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Dimitrov revienta Madrid
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victoriocalero | 08-05-2013 | 10:16

Pasadas las 11 de la noche la central de la Caja Mágica comienza a temblar a causa de un fenómeno inmenso e inesperado. La grada ruge. El público, más propio de una eliminatoria de Copa Davis que de una segunda ronda de un Masters 1.000, jalea al nuevo héroe madrileño. Desde muy pronto el cántico “¡Dimitrov, Dimitrov!” atruena en la Manolo Santana, que se vuelca con el rival de Djokovic –según pareció, el serbio ya es definitivamente el principal enemigo de la afición española-. Y tras más de tres horas de batalla, Grigor Dimitrov, que hasta este martes era más conocido por su ilusionante futuro y no por su presente, revienta el Madrid Open con una victoria que demuestra que el búlgaro ha llegado para quedarse.

“Solo con talento no se ganan partidos como este”, explicó el número 28 de la ATP ya en sala de prensa. Desde luego, clase le sobra sobre una pista de tenis para hacer lo que él quiera en el futuro. Dimitrov necesitaba un partido así para confirmarse. Peleó contra el número uno del mundo y ante Murray en tercera ronda de Indian Wells y Miami, y cayó en ambos.Tuvo contras las cuerdas a Nadal en Montecarlo, y se le escapó. Y a la cuarta, llegó su día.

La promesa demostró que se ha convertido en un hombre, un jugador que está llamado a hacer grandes cosas. Hasta hace bien poco era conocido como ‘Baby’ Federer. Desde hace años se le viene comparando con el Dios del tenis gracias a un juego que recuerda al del suizo. Ambos son dos de los principales activos en contra de la extinción del revés a una mano –un golpe sencillamente delicioso-. Además, cuando pegan en el sitio, cuando golpean parados, su bola difícilmente tiene respuesta. Su derecha destroza las defensas de sus oponentes y su calidad le hace diseñar puntos y tiros impensables.

Al final de la jornada de este martes, las lágrimas brotaban del rostro de un Dimitrov que acababa de vencer al mejor tenista del mundo en estos momentos. Al final del día, Madrid vislumbró al número uno del futuro