7
por Teresa Cobo de la Hera

Chelewa, el domingo por la tarde, un día después de la muerte de su bebé. T. COBO

 

El primer ejemplar de la especie nacido en Cantabria sufrió un aplastamiento

El fallecimiento de la cría ha sido un mazazo para el equipo veterinario y el de cuidadores, que han trabajado durante cinco años para conseguir lo que acaban de perder  
Once días ha durado la alegría en el recinto de gorilas de llanura del Parque de la Naturaleza de Cabárceno. Después de cinco años de perseguir ese objetivo, el 24 de abril nació el primer bebé de la especie en Cantabria. Chelewa, pese a ser una madre primeriza de sólo seis años y medio, demostró un gran instinto maternal y trataba a su hija con devoción. Pero el sábado a primera hora, «un movimiento brusco de la madre y la posterior caída de ésta sobre la cría» causó la muerte de la pequeña gorila, según la nota oficial hecha pública por el Gobierno de Cantabria.
Los visitantes que acudieron el sábado por la mañana a Cabárceno con el deseo de observar a la cría con su madre vieron frustradas sus expectativas. La zona reservada a la intimidad y al control veterinario de estos primates estaba cerrada y no aparecían ni Chelewa ni su bebé por ninguna parte. En las dependencias interiores se vivía un auténtico drama. La cría había muerto entre las 8.30 y las 9.00 horas, según determinó luego la autopsia, y no fue fácil apartarla de Chelewa, que no aceptaba lo ocurrido, como les suele pasar a las hembras de todas las especies de grandes primates.
Al darse cuenta de que su hija no se movía, Chelewa la zarandeaba con cariño, la observaba con mirada afectuosa, la colocaba en diferentes posturas para hacerla reaccionar. Los cuidadores intentaron atraer a la madre con golosinas para comprobar lo que le ocurría al bebé. Pero Chelewa lo apretaba contra su pecho y no lo soltaba ni un momento. El equipo veterinario tuvo que sedar a la joven primate para poder arrebatarle a la cría de los brazos y confirmar finalmente que estaba muerta.

La madre y el bebé, cinco días después del parto. T. C.

Según los testimonios de los cuidadores y, tal y como confirmó la autopsia después, el bebé sufrió «un aplastamiento debido a un movimiento brusco de la madre y a la posterior caída de ésta sobre su hija». La causa de la muerte fue un fuerte traumatismo en la arcada costal izquierda. El hundimiento afectó a la cavidad torácica y le produjo una parada cardiorrespiratoria. La pequeña primate tenía dos costillas rotas y un fuerte hematoma que afectaba a vértebras cervicales y al tórax.
Segundo duelo
Lucía, Eduardo, Rubén, Cristina y Ulises, los cuidadores de los gorilas, tendrán que atravesar su proceso de duelo. Estos animales son para ellos una familia paralela. Ya hubo dolor y lágrimas con Wima, la madre de Chelewa, que falleció en otoño de 2010 por hidatidosis, una enfermedad crónica causada por un parásito inexistente en España, pero que sí se da en Suiza, de donde había llegado con su hija cuatro meses antes. La muerte del bebé trae de nuevo la tristeza a la instalación.
Cabárceno es, junto con los zoos de Madrid y Barcelona, uno de los tres centros reproductores en España de esta especie en peligro de extinción. El recinto de los gorilas se inauguró en 2007 con  Nicky y Nadia, ambos procedentes del Zoo de Madrid. Nunca llegaron a procrear. Tres años más tarde llegaron Wima y su hija Chelewa, desde el Zoo de Basilea. Cuando Wima murió, Chelewa se convirtió en la favorita del macho. Hace cinco meses se incorporó Moja, de 7 años, desde el Zoo de Praga, y Nicky se ha apareado con ella en dos o tres ocasiones durante el embarazo de Chelewa.
Carlos Recio, director del Parque de la Naturaleza de Cabárceno, subraya  que la muerte de la gorilita ha sido «dolorosa para todos, y especialmente dura para los cuidadores. Pero tendremos que seguir adelante y espero que pronto podamos anunciar nuevos nacimientos en el parque que hagan más fácil superar este golpe».
Chelewa ya se encontraba ayer mejor. Salió a comer con los demás. Moja será una ayuda para ella, ya que siempre está dispuesta a enredar y tira de su amiga, a la que echaba de menos como compañera de juegos desde su maternidad.

