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Vía libre para Ferrer
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victoriocalero | 27-03-2013 | 10:38

Con sigilo y sin haber cedido un set, David Ferrer ya está en cuartos de final de Miami. Sin hacer ruido en parte por lo descafeinado del torneo –donde ya está fuera Djokovic y no han jugado ni Nadal ni Federer- y en parte por la poca entidad de sus rivales hasta la fecha. El caso es que el de Jávea sobrevive en el segundo Masters 1.000 del año y además está ante una buenísima oportunidad de volver a hacer algo grande, de repetir el éxito del año pasado en París-Bercy.


Es muy sencillo. Si antes de empezar el torneo le dicen a Ferru que tiene que jugarse los cuartos de final con Jurgen Melzer, un tenista que está lejos del jugador que fue el ocho del mundo, diría que donde hay que firmar. Pero claro, si encima le sumas que Djokovic perdió ante Tommy Haas, y que su rival en semifinales saldría del enfrentamiento entre el alemán y el francés Gilles Simon, es inevitable que aparezca en el rostro del español la sonrisa de pícaro y de saberse ante una oportunidad única.


Es decir, Ferrer tiene vía libre para llegar al menos a la final. Obviamente no lo tendrá fácil ni hay que dar por muertos a sus rivales pero, tópicos al margen, es el indiscutible favorito. Ante Melzer se va a enfrentar a un jugador que llegaba a Florida después de perder en primera ronda en sus últimos tres torneos.

Vale que ver a esos imparables Heats le haya podido inspirar, pero no debería ser un problema para Ferru. De hecho, Albert Ramos no estuvo tan lejos de derrotarle.
Y ya en semifinales estaríamos hablando de un partido donde se puede ver las caras con dos tenistas completamente distintos. Tommy Haas, ese jugador que parece llevar jugando al tenis toda la vida, que muchos le recordarán por salir en el primer Virtua Tennis allá por el 1999 junto a otros tenistas míticos como Courier o Kafelnikov –muchos o más bien los jóvenes-, y que está en plena segunda juventud.

Eso de la crisis de los treinta –tiene 34 y lleva como profesional desde 1996- no va con él y viene de ganar al número uno del mundo. Evidentemente, manco no es. Con un gran saque y un tenis muy agresivo es un peligro. Pero tampoco nos engañemos, no es Djokovic.
Y luego está Gilles Simon. Hablamos de un tenista aguerrido, de los que disfrutan jugando a la contra dos metros por detrás de la línea, de los que le cuesta tanto tirar un ‘winner’ como a muchos políticos decir una verdad y de los que, para no ser muy duros con él, gusta muy poco ver por la televisión. Digamos que el francés es poco vistoso y escasamente atractivo para el espectador. Pero es peligroso. Qué menos.
Así que, tras ese prematuro tropiezo en Indian Wells, donde cayó en primera ronda ante el sudafricano Kevin Anderson, Ferrer está a dos partidos de la final. Tiene un camino idóneo para llegar a la última ronda en Miami, donde teóricamente se encontraría con Andy Murray.