 

Un Cabárceno singular y ecológico

2012 mayo 6

Cualquier anuncio de nuevas instalaciones en Cabárceno llama poderosamente la atención porque los atractivos que ya reúne este parque de la naturaleza lo han convertido en una marca turística conocida en toda España y en otros países de Europa como Francia o Gran Bretaña. Si esas iniciativas tienen que ver con la posibilidad de dormir dentro de Cabárceno u observar a sus animales desde el aire, la curiosidad y el interés están garantizados. Un hotel dentro del parque y un teleférico que lo sobrevuele servirán para captar visitantes siempre que se diseñen y gestionen con ingenio y sensatez para que, lejos de menoscabar la singularidad del recinto, sirvan para potenciarla.
Cabárceno no es un centro zoológico al uso. Más allá de la belleza de su paisaje y de la fauna que reúne, lo que le convierte en único en la Península Ibérica es la forma en la que pueden ser observados sus animales. El parque dispone de 750 hectáreas ampliables y eso permite que los 850 ejemplares de 110 especies que conviven en este territorio puedan hacerlo, en muchos casos, en condiciones de semilibertad. Los visitantes (700.000 al año) asisten a escenas similares a las que se dan en la vida salvaje.
El área de los osos, de 40 hectáreas, es la mayor reserva de Europa en cautividad, y ofrece la infrecuente oportunidad de observar el ciclo completo de la vida de este plantígrado. La reserva de elefantes africanos, con quince ejemplares, es la mayor del mundo fuera del continente del que son originarios, y el programa de reproducción de Cabárceno goza de prestigio internacional.
El Gobierno de Ignacio Diego negocia ya con una empresa para construir un hotel en el parque. Contemplar a los animales al amanecer o ver anochecer desde el Mirador del Rubi o junto a los lagos son algunos de los alicientes para pernoctar en él. Pero cualquier proyecto de construcción dentro de Cabárceno se expone al rechazo social si no cumple el requisito de integración en el paisaje y respeto a un entorno que se caracteriza por las originales formaciones rocosas modeladas por la erosión kárstica y por la mano del hombre durante 3.000 años de explotación de la antigua mina de hierro a cielo abierto, y por la reforestación emprendida en 1989. No demasiadas plazas de alojamiento y distribuidas en cabañas parece la opción más sugerente.
En su condición de parque público, Cabárceno cumple funciones que van más allá de la mera exhibición de animales. Desarrolla una labor divulgativa, investigadora y de recuperación de ejemplares heridos y es centro de referencia en la reproducción de especies en peligro de extinción. Mantener esta actividad es un motivo más para buscar la rentabilidad y nuevas fuentes de ingresos que, en los tiempos que corren, sólo pueden venir de la mano de la iniciativa privada.
La construcción de un teleférico sobre Cabárceno es un viejo proyecto que retoma el actual Gobierno. El teleférico, además de ser un incentivo en sí mismo, contribuirá a la reducción del tráfico rodado. La imagen de un parque libre de humos y de ruidos contaminantes reforzaría su valor medioambiental. Los autobuses descapotables son sólo un paso para suprimir la circulación de coches que puede ir mucho más allá con la incorporación de trenecillos adaptados para salvar la caprichosa orografía del parque, con grandes desniveles. Los coches eléctricos en régimen de alquiler al estilo de los que se utilizan en los campos de golf son otra de las posibilidades para abrir nuevas vías de negocio.
Cabárceno aporta a la sociedad pública Cantur el 43% de sus ingresos de explotación (más de 8,5 millones de euros), pero sus beneficios están todavía muy condicionados por el buen tiempo. El recinto de los gorilas, con zona interior y exterior, es uno de los mejores de Europa, pero hacen falta más instalaciones cubiertas, como el cocodrilario que estaba previsto, que completen un circuito interesante para visitarlo incluso con lluvia y frío, y más actividades permanentes dedicadas a los niños, tan exitosas como el espectáculo de aves rapaces o de leones marinos, pero bajo techo.
Muchas de las personas, la mayoría de Cantabria, que entran con su tarjeta anual, pero, sobre todo, las que vienen de lejos para conocer Cabárceno, quizá sí estarían dispuestas a pagar, aparte, por un recorrido en teleférico, por dormir en el parque o por recorrerlo en coche eléctrico.

Otra osezna perdida

2012 mayo 2
por Teresa Cobo de la Hera

Qué graciosa, qué entrañable y qué pena da esta osezna de cuatro meses recogida por un minero leonés en la carretera C-631, cerca del municipio de Palacios del Sil, el 26 de abril. Ojála todo salga bien, como ocurrió con Villarina en Asturias, y esta cría pueda ser devuelta al medio natural. Sería mucho más fácil si los expertos lograran localizar a su madre, en el caso de que siga con vida, y pudieran reunirlas. Si no, habrá que esperar a que crezca un poco para dejarla a su suerte en los bosques leoneses. La osita está sana. Simplemente, vagaba sola, perdida.

Hace un año, en abril de 2011, una osezna de 15 meses a la que se llamó Lara fue localizada por la Patrulla Oso Pardo en Asturias con graves heridas infligidas por algún animal de gran tamaño. Tras ser intervenida, pudo recuperarse en el Centro de Sobrescobio y fue devuelta al bosque del Parque Natural de Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias.

El de Villarina fue el primer caso de reintroducción exitosa de una cría en el medio natural. La osezna fue encontrada por dos turistas madrileños en la cuneta de una carretera de Somiedo (Asturias), el 26 de junio de 2008, cuando tenía cinco meses de vida. Presentaba un grave traumatismo craneoencefálico. Tras un periodo de cuidados en los que se aplicó un protocolo para evitar su contacto con el ser humano, fue liberada en noviembre de ese año en los bosques donde fue hallada y supo buscarse la vida.

Libertad condicional para ‘La Güela’

2012 abril 29
por Teresa Cobo de la Hera

 

'La Güela', en la cuadra en la que permanece desde el pasado 14 de diciembre. FOTO SANE

Cabárceno prepara una reserva para la vieja osa que lleva más de cuatro meses confinada en un pequeño establo

 La vieja osa cantábrica que fue capturada en los montes de Liébana por la presión de cazadores y lugareños a los que asustó su anómala proximidad al hombre permanece recluida en un pequeño establo desde hace más de cuatro meses. La instalación que ocupa es del todo inapropiada para un animal que ha vivido 25 años en libertad. Su regreso a Cabárceno, el pasado mes de diciembre, cogió por sorpresa al equipo veterinario, que en septiembre había devuelto a ‘La Güela’ a su medio natural después de un exitoso programa de recuperación. El parque prepara ahora una reserva para que la osa pueda ver la luz del sol.

A finales del pasado otoño, cazadores, senderistas y ganaderos de Liébana comenzaron a quejarse de los merodeos de un oso que parecía agresivo. El perturbador plantígrado no era otro que ‘La Güela’. La edad, que no da tregua, mermó sus facultades olfativas, auditivas y visuales. No se percataba de la presencia del ser humano hasta que lo tenía encima. Sobresaltada por las súbitas apariciones, respondía con una carga. La alarma desatada en la zona obligó a intervenir a las autoridades y, en un despliegue sin precedentes en España que implicó a instituciones y organismos de Cantabria, Castilla y León, Asturias y el Ministerio de Medio Ambiente, ‘La Güela’ fue capturada y enviada de nuevo a Cabárceno el pasado 14 de diciembre.

El oso pardo cantábrico es una especie en peligro de extinción, sujeta a especiales medidas de protección, de manera que la Consejería de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural informó a la Fiscalía de Medio Ambiente de Cantabria de la operación llevada a cabo con ‘La Güela’. Cabárceno no tiene capacidad de decisión sobre ella, “es algo que corresponde a Biodiversidad”, pero quedó a cargo de su cuidado a la espera de que las autoridades dictaminaran. La pobre osa lleva demasiado tiempo encerrada en un espacio reducido. Ahora que parece claro que “se quedará en el parque” y que no es factible devolverle la libertad, la dirección de Cabárceno prepara una reserva donde, al menos, volverá a tener el cielo sobre la cabeza y la hierba bajo las patas.

Apartada del público

Carlos Recio, director del Parque de la Naturaleza de Cabárceno, afirma que las obras para acondicionar la reserva que ocupará la osa “ya han comenzado” y confía en que concluyan “dentro de poco más de una semana. Es muy importante que el recinto sea seguro”. Las persistentes lluvias de abril han retrasado los trabajos. La parcela que ocupará ‘La Güela’ está en el área de los osos, pero en una zona alta y apartada, alejada del público, ya que el objetivo es proporcionarle un lugar tranquilo en el que pueda afrontar con dignidad el último tramo de su vida. Mezclarla con el resto de plantígrados no es una opción, entre otras cosas, porque la matarían.

‘La Güela’, que ha cumplido o está a punto de cumplir 26 años, es el ejemplar más longevo de los osos pardos del amenazado núcleo cantábrico oriental, integrado por apenas treinta individuos, lo que le confiere un gran valor científico, por los datos que puede aportar su ADN, y la reviste de una aureola que emociona.

La Patrulla Oso Montaña Palentina detectó a esta hembra el 3 de julio de 2011 en el monte de Milares-Resoba de Cervera de Pisuerga. Estaba deshidratada, desnutrida, muy débil, le faltaban dientes y no era capaz de alimentarse por sí misma. Agonizaba. Ingresó en Cabárceno con 53 kilos de peso. Contra todo pronóstico, consiguió recuperarse a base de cuidados y de una dieta especial. El equipo veterinario, de acuerdo con la Junta de Castilla y León, decidió reintegrala a la vida salvaje dos meses después. Pesaba 106 kilos cuando, el 2 de septiembre, la soltaron de nuevo en la Montaña Palentina.

Parecía un final feliz. El collar emisor que se le colocó a ‘La Güela’ en el cuello permitió saber que, pocos días después de su suelta, se había instalado en los montes cántabros de Bárago y Lomeña, donde encontró abundante comida. Los banquetes de bellotas, castañas, moras, avellanas y otras suculencias del bosque la engordaron aún más. Alcanzó los 120 kilos. Durante tres meses, la anciana osa disfrutó de una existencia tranquila y placentera. Hasta que las emisiones de su collar no fueron las únicas señales que llegaban de su presencia en tierras lebaniegas. Los humanos se asustaron, las protestas arreciaron y ‘La Güela’ cayó cautiva. Si algún susto dio la pobre osa, ha penado de sobra con cuatro meses de ‘prisión’. Ya es hora de que le den la libertad condicional.

Orgulloso de sus juguetes

2012 abril 29
por Teresa Cobo de la Hera

 

Aragón juega, bajo la lluvia, con el aparato giratorio que le han instalado. T. COBO

 

 

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‘Aragón’ explora su piscina y estrena bajo la lluvia los aparatos instalados para que haga ejercicio

Bajo una pertinaz lluvia de abril, ‘Aragón’ ha estrenado esta semana los aparatos de juego y ejercicio que el equipo técnico del Parque de la Naturaleza de Cabárceno le ha instalado en su recinto. El desapacible y húmedo tiempo de este mes ha retrasado las obras y ha obligado al oso a pasar varios días aislado en una de las dos parcelas de las que se compone la instalación, mientras los operarios trabajaban para él en la otra mitad, donde tiene su guarida. Cuando por fin le abrieron las verjas, ‘Aragón’ descubrió con sorpresa los cambios que le esperaban en casa.

Para empezar, el joven oso comprobó que había desaparecido su viejo pilón y, en su lugar, encontró una piscina redonda y amplia, muy prometedora. Pero, empapado por la lluvia, que caía sin tregua y enturbiaba el agua de su nueva poza, no se decidió a bañarse, entre otras cosas porque tenía que explorar el fondo de la charca con tiento para sentirse seguro y a sus anchas.

Sí estrenó enseguida los dos juguetes que le han instalado. Uno consiste en un tubo vertical anclado al suelo y cuatro tubos más cortos y horizontales que salen como ramas del tronco principal. Esos soportes están colocados a diferentes alturas y en distintas direcciones, a modo de peldaños de una escalera de caracol. El aparato sirve para que Aragón se yerga y escale, pero él le ha encontrado un interesante uso como rascador. Restriega el lomo contra las barras con gran satisfacción.

El segundo juguete es una cruz, formada por el mismo tipo de cilindros, que gira sobre un eje como el aspa de un molino, pero en sentido horizontal. Aragón se apoya en cualquiera de los brazos del aspa y hace rotar el artilugio, lo que le obliga a moverse a él también en círculo. Se le ve orgulloso de esos inventos que han salido del taller diseñados para ahorrarle horas de aburrimiento.

Según explicó el director de Cabárceno, Carlos Recio, la siguiente e inmediata fase de estas pequeñas obras consistirá en levantar en la parcela aledaña a la que ocupa casi siempre ‘Aragón’ una caseta similar a la suya para recibir al osezno que se convertirá en el primer compañero de su vida